Se van los fierros de la clausurada planta de la CCA y queda la historia

La Compañía Colombiana Automotriz empezó a desarmar su planta de ensamblaje de vehículos Mazda para escribir un nuevo capítulo con otro nombre.

Redacción Motor

07:27 p.m. 11 de julio del 2014

Recoger lo que quedó dentro de las bodegas de 42 mil metros que servían de base de operaciones para el montaje de vehículos Mazda en la calle 13 con carrera 38 de Bogotá no ha sido ni será tarea fácil. No solo por las máquinas que se deben desatornillar, el inventario de repuestos que ya absorbió la recién creada Mazda de Colombia S.A.S. (MCol) y el terreno que deberá ser entregado a sus nuevos dueños, sino por las historias que guardan sus oficinas y líneas de montaje, esas sí imposibles de entregar, ceder o negociar.

“En este momento estamos llevando a cabo el proceso de desarme de la planta con el 5 por ciento del personal que laboraba aquí –nos cuenta Pilar Medina, vicepresidente administrativa de la CCA hasta su desaparición y gerente liquidadora en la actualidad–. El 95 por ciento restante ya se retiró de la compañía gracias a un acuerdo realizado con ellos, el cual les permitió salir en muy buenas condiciones económicas".

La ejecutiva nos recibió en su oficina, ubicada en el corazón de la ensambladora, y nos contó cómo es eso de cuadrar caja, vender las cosas, apagar la luz y salir. “No es como soplar y hacer botellas –confiesa–. El primer paso, después de dignificar la salida de los trabajadores, es la cancelación de los contratos vigentes y de ahí en adelante siguen muchos obstáculos que toca ir superando paso a paso”.

Cancelar los contratos vigentes significa ‘arreglar’ con los proveedores de autopartes y repuestos, llevar a feliz término convenios con agentes indirectos (por ejemplo, asesores, empresas de mantenimiento o compañías de transporte) y cuadrar los despachos pendientes hacia los 22 concesionarios de la marca.

Precisamente las vitrinas absorbieron las últimas unidades armadas de Mazda 2, Mazda 3 All New y BT-50 y la nueva empresa compró el stock de repuestos luego de que la compañía en liquidación tuvo al día los inventarios. “El problema han sido los pedidos que vienen de atrás y que nosotros ya no podemos surtir porque dejamos de fabricar. Mazda de Colombia empezó a importar desde México, Tailandia y Japón con el fin de atender la demanda”, aclara Medina.

Otro paso importante fue el traslado de las garantías de los últimos vehículos fabricados por la CCA, que no fue fácil de hacer pues implicó un papeleo engorroso y “toda una estrategia” para no dejar desamparados a sus compradores.

El compromiso es terminar el proceso de desmantelamiento de la planta de la CCA en un año, aunque, según lo aclara la ejecutiva, “puede tardar más porque no ha sido fácil conformar los lotes de inventarios”. Esto último significa no solo contar y registrar hasta el último tornillo que tiene la planta, sino –muy importante también– darles un valor, pues todo será vendido y subastado en su momento con el fin de sufragar los gastos.

Para lograrlo, la compañía contrató a Total Ingeniería, empresa colombiana especializada en plantas como esta, y a Superbid, firma brasileña experta en subastas de este tipo de equipos.

Paralelamente han intervenido entidades del Estado como La Superintendencia de Industria y Comercio, los ministerios de Comercio Exterior y de Trabajo y la Dian, con los que toca trabajar hombro a hombro para que todo sea transparente y ajustado a la ley.

Como dato curioso, la venta de los terrenos tampoco ha sido fácil, pues, como lo explica la directiva de la CCA en liquidación, la incertidumbre del POT no ha permitido cerrar el negocio. “Actualmente tenemos suscrita una promesa de compraventa condicional para la construcción de vivienda, pues la vocación industrial de esta zona es cada vez menor por las estrictas normas ambientales de la ciudad y la llegada de Transmilenio, que le cambió la cara a la calle 13”.

Y los japoneses, ¿qué opinan?

“Los directivos de la casa matriz son muy formales con los procedimientos y han estado al pie desde el momento en que se decidió cerrar la planta. Para ellos es muy importante cuidar la marca y por eso quieren que todo, desde la liquidación de los empleados hasta la venta del lote, se haga con rigor”, explica Pilar Medina.

Los lotes de inventarios

Según cuenta Medina, varias marcas con asiento en Ecuador se han acercado para mirar los equipos y han mostrado interés en comprarlos. “Carroceros colombianos también están interesados, pero hasta ahora estamos conformando los lotes y definiendo precios”.

A grandes rasgos, los lotes de inventarios se dividieron así.

Equipos especializados: Son los que sirven única y exclusivamente para el armado de vehículos.

Equipos transversales: Sirven para varios tipos de industria.

Equipos de oficina: Muebles, archivadores, bibliotecas, etc.

Chatarra: Sobrantes para reciclar.

Asoma el primer mexicano

La importación de los vehículos nuevos de Mazda se realizará principalmente desde México, pero también desde Tailandia y Japón, y se mantendrán los principales productos del portafolio (Mazda 2, Mazda 6, BT-50, MX-5, CX-5 y CX-9). Esto implica que desaparecen las versiones BT-50 de penúltima generación y el Mazda 3 All New para darles paso a la versión Professional de la pick up y al nuevo Mazda 3, el cual debutará este mes en el país con sello mexicano.

Verdades de la experta

“Los industriales requieren medidas de Estado, de mediano y largo plazo, para poder invertir y competir. México lo entendió hace 25 años, por eso el ensamblaje regional de Mazda se trasladó a ese país, que maneja grandes volúmenes hacia el exterior.

“Al sector automotor nacional ya se le pasó su cuarto de hora porque tiene los costos de producción más altos, debido –entre otras cosas– a que en el porcentaje de integración nacional no se incluyó la mano de obra.

“En este negocio, competitividad significa volumen y volumen solo se logra con exportaciones.

“Lo que más cuesta en el negocio de los carros hoy en día es la investigación tecnológica y la comercialización.

Las autopartes colombianas son mucho más caras que las de países como Corea y México, pues ellos manejan volumen y nosotros no.

“El portafolio de Mazda es limitado y no es popular: eso influye en la baja de las ventas”.

Zona Comercial
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