Fulcrum: el avión ruso que combatió en la guerra del Golfo

El Fulcrum es el caza de cuarta generación de la Unión Soviética, líder en los años 80. Derribó un F114, durante la Guerra del Golfo, con un misil R-27R1. Colección EL TIEMPO y Revista Motor.

Redacción Motor

05:00 a.m. 27 de noviembre del 2009

Después de una larga guerra de poder que puso a todas las potencias mundiales a construir aviones de combate que fueran los más rápidos y maniobrables del mundo, a finales de los 70 la pelea comenzó a ser por hacer aviones de cuarta generación, que serían de mayor tecnología y dotados con armamento programable e inteligente.

Fue entonces cuando la fábrica Mikoyan, de la Unión Soviética empezó la producción del MiG-29, un caza de cuarta generación y superioridad aérea.

Esta última característica solo la tienen pocos aviones de combate en el mundo, entre otras cosas porque son muy costosos de adquirir. Son tipos de aviones más livianos, pequeños y ligeros, proyectados para entrar y tomar control del espacio aéreo enemigo. El Fulcrum es uno de estos. 

Pero además, este ruso tiene la particular capacidad de aterrizar en pistas improvisadas y cuenta con un misil R-73 y un sistema de puntería integrado en el casco del piloto, lo que lo hace uno de los mejores en el combate cerrado.

El MiG-29 entró al servicio de la fuerza aérea soviética en 1983 y continúa al servicio de la Luftwaffe (Fuerza Aérea de Alemania) y de varias fuerzas armadas en el mundo. Al principio, el prototipo estaba pensado para trabajar en conjunto con el Su-27, tal como el F-16 Fighting Falcon y el F-15 Eagle de los Estados Unidos trabajaban en conjunto.

Los primeros modelos presentaron algunos problemas. Por ejemplo su radio de combate y su alcance eran muy limitados, contaba con muy pocas armas de abordo pues era muy pequeño y el radar solo encontraba un objetivo a la vez a diferencia de otros rusos que detectaba y derribaba múltiples objetivos a la vez. Todos estos errores fueron corregidos y mejorados con el pasar del tiempo.

Historia del Mig-29 en combate
Durante la primera guerra del golfo, el 19 de julio de 1988, los Fulcrum, miembros de la fuerza armada iraquí, fueron los que derribaron con sus misiles R-27R1 un F-14 de la IRIAF. Después, durante la segunda guerra del golfo, un MiG-29 de la misma fuerza aérea derribó un B-52G, un F-111 F Aardvark y un Tornado Gr.MK1 británico.

Comenzando 1996, al otro lado del mundo, en Cuba, un MiG-29 derribó dos avionetas Cessna-337 de la organización "Hermanos al Rescate" que sobrevolaban su espacio aéreo. Cuba fue el primer país latinoamericano en recibir estos aviones en su fuerza aérea, en 1989.

En 1998 entraron en guerra Etiopía y Eritrea, el primero había adquirido 8 Su-27S, el segundo contrató 8 Mig-29 Fulcrum-A y dos MiG-29 Fulcrum UB. Y en 1999, en los Balcanes, durante la operación denominada "Fuerza Aliada", cinco de los Mig-29 de la fuerza aérea alemana, fueron derribados por los holandeses.

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