Foro 'productividad y empleo en época de crisis': afectados por Pico y placa se desahogaron

Los foristas que asistieron al Congreso, coincidieron en que la medida del restrictiva no tuvo en cuenta el impacto económico para la ciudad, pero creen que aún es tiempo de corregir.

Redacción Motor

05:00 a.m. 27 de febrero del 2009

Uno a uno fueron tomando la palabra los ciudadanos 'de a pie' y le explicaron a Fernando Álvarez, Secretario de Movilidad presente el pasado martes 24 de febrero en el Salón Elíptico del Congreso, por qué era importante escuchar su voz antes de lanzarse al agua con una medida como al del Pico y Placa todo el día.

"Esta medida no es mediática ni fue diseñada para que los medios nos aplaudieran -aseguró el funcionario frente a un recinto lleno-. Nosotros duramos más de 17 meses concertando con varios sectores, pero había que tomar decisiones. Concertar es discutir, no significa decidir para satisfacer a todo el mundo".

Acto seguido les dijo que la Alcaldía de Bogotá tiene planeado invertir más de 3 billones de pesos, durante los próximos tres años, para adecuar y construir vías destinadas a desatorar la ciudad, y que no es cierto que ese frente esté descuidado, como lo aseguró Tulio Zuloaga, presidente de Asopartes.

"Tampoco se le puede echar la culpa de la baja en las ventas del comercio exclusivamente al Pico y Placa. Nuestras cifras dicen que en enero el consumo de energía cayó en Bogotá en un 5 por ciento y todos saben que eso es un indicativo de que hay una desaceleración de la economía", añadió. 

Insistió en que la Alcaldía está abierta a oír opiniones de los ciudadanos y que para ello ha venido consultando algunos de los sectores. "Ayer (lunes) estuvimos reunidos con los centros comerciales, que nos presentaron sus inquietudes alrededor del tema".

Cabe decir que Álvarez no fue invitado a este foro, llamado 'Productividad y empleo en época de crisis' y convocado por el representante a la Cámara por Bogotá Nicolás Uribe, Fenalco y Asopartes porque, según el parlamentario, se le han extendido varias invitaciones al alcalde Samuel Moreno para discutir la problemática y siempre se ha excusado. "No podíamos arriesgarnos a que sucediera lo mismo hoy, en este foro abierto de la ciudadanía", aseguró Uribe.  

Sin embargo, destacó la presencia del Secretario de Movilidad y le sugirió entregarles a los medios y grupos sociales presentes una copia del estudio que sustenta la medida y que seguramente aclararía muchas dudas.

Álvarez insistió en que la movilidad y la accidentalidad han mejorado desde la implementación de la medida hace tres semanas y que si es cierto que hay una percepción generalizada de que el Alcalde Moreno incumplió lo prometido en su campaña es "porque la realidad de la ciudad ha cambiado desde ese entonces hasta hoy".

"En el 2007 había más de 200 mil autos menos, de ahí que no hubiéramos visto la necesidad de diseñar esta medida -añadió-. Si no tomamos decisiones inmediatas y rápidas, la ciudad se colapsa".  

Al encuentro fueron invitados diversos sectores que se sienten afectados y que querían ser escuchados y conocer de primera mano por qué la decisión de sacar los vehículos particulares de las calles. ¿Qué dijeron?

Corabastos
José Gonzalo Romero, gerente de Corabastos, se quejó de la medida y le atribuyó el alza de los productos perecederos a la imposibilidad de los campesinos de 'rodar' libremente con sus cosechas todos los días.

"A Corabastos llegan 13 mil toneladas diarias de alimentos, el 95 por ciento perecederos. De ese 95, alrededor del 25 por ciento se pierde por mala manipulación -explicó Romero-.  Sin embargo, hemos visto que ese porcentaje creció en un 10 por ciento desde la entrada en vigencia del Pico y Placa todo el día. Hoy se pierde el 35 por ciento de la mercancía perecedera".

El directivo añadió que, en los últimos 15 días, los precios de las hortalizas de hoja aumentaron un 12 por ciento y los de las fruver (frutas y verduras) se sitúan hoy un 8 por ciento por encima de la quincena pasada. "Corabastos no fue consultado por la Alcaldía acerca del impacto que generaría esta medida en el comercio de alimentos", puntualizó.

Los centros comerciales
Gustavo Aristizábal, gerente del centro comercial Gran Estación, segundo en movimiento del país, asistió en nombre de estos establecimientos y calificó de "crítica" la situación actual para su sector.

"El año pasado, Gran Estación vendió 600.000 millones de pesos, cifra que da una dimensión de la importancia de estas superficies comerciales para la ciudad. Hoy, el 95 por ciento de nuestros almacenes está en crisis y sus dueños han tenido que despedir a 116 personas estas últimas dos semanas", recalcó.

Tal situación la justificó el ejecutivo por la reducción en el flujo de personas: "Bajamos de 150 mil diarias a 40 mil". También al hecho de que, con el Pico y Placa antiguo, los bogotanos aprovechaban para 'escampar' en los centros comerciales y realizar sus compras con tranquilidad, actividad que no pueden realizar hoy.

"Quizá la Alcaldía no sabe que los centros comerciales participamos con el 28 por ciento del PIB de la ciudad", añadió Aristizábal. 

Los talleres
Gilberto Ayala habló en nombre de los talleres de mecánica automotriz, los cuales sienten "una gran descoordinación entre las entidades distritales", que no se ponen de acuerdo con temas simples que los afectan directamente, como el espacio público y las licencias de funcionamiento de sus establecimientos.

"El problema es que los conductores particulares y los talleres que dependemos de ellos no estamos agremiados ni nos ponemos de acuerdo para exigir respeto de la Alcaldía, como sí lo pueden hacer los taxis y los buses", alegó.

Por su parte Silvia Torres, autopartista de Puente Aranda, aseguró que las fallas estatales las está teniendo que asumir el conductor particular.

"¿Quién es el más afectado con esta medida? El microempresario. El Pico y Placa original tuvo motivaciones muy distintas; hoy vemos que se nos está vulnerando el derecho al trabajo", puntualizó.

Las estaciones de servicio
Además de los presidentes de Fendipetróleo y Fedispetrol, el gerente de una de las estaciones de servicio (EDS) que funcionan en Bogotá, Julio Orlando Borda, alegó que tanto las EDS, como los montallantas y los lavaderos de vehículos, se han visto seriamente afectados con la medida.

"Nuestros empleados devengan el salario mínimo y 'cuadran' su sueldo con las propinas, que calculamos entre 15 mil y 20 mil pesos diarios", dijo.

Esto significa, según cuentas del ejecutivo, entre 450 mil y 500 mil pesos mensuales adicionales que cada empleado recibe por la generosidad de los usuarios, los cuales se han visto reducidos en un 30 por ciento.

"El Pico y Placa de antes afectaba a los conductores, que tenían que cuadrar sus horarios para cumplir con la norma. El nuevo Pico y Placa afecta directamente al comercio", añadió.

Los ciudadanos
Dos grupos de ciudadanos inconformes con la medida tomaron la palabra para expresar sus críticas.

David Escobar, vocero de uno de ellos, aseguró que su grupo hizo un análisis serio, partiendo de la base de que el interés general debe primar sobre el particular, y llegaron a la conclusión de que, en este caso, el interés particular está primando sobre el general.

"Identificamos tres razones para sustentar esto: primera, que el grupo familiar necesita el vehículo para mover a sus hijos por la ciudad porque no hay una oferta decente para reemplazar el carro; segunda, que el grupo que usa las calles de Bogotá para ser productivos está afectando sus ingresos; tercera, que el fracaso de unos se traduce en el fracaso de otros. ¿Quiénes se benefician? Los que se transitan en horas valle, que representan a la minoría", recalcó.

Otro grupo, llamado 'Ciudadanos por el no al pico y placa', resaltó que las medidas autoritarias siempre se toman porque van en contra de la gente. "La medida del Pico y Placa todo el día es confiscatoria porque nos quita el derecho a utilizar un bien adquirido con nuestro esfuerzo: el carro", dijeron los voceros del grupo.

Recalcaron que "los gobernantes heredan la responsabilidad de sus antecesores y que están en la obligación de construir sobre lo construido y no borrar de tajo la dinámica de la ciudad".

"Las ciudades grandes del mundo se han dado cuenta de que es imposible prohibirles a las personas la libre movilización y confiscarles sus bienes -continuaron los 'Ciudadanos por el no al pico y placa'-.  ¿Qué han hecho? Entregarles modos integrados y decentes de transporte para desestimular el uso del carro particular".

Para este grupo, no hay medidas contra los constructores que demoran meses y meses en arreglar vías, ni contra el transporte público, que tiene el sistema más perverso del mundo para funcionar: la guerra del centavo.

"El Pico y Placa es una medida cómoda para el Alcalde porque evita tener que poner en cintura al transporte público y ataca al único grupo de ciudadanos que no tiene vocería frente a las autoridades: los usuarios particulares", remataron los ciudadanos.

Al final, la propuesta general fue la de, al menos, sectorizar el Pico y Placa todo el día, cambio que le quedó sonando al Secretario de Movilidad y que fue difundido por todos los medios de comunicación. Habrá que ver qué pasa.

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