Fórmula artesanal evita reparar toda la pieza del carro para sacarle un solo 'toco'

Las molestas ondulaciones que dejan los portazos en los parqueaderos se pueden arreglar de forma rápida y sin necesidad de repintar toda la pieza, con una técnica artesanal denominada 'de presión'.

Redacción Motor

04:45 p.m. 27 de julio del 2012

No son muchos los usuarios decididos a corregir esos pequeños golpes o 'tocos' que aparecen, primordialmente, en las puertas de sus vehículos. No lo hacen porque les parece absurdo reparar toda una pieza tan solo para disimular defectos que muchas veces 'ni se ven'.

Pero hay tocos de tocos: los de parqueadero se traducen en deformaciones muy leves de la carrocería que no necesariamente afectan la pintura. Y si no la afectan, es posible sacar el centímetro de lata hundido a través de una técnica artesanal llamada 'de presión' o 'de empuje', con varillas especiales que se introducen entre el panel interior de la puerta y la lata, sin remover el tapizado, para reacomodar la parte afectada.

Sin embargo, como lo reconocen los expertos del área de colisión del Centro de experimentación y seguridad vial (Cesvi Colombia), por ser artesanal requiere una experticia total del operario para lograr una efectividad que nunca pasa del 90 ó 95 por ciento.

"Esta técnica, más que reparar, disimula, pues en la mayoría de los casos no se logra una nivelación total de la superficie", añaden. Jairo Ochoa, gerente de 'Sacatocos Express' Bogotá, reconoce que la mayoría de quienes buscan este servicio conduce autos premium.

"Ese cliente pagó una buena suma por su vehículo y no quiere verlo con defectos -aclara-. Los que circulan en carros más baratos o viejos, rara vez se preocupan por los tocos".

Entrega rápida
Otra característica de este tipo de reparaciones son los tiempos de entrega (usualmente no más de un día), por lo que los concesionarios y talleres independientes lo ofrecen bajo la modalidad 'express'. El área de colisión de Cesvi, por ejemplo, tarda siete minutos en reparar, con la técnica de palancas, un toco de 2x3 centímetros situado en la puerta delantera de un vehículo, frente a 49 minutos que demora en la misma área, con la técnica convencional.

RECUADROS:

Tenga en cuenta...
La técnica de presión con varilla no permite una efectividad del 100 por ciento. Sin embargo, es ideal para mantener el vehículo con un muy buen aspecto físico.
Por lo anterior, los concesionarios preferirán siempre trabajar toda la pieza para devolverle al modelo su línea original.
Esta técnica no se puede aplicar en las áreas en donde la pintura está dañada ni en latas rotas o demasiado golpeadas.
Trabajar con varillas de desabollado es mucho más rápido que hacerlo con la técnica tradicional, pero requiere experiencia. Acuda a talleres especializados en este tipo de trabajos.

Así se trabaja con las palancas
El técnico en carrocería elige la 'varilla de desabollado', de acuerdo con la ubicación y el tamaño del toco.
Antes de entrar por la ranura del vidrio (entre el panel interior y la lata), el experto marca con un círculo el sitio exacto de la pieza a donde debe llegar.
La varilla se introduce por los accesos propios de la pieza a trabajar y se ejerce una leve presión usando orificios de la pieza como apoyo.
Como la zona defectuosa no se puede ver, el experto va probando con suavidad la posición del toco, hasta llegar al círculo marcado.
Una vez en el sitio, va sacando el defecto, gracias también a la presión que ejerce la lata adyacente, que 'ayuda' a corregirlo.

¿Cuándo se justifica 'desabollar'?
Cuando el dueño quiere mantener la originalidad de la pintura.
Cuando no tiene el dinero suficiente para una intervención grande.
Cuando está en vías de vender su carro y quiere darle una mejor presentación.
Cuando siente que anda en un carro 'apaleado' por culpa de los 'tocos', que parecen multiplicarse con el paso de los días.

Pintar tiene su ciencia

Ya no hay disculpa que valga cuando vehículo queda como una colcha de retazos, pues hoy las empresas de pintura utilizan un software especial que permite mezclar los diferentes colores. ¿Cómo es?
Luego de verificar el código del tono del vehículo, el colorista lo introduce en el computador con ese software. Al hacerlo, el programa le indica cuánto porcentaje de cada tono va a aplicar para dar con ese código y mezcla los diferentes tonos en un recipiente.
En el 90 por ciento de los casos, surgen pequeñas diferencias entre la muestra que saca el colorista y el tono del vehículo, y ahí es donde entra el 'ojo experto', que debe dar con el color exacto.
Eso sí, el secreto de un buen repintado está en la preparación de la lata y la utilización de bases de calidad. Una lata mal trabajada, con bases de diferentes espesores, inevitablemente arruina el color.

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