Hay que darle prioridad al mantenimiento de los sistemas de seguridad

Fallas en llantas, frenos y suspensión son, en su orden, las más frecuentes en la accidentalidad en carreteras, según el FPV y Medicina Legal. Bajar la accidentalidad en carretera depende de todos.

Redacción Motor

05:00 a.m. 11 de diciembre del 2009

No en vano la revisión técnico-mecánica se convirtió en prioridad para las autoridades de tránsito del país. No en vano también, el certificado emitido por los Centros de Diagnóstico Automotor (CDA) será uno de los objetivos primordiales de los policías de carreteras durante las vacaciones de fin de año.

Según datos del Comité Internacional de Inspección y Vigilancia de Vehículos (Cita), reunido el mes pasado en Cartagena, cerca de 1,3 millones de personas mueren en las carreteras del mundo cada año, cifra que resulta sensiblemente superior a las que dejan enfermedades como el cáncer o el sida y la violencia social, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Las fallas en frenos, en llantas y en los sistemas de dirección y suspensión son las más recurrentes a la hora de evaluar, desde el punto de vista del vehículo, por qué se mata la gente mientras conduce.

Colombia decidió enfrentar hace más de dos años ese problema, al igual que muchos países de la región, creando centros de diagnóstico automotor, conocidos como CDA, cuya entrada en funcionamiento reguló Ministerio de Transporte y cuya vigilancia corre hoy por cuenta de la Superintendencia de Puertos y Transporte.

Estos centros se diferencian de los 'diagnosticentros' o 'servitecas' de marras en que no pueden intervenir el vehículo si este falla. Los equipos y el software que poseen les permiten tan solo evaluarlos y, a partir de allí, generar un diagnóstico de cada una de las piezas clave, incluidos carrocería y pintura.

Esto les permite una mayor independencia y supuestamente les impide 'falsear' la certificación hasta que el mismo equipo no dé el visto bueno.

Con todo y lo anterior, Colombia es uno de los países con mayor grado de accidentalidad de la región (se pierden 14 vidas diarias, según el Fondo de Prevención Vial, FPV) y de los más desjuiciados con la obligatoriedad de la revisión, al menos eso quedó en evidencia durante la reunión de Cartagena.

En Argentina rueda el 70 por ciento del parque automotor con su certificado al día, y más del 80 por ciento de los carros de Costa Rica, Uruguay y Chile cumplen con este requisito, pero en Colombia no llega al 50 por ciento y más del 90 por ciento de nuestras motos no ha pasado por un CDA.

Son 20 minutos lo que tarda un vehículo cualquiera en un CDA, 20 minutos que pueden significar toda una vida en términos de tranquilidad y bienestar en las carreteras. Pero, ¿cuáles son los sistemas calve que les miran a los vehículos? Les pasamos la pregunta a los expertos del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi), quienes redactaron un documento que explica en detalle la importancia de los sistemas de seguridad activa y pasiva.

La seguridad activa
Estos sistemas son los que deben funcionar en todo momento y los que "le dan al vehículo las condiciones necesarias para una operación segura", dice un documento de Cesvi que habla al respecto. ¿Qué se debe revisar?

  • Los frenos. Se le debe realizar una revisión visual al pedal, las guayas, la bomba de vacío o compresor, las válvulas, el servofreno y los tubos y mangueras que los componen. Los equipos especializados miden la eficacia del sistema y el desequilibrio de frenado, por eje. 
  • La suspensión. También obliga a una inspección visual de las holguras entre los elementos que la componen, fugas de líquidos en los amortiguadores, verificación de elementos deformados o deformados y el estado de los guardapolvos.
  • La dirección. Es importante una inspección visual de todo el sistema y la identificación de problemas típicos, como juego excesivo entre los componentes, su fijación, fugas de líquido de la caja de dirección y el estado de los guardapolvos. Es importante medir, con equipos especializados, la alineación y posibles desviaciones laterales.
  • Rines y llantas. Las tuercas o pernos deben estar completas y la inspección visual debe incluir la detección de deformaciones y fisuras de los rines, el estado de la llanta de repuesto, que las bandas de rodamiento no estén despegadas y que las carcasas no presenten protuberancias.  Con un medidor de profundidad, se debe medir el grado de desgaste (que no puede ser de más de 1,6 milímetros en livianos y de dos milímetros en vehículos de más de 3,5 toneladas de capacidad de carga) ni inferior a la marca de desgaste que trae la llanta.
  • Vidrios. Se inspecciona la distorsión en el campo de visión del conductor y la posibilidad de que tenga fisuras o impactos. No debe presentar burbujas ni calcomanías que distorsionen la visibilidad del conductor.
  • Los retrovisores. Deben sumar tres y estar bien agarrados a sus bases y con espejos en buen estado.
  • El sistema de alumbrado. Es imprescindible revisar visualmente el funcionamiento de los comandos de las luces para detectar fallas en el funcionamiento del alumbrado exterior e interior del vehículo.  Los testigos del tablero deben encenderse adecuadamente y la carrocería debe tener las señales reflectivas reglamentarias. Los expertos realizan una medición con luxómetro y con alineador de luces para determinar la intensidad e inclinación del haz que emiten. 
  • El pito. Debe funcionar bien.

La seguridad pasiva
Esta categoría la componen "los sistemas y elementos que deben funcionar un instante después de la ocurrencia de un accidente de tránsito", define Cesvi. Son los que protegen a conductor y pasajeros de consecuencias graves derivadas del impacto. ¿Qué se revisa?

La carrocería y el chasís. La revisión visual incluye partes mal ensambladas y latas sueltas, así como cierres de puertas y capó, roces de las ruedas, posibles corrosiones y dobleces del chasis y, muy importante parachoques en mal estado o sueltos.

Los cinturones de seguridad. El mal funcionamiento o de sujeción y el deterioro de las cintas son inaceptables luego de la revisión visual. Los carros superiores al modelo 2004 deben tener cinturones traseros.

La cabina. La inspección debe incluir el correcto anclaje de los asientos y su movimiento, al igual que la detección de piezas peligrosas, como aristas vivas o desprendimientos que pongan en riesgo la integridad física de los ocupantes. 

Los apoyacabezas deben estar bien anclados y a la altura requerida para que cumplan correctamente su función.

¿QUÉ REVISAN LOS CDA?
- Estado de la carrocería.
- Niveles de emisión de gases y elementos contaminantes
- Funcionamiento del sistema mecánico.
- Funcionamiento del sistema eléctrico y del conjunto óptico.
- Eficiencia del sistema de combustión interno.
- Elementos de seguridad.
- Sistema de frenos constatando, en el caso en que éste opere con aire, que no emita señales acústicas por encima de los niveles permitidos.
- Las llantas del vehículo.
- Sistema de dirección y suspensión.
- Estado del conjunto de vidrios de seguridad y de los espejos.
- Funcionamiento del sistema de señales visuales y audibles.


CAUSAS MECÁNICAS DE LA ACCIDENTALIDAD
1. Fallas en las llantas: 15,8 por ciento.
2. Otras fallas: 3,74 por ciento.
3. Fallas en luces de frenos: 2,52 por ciento.
4. Ausencia o deficiencia de espejos retrovisores: 2,4 por ciento.
5. Fallas en las puertas: 2,1 por ciento.
6. Fallas en el sistema eléctrico: 1,76 por ciento.
7. Fallas en el limpiaparabrisas: 0,47 por ciento.
8. Fallas en las luces direccionales: 0,35 por ciento.
9. Fallas en las luces delanteras: 0,35 por ciento.
10. Fallas en el sistema de escape: 0,23 por ciento.
Fuente: Fondo de Prevención Vial y Medicina Legal.

NO PIERDA EL TIEMPO

*Hágale mantenimiento general al carro en su taller de confianza, antes de acudir a un CDA.
Saque las 'mugreras' del baúl; cargue tan solo equipo de carretera, herramienta, cruceta y llanta de repuesto.
No olvide la tarjeta de propiedad y el Soat vigente.
Verifique que los cinturones de seguridad funcionen perfectamente.
Trate de llevarlo bien lavado, eso facilita la inspección de la carrocería.
Si tiene 'latas' sueltas, como estribos, boceles, baberos o espejos, ajústelos bien antes de ir.
No lo mande grafitar, pues el aceite quemado puede quedar chorreando y el vehículo podría ser rechazado por ese motivo.
Sincronícelo: la mayoría de rechazos sucede por gases.
Si los frenos son de campana y está estrenando bandas, ande el carro un par de días para que sienten bien, antes de llevarlo a revisión.

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.