Así funciona la importación de vehículos en el país

Las marcas tienen cupos asignados desde que realizan la negociación con la casa matriz que no pueden alterar: carro que piden, carro que pagan.

Redacción Motor

09:39 p.m. 09 de diciembre del 2011

La dinámica del sector automotor permite hoy estar a la par con la salida de los vehículos nuevos de las líneas de producción, es decir, quienes comercializan carros ya pueden ofrecer un portafolio ajustado a los últimos lanzamientos mundiales.

Esto significa que, al ser exitosos en ventas, los concesionarios se convierten en víctimas de su propio éxito en la medida en que se queden sin stock antes de tiempo y se vean obligados a paladear a sus clientes para que no se vayan.

Y es en ese momento cuando muchos vendedores les ofrecen 'el oro y el moro' a los clientes para que no emigren a la competencia y les dan tiempos de entrega que finalmente no pueden cumplir; pero también lo es que ninguna marca, en ninguna parte del mundo, está en capacidad de entregar de inmediato un vehículo importado, por muchas razones ajenas a su voluntad. Así funciona la comercialización de importados.

Los cupos. Los modelos fabricados por las diferentes marcas salen hacia los diferentes países del mundo a los que les asignan el cupo anual, que en el caso de Colombia es muy inferior al de países como Argentina, Chile, México y Brasil, los cuales venden tres y cuatro veces lo que se vende acá.

La fábrica. Los fabricantes tienen una capacidad máxima de producción que no pueden alterar. Por eso la tendencia hoy es que la producción persigue los mercados y no al revés, de ahí que las grandes marcas tengan fábricas y ensambladoras en varios rincones del mundo.

Los inventarios. Desde el punto de vista económico, el estado ideal de una vitrina es tener clientes esperando por su carro y no tener que carros esperando por un cliente. Por eso les piden paciencia a los compradores cuando no tienen vehículos para entregar y no sacan los vehículos de las zonas fgrancas hasta que no estén vendidos.

El embarque. El proceso de salida del vehículo de la fábrica y su posterior embarque en los puertos europeos, americanos o asiáticos toma su tiempo e implica para las marcas esperar a que se llene el barco para que éste finalmente zarpe.

El papeleo. Una vez en Colombia, la nacionalización puede tardar entre tres y cuatro días e implica también el registro ante el Runt si se trata de un modelo nuevo en el país.

El alistamiento. Una vez en la vitrina, el vehículo debe someterse a una revisión total y un papeleo que incluye: retirar los protectores de la pintura con los que viene desde su sitio de origen; terminar el armado (espejos, copas, boceles, emblemas...); reprogramar el computador; revisarle todos los sistemas y matricularlo en la entidad de tránsito respectiva.

Así es el viaje completo
Luego del pedido, los representantes de las marcas realizan la orden de pedido a la casa matriz y recurren a la banca internacional para sacar una carta de crédito con la que pagan el transporte y los seguros.

Una vez cumplido los trámites, les asignan los vehículos de la línea de producción, que finalmente salen y deben esperar el turno de embarque (sólo pedidos especiales vienen por avión), es decir, deben esperar en los puertos.

Ya en Colombia, son guardados en las zonas francas que tiene el país para ese propósito y van saliendo vía terrestre en 'niñeras' a medida que se van surtiendo los pedidos de los clientes finales.

De ahí en adelante, alistamiento, matrícula y orden de entrega al usuario final.

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