'Garrote' a la ingeniería y al sistema de contratación de obras públicas

Muy mal salieron librados los ingenieros, la ingeniería colombiana, los abogados y el sistema de contratación de obras, en el foro que realizó esta semana la Cámara Colombiana de la Infraestructura.

Redacción Motor

05:00 a.m. 28 de mayo del 2010

Muy mal salieron librados los ingenieros, la ingeniería colombiana, los abogados y el sistema de contratación de obras públicas en el país, en el foro 'Las obras públicas: ¿Qué falla? ¿La ingeniería, o el modelo de contratación?' que realizó esta semana en Bogotá la Cámara Colombiana de la Infraestructura, CCI. 

El evento se realizó en momentos en que se ha desatado una fuerte polémica en la capital del país por los tropiezos, demoras, y las quejas de los ciudadanos  por la mala calidad de las obras que se ejecutan actualmente y que obligarán a la administración Distrital a a buscar unos 500 mil millones de pesos que faltan para su culminación. 

'Cartas escondidas y artimañas'

Uno de los primeros en poner el dedo en la llaga de de la problemática fue Enrique Martínez Arciniegas, director del Instituto Nacional de Vías, Invías, institución que ha adjudicado en los últimos 6 años unos diez mil millones de pesos y que genera entre 500 y 600 licitaciones anuales. 

Según Martínez Arciniegas, en la contratación hay problemas delicados. Aseguró que los contratistas teniendo los espacios para tener más transparencia, no los utilizan, denunció que hay corrupción interna y externa y que fallan los controles y la ingeniería.  

Sin embargo, aclaró que no son todos los contratistas, y se fue lanza en ristre contra los no agremiados y contra algunas uniones temporales. "Se guardan cartas y utilizan artimañas. Se unen para ganar las licitaciones pero no para ejecutar la obra". 

El funcionario dijo que también afectan las obras el 'ejército de abogados' que están pendientes de los consorcios y las uniones temporales, que se asocian y después ceden la obra a otros. "Hay deslealtad y falta de ética de algunos que nos perjudica a todos". 

Como solución, el Director de Invías sugirió que la institución debe dejar de ser una fábrica de contratos. "Hay que hacer contratos, pero con más ingeniería". 

Reingeniería al IDU 

Néstor Ramirez, quien lleva poco más de un mes en el Instituto de Desarrollo Urbano, IDU, empezó su intervención señalando que esa entidad necesita con urgencia una reingeniería porque se convirtió en 'visador de documentos' y que  sus funcionarios, al ser en mayoría contratistas a termino fijo (seis meses a un año), "no se apropian ni se sienten dueños de las obras...no toman decisiones para no tener problemas en el futuro". 

En su 'mea culpa', Ramírez sostuvo que se han descuidado partes esenciales de las etapas de los proyectos y también cuestionó la ingeniería. "Nos hemos olvidado de la etapa previa, ahí la ingeniería ha perdido mucha capacidad en la consultoría, los estudios, los diseños y la interventoría. Se ha perdido gran parte de ese espíritu de la ingeniería de saber para dónde va el proyecto". 

Agregó que hay problemas en la planeación, la contratación. "Parece que se hubiera vuelto un problema de litigios, que fuera más importante el litigio que terminar la obra...hemos perdido mucha calidad en la ingeniería y no se está haciendo bien la gerencia de los proyectos". 

Sus críticas también se enfilaron hacia los abogados de las empresas contratantes y del mismo IDU. "Las decisiones técnicas se vuelven jurídicas y eso es fatal por las demoras. Nadie quiere asumir riesgos y en la ingeniería siempre hay riesgos". 

Por último hizo un llamado a "ponernos serios con la ingeniería". Que los muy malos ejemplos de ingeniería en todo el país  deben ser llevados a las facultades para que no se repitan esos casos. "Tenemos que volver a la ingeniería porque nos hemos vuelto abogados...No estamos haciendo bien la contratación, solo pensamos en el contrato y no en que tenemos que entregar una obra bien hecha". 

'Corrupción y planeación a ciegas' 

En el foro el contralor de Bogotá Miguel Ángel Moralesrussi también se enfocó en la ingeniería y estuvo de acuerdo c

on quienes lo antecedieron en el uso de la palabra. "Las obras de ingeniería deben ser para los ingenieros", dijo. 

Moralesrussi sostuvo que hay que separar la ingeniería de las formas asociativas pues los ingenieros han sido laxos en soltar contratos a otros o los dejan en manos de terceros.  

En sentido, denunció que en Bogotá hay un 'carrusel' de firmas (unas 25) que desde hace años se presentan con diferentes nombres a las licitaciones, pero que tienen un solo representante legal. "Hasta 'restauranteros' aparecen en esas firmas", dijo. 

De otra parte, cuestionó la planeación. "Se está planeando a ciegas, por pedacitos. Eso tiene un impacto fiscal grande en el Distrito y le hace un daño enorme a la ingeniería a y a la sociedad".

Además, según el Contralor no existen sistemas que permitan tener información suficiente y necesaria para planear adecuadamente. "Las entidades no se hablan entre ellas. Por un lado está el Plan de Ordenamiento Territorial, hay normas ambientales, problemas con Habitat y la adquisición de predios, con las redes de acueducto, teléfonos, alcantarillado. Los unos les niegan las licencias a los otros. Es un problema gerencial que no se explica dentro del mismo Distrito. Cada entidad tiene su propia cartografía". 

En defensa de la ingeniería 

Uno, o tal vez el único que salió en defensa de los ingenieros y los contratistas fue el presidente Ejecutivo de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, Juan Martín Caicedo Ferrer, quien aseguró que "son ligeras e irresponsables las generalizaciones contra los contratistas, llámense consultores o constructores". 

Caicedo Ferrer salió en defensa de la ingeniería nacional señalando que "está en el ranking de las empresas más competentes y experimentadas de la región" y que esa es la razón por la cual las firmas nacionales compiten con éxito en los mercados más exigentes y están presentes en diversas regiones del mundo. 

En cuanto a la contratación, sostuvo que "los grandes tropiezos gravitan en torno al sistema de contratación anárquico y proclive a la improvisación, que impera en varias de las entidades contratantes del país". 

Para concretar soluciones a esta problemática, el dirigente gremial dijo que la CCI con el apoyo de la Sociedad Colombiana de Ingenieros, SCI y la Asociación de Facultades de Ingeniería, ACOFI, entregó al Gobierno Nacional y a las administraciones de las grandes ciudades, tres matrices sobre "maduración de proyectos", "manejo de riesgos" y "buenas prácticas para la confección de los pliegos licitatorios". 

Y estuvo de acuerdo, con lo que sugirió el contralor Moralesrussi,  en la creación de un tribunal de ética para garantizar el cumplimiento y la seguridad de los constructores.

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