Húyale a un carro que ha pasado por muchos mecánicos

Lo mejor es elegir el vehículo que presente el menor número de entradas al taller. Evite el que ha pasado por un sinnúmero de mecánicos. Tips y consejos para conseguir un buen usado.

Redacción Motor

04:26 p.m. 25 de marzo del 2011

Los que presenten cinturones de seguridad raídos, accesorios plásticos cuarteados y mal pintados, puertas descuadradas, luces y stops en mal estado, alfombra podrida o rota, cromados oxidados, asientos descuadrados, malos olores en la cabina, línea de la carrocería descuadrada o mal estado de las bases de los parales, ni los voltee a mirar.

Tampoco elija uno con vidrios de diferentes marcas, soportes de la batería oxidados o podridos, llantas de distintas marcas y estados y rines golpeados pues son algunas de las alertas que lo deben mantener 'a metros' de un segundazo en mal estado.

Además de estas evidencias, la hoja de vida mecánica debe tenerla muy clara, pues a medida que los vehículos van envejeciendo, sus dueños se vuelven más laxos para hacerles el mantenimiento, elegir el taller y comprarles los repuestos.

Pero como oferta hay mucha, lo mejor es elegir el que presente el menor número de entradas al taller y evitar aquellos que han pasado por un sinnúmero de mecánicos. Prefiera los que demuestren lo siguiente:

Un kilometraje acorde o menor al que establecen los cánones (a lo sumo 15 mil kilómetros anuales).

Mantenimiento en talleres autorizados durante los primeros años de vida (cambio de aceite, filtros, revisiones neurálgicas).

Reparaciones 'grandes' (motor, pintura, estructurales, etc.) en talleres idóneos.

Mantenimientos preventivos en áreas clave del vehículo (suspensión, frenos, alineación, sincronización).

Revisión técnico-mecánica al día.

Si es más barato de lo que sugiere la Revista MOTOR, investigue. Nadie regala las cosas.

No se coma el cuento
*El que nunca ha salido de la ciudad. Un motor sometido a trancones a velocidades 'tortuga' presenta muchos más problemas que otro acostumbrado a viajar.

*El que poco se ha movido. Las cosas se dañan más de no usarlas que de usarlas. Un motor necesita moverse para funcionar bien.

*El que pertenece a un 'pata brava'. Los vehículos de alto rendimiento, en manos de un conductor que su ufana de viajar de Bogotá a Girardot en una hora, puede tener en muy mal estado partes clave, como suspensión, frenos y llantas.

*El que pertenece a un 'lentejo'. El computador de un vehículo moderno, acostumbrado a viajar 'a dos por hora', se programa para circular a esa velocidad y el motor es un depósito de carbón que se va a dañar antes de tiempo.

Pregúntese antes de comprarlo...
¿Es la marca y el tipo de vehículo quiere realmente?
¿Puede pagarlo?
¿Tiene con qué asumir los costos de mantenimiento?
¿Sabe cuáles son los cotos del Soat, impuestos, revisión técnico-mecánica y seguro?
¿Está de acuerdo con el consumo de combustible?
¿El color y el equipamiento le satisfacen plenamente?
¿Tiene una buena hoja de vida legal y de mantenimiento?
¿El kilometraje corresponde a los años de uso?
¿El anterior dueño es fiable?
¿Si tiene alta depreciación con respecto al nuevo significa que no es tan rentable y confiable tenerlo?

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