Así es el funcionamiento del ensamblaje de vehículos

A la fabricación de automotores se le atribuyen 20 mil empleos y a la de vehículos importados rondan los 60 mil, según cifras de Andemos.

Redacción Motor

03:41 p.m. 04 de julio del 2014

La industria del ensamble de vehículos nació con obligaciones precisas y una de ellas es la de fomentar el desarrollo de autopartes. Incluso el otorgamiento de las licencias de importación de CKD está supeditado al cumplimiento del uso de material nacional en los vehículos locales.

Es lo que demanda la Comunidad Andina de Naciones (CAN) a través de la resolución 323 sobre ‘Requisitos específicos de origen para productos del sector automotor’ y que en la actualidad exige un índice de incorporación del 34,6 por ciento para automóviles, camperos y pick up. En otras palabras, ese es el porcentaje mínimo de partes locales que deben incluir los carros made in Colombia desde el punto de vista de su costo.

Esto no significa, sin embargo, que cada uno de los vehículos nacidos en las líneas criollas incorpore ese estricto porcentaje, pues la normatividad habla del total de materiales adquiridos por la fábrica y no de cada auto en particular.

Lo anterior les ayuda a las ensambladoras a rodar con vehículos que ya han salido de circulación en los países de origen de la marca que representan, los cuales tienen un índice de incorporación de materiales nacionales más alto que aquellos más nuevos y, por lo tanto, son más accesibles al bolsillo de los consumidores.

Es la filosofía con la que nació Zoficol, la primera fábrica de estampados del país, que pretende fabricar carrocerías de vehículos 100 por ciento colombianos aunque, como lo explica Oliverio Enrique García, de Andemos, “ha logrado tan solo un 0,5 más de integración, pues Colombia no produce las láminas que están utilizando para la fabricación de esos vehículos”.

Según el Perfil sectorial de la industria automotriz de Proexport, nuestro país fabrica primordialmente aires acondicionados, trim interior, asientos, emblemas, embragues, filtros de aire y aceite, llantas y neumáticos, mangueras de caucho, partes mecánicas, de dirección, eléctricas, de frenos, de suspensión y de transmisión, así como ruedas, sistemas de escape, vidrios de seguridad y accesorios.

La propiedad intelectual

El tema más crítico para las ensambladoras tiene que ver con la propiedad intelectual de las piezas y su garantía, dos variables que deben cumplir al pie de la letra los proveedores: tanto las partes de origen como las de reposición sólo pueden ser vendidas a las marcas respectivas, pues la transferencia tecnológica y el acompañamiento durante el proceso de producción tienen para ellas un costo muy alto. Además de que son éstas las que responden en caso de fallas de fabricación.

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