Los frenos ABS cumplen 30 años: revisión a su historia y funcionamiento

Durante tres décadas, este dispositivo ha evolucionado en casi ocho generaciones y se ha convertido en un elemento de seguridad que demuestra su eficacia salvando vidas.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

GIOVANNI AVENDAÑO
REDACTOR DE MOTOR.COM.CO

Aunque parezca curioso, este sistema que muchas personas consideran moderno, lo concibió hace más de 70 años Robert Bosh. Bosh quería ponerle fin al bloqueo de las ruedas y al consiguiente derrape y salida de control de los vehículos, camiones, trenes y aviones, que se veían involucrados en frenadas de emergencia.

Sin embargo, su patente debió permanecer en el olvido hasta los primeros años en los que la electrónica hizo su aparición, ya que aunque se hicieron muchas pruebas no se llegó a nada serio hasta que no se alcanzó la época digital, a comienzos de los 70.
Hasta entonces era materialmente imposible que un sistema realizará de forma automática tantos cálculos como necesitaba el sistema y, además, de forma rápida.

La compañía alemana Bosch inició el trabajo en serio para el desarrollo del ABS en el año 1964, de la mano de una subsidiaria, Teldix. De esta forma nacería la primera generación del ABS, que en ese entonces tenía mil componentes, cifra que se redujo hasta 140 en la segunda generación.

Después de 14 años de desarrollo, finalmente estuvo preparado el ABS de segunda generación, que se ofreció como un accesorio opcional en el Mercedes Benz Clase S de la época (1978) y enseguida en el BMW Serie 7.

Este primer sistema era un muy sencillo y efectivamente evitaba que el conductor bloqueara las ruedas al realizar una frenada brusca, y le permitía mantener el control de la dirección y esquivar los obstáculos que tuviera enfrente, mientras detenía el avance del carro.

A partir de esta fecha, este sistema se ha seguido mejorando con sucesivas generaciones. Así, el ABS 2E de 1989, añadía un regulador directo del sistema hidráulico, uno de los componentes principales del mecanismo. También se redujo significativamente el peso del sistema.

Se populariza el invento
Con el paso de los años el sistema fue haciéndose mucho más sencillo y al mismo tiempo más eficaz. Pronto empezó a generalizarse la instalación en muchas marcas y modelos por su buen funcionamiento.

Por ejemplo, en las versiones 5.3 y 5.7 de principios de los 90, se fueron incorporando funciones adicionales como la distribución electrónica de la fuerza de frenado y se redujo aún más el peso del sistema.

La última generación, el ABS 8, apareció en 2001 y se caracteriza por una construcción modular, con lo que los diferentes grados de complejidad del sistema regulador de frenado (ABS, ASR y ESP), se pueden fabricar de forma conjunta.

Sobre la base del ABS se han desarrollado otras funciones, como el sistema regulador de tracción (ASR), que impide el patinaje de las ruedas al acelerar; o el Programa de Estabilidad Electrónico (ESP), que mejora la estabilidad del vehículo no solo al frenar y acelerar, sino en todas las situaciones de marcha. Si el vehículo tiende a derrapar, el ESP reduce la potencia del motor a la vez que frena cada rueda de forma individual.

CRONOLOGÍA DE UNA EVOLUCIÓN

En 1936 Bosch registra la patente de un mecanismo para impedir el bloqueo de las ruedas de un vehículo motorizado.

En el año 1971 se desarrolló el primer sistema ABS y siete años más tarde comenzó su comercialización.

En 1978 se inicia la producción en serie del primer sistema antibloqueo ABS en Mercedes-Benz (Clase S) y poco después en BMW (Serie 7).

En 1981 se habían vendido las primeras 100.000 unidades. El ABS se aplica también a los vehículos industriales.
En 1985 se empieza a instalar en carros estadounidenses. El Renault 25 ya lo porta.

En 1986 se cumplió el primer millón de unidades por parte de Bosh.

En 1987 se realiza la producción en serie del sistema regulador de tracción ASR para turismos.

En 1992 se habían cumplido los 10 millones de unidades vendidas.

En 1995 se inició la producción en serie del ABS 5.3 de Bosch y comenzó la producción del Programa de Estabilidad Electrónico (ESP).

En 1999 se alcanzaron los 50 millones de unidades.

En el 2001 se inició la producción del sistema ABS 8, de Bosch.

En el 2003, el ABS cumple 25 años de vida.


Cómo funciona un sistema antibloqueo ABS
El funcionamiento del ABS es similar a si el conductor bombeara el freno repetidas veces antes de detenerse, solo que el sistema es más eficiente y no entra en pánico.

Los conductores están acostumbrados a oír un ruido chirriante cuando alguien, conduciendo a alta velocidad, frena repentinamente. Esto sucede cuando una rueda se bloquea y resbala sobre la superficie del camino.

A partir del uso del ABS estos chirridos no se presentan. La ausencia de ese sonido indica que el sistema está trabajando.

El sistema ABS, mediante sus sensores, efectúa el mismo bombeo que realizaría un conductor de un carro sin el sistema, pero a una frecuencia mucho mayor que la que se logra actuando sobre el pedal.

Los sensores de velocidad de las ruedas miden su velocidad y transmiten la información a una unidad electrónica de control; de esta forma detectan el bloqueo por medio de captores y envían señales para modificar la presión de frenado, que varía rápidamente y se adapta al requerimiento a que se la somete.

Los sistemas ABS comúnmente usados en los vehículos modernos realizan la operación de disminuir y aumentar la presión de frenado unas 15 veces por segundo.
Con esta información, la unidad electrónica de control determina cuándo una rueda está a punto de bloquearse ¿o se bloqueó¿ y activa el modulador de presión del freno. También detecta cualquier desperfecto presente en el sistema.

Algunos sistemas controlan únicamente las dos ruedas traseras y otros las cuatro ruedas del vehículo. En general los sistemas de control sobre las cuatro ruedas proveen mayor estabilidad y control durante el frenado, pero son un poco más costosos.

En los sistemas más evolucionados, en caso de un desperfecto en el sistema antibloqueo, una lámpara de advertencia situada en el panel de instrumentos indica al conductor que el ABS necesita reparación, mientras los frenos normales de vehículo continúan funcionando.

RECOMENDACIÓN
Cuando se presiona el pedal en un automóvil equipado con frenos antibloqueo algunos conductores notan una sensación pulsante. Esto es debido a que los frenos están haciendo su propio bombeo. Por eso se recomienda no bombear el pedal cuando el automóvil está equipado con ABS. Si usted lo hace, disminuirá significativamente la eficacia de los frenos.

Frenar con ABS y sin ABS
La diferencia entre las dos tecnologías no se aprecia en frenados suaves, pero en situaciones de emergencia un freno ABS le puede salvar la vida.

Es completamente distinto frenar con o sin este sistema; sin embargo, hay muchas personas que desconocen esto. Cuando se trata de hacer una frenada normal, al llegar a un semáforo o frenar en un atasco, no hay diferencia entre un vehículo con antibloqueo o sin antibloqueo.

El problema se presenta cuando el conductor tiene que reaccionar en milésimas de segundo para evitar una colisión o una salida de carretera. Allí sí hay diferencia y la técnica de frenado es totalmente distinta, según se tenga o no ABS.

Para que el ABS entre en acción, el conductor debe ¿pararse¿ sobre el pedal del freno y llevarlo a fondo, en el caso de que le resulte un imprevisto en la mitad de su trayectoria. De esta forma el sistema entrará en acción, reducirá la presión del sistema hidráulico y dejará libre la dirección.

Así, el conductor tendrá, durante toda la maniobra de frenada, la posibilidad de mover el volante y de esquivar cualquier obstáculo que se presente en el camino. Eso se debe a que la llanta no se bloquea, sigue rodando y por ello no elimina la efectividad de la dirección, pues hay más caucho en qué apoyarse.

La norma de frenar a fondo en caso de emergencia hay que mantenerla siempre, sea cual sea el estado del pavimento, así esté seco, haya agua o nieve. Siempre se debe frenar con el pie a fondo cuando se trata de un carro con ABS.

Haga lo contrario, si no hay ABS
En este caso se puede pisar a fondo el pedal del freno, pero hay que saber dosificar la presión ejercida sobre el mismo para evitar que se lleguen a bloquear las ruedas.

Por eso, muchos conductores cuyos autos tienen ABS no sienten el efecto del sistema, porque sus costumbres y reacción todavía pertenecen a esta generación de autos.

Si se frena a intervalos o levantando el pie para evitar que se bloqueen las ruedas, en un vehículo con ABS, lo único que se consigue es anular el funcionamiento de este mecanismo.

Es decir, en un carro sin ABS se debe anticipar el riesgo e ir frenando de manera dosificada, en rápidos intervalos para no perder el control del automóvil, a menos que el inminente choque exija lo contrario.

DATOS IMPORTANTES

  • Desde 2004, los fabricantes europeos se comprometieron a que todos los autos fabricados en este continente deberían contar con el ABS dentro de su equipo de serie.
  • Este sistema mejora la estabilidad de marcha y acorta casi siempre la distancia de frenado.
  • Dos tercios de los conductores no frenan con decisión en los momentos de emergencia, sino en dos o tres etapas.
  • Las maniobras de evasión que permite el ABS reducen en un 85 por ciento las posibilidades de choque.
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