'El incumplimiento en las obras le está haciendo un gran daño al país': General Rodolfo Palomino

El oficial reconoce la paciencia y la cultura en la conducción, pero les dice a los colombianos que tengan en cuenta que hay unas obras inconclusas y abandonadas que generan embotellamientos.

Redacción Motor

05:00 a.m. 16 de julio del 2010

 "El general Rodolfo Palomino, comandante de la Policía de Carreteras, es un buen tipo, afable, tranquilo, maneja el poder con tacto...". Así lo describió José Clopatofsky, director de la revista Motor en un reciente editorial. 

Y como todo en la vida tiene un límite, al general Palomino también, como a muchos colombianos, se le colmó la paciencia al ver y sentir como el esfuerzo institucional que hacen sus hombres en las carreteras solamente tiene que soportar una fuerte carga de críticas. Unas válidas y otras no, admite. 

Una serie de correos y mensajes de los lectores que llegaron a esta sección en los que se quejaban, específicamente, por los fuertes y grandes represamientos de tráfico que se presentaron el puente pasado entre Melgar y Bogotá, fueron el motivo para hablar con el general. 

"El país no sabe el daño tan grande que le está haciendo el incumplimiento de  las obras. Afectan la movilidad, y lo peor, han dejado víctimas, pérdida de vidas", fue, de entrada, la respuesta contundente del General a esta situación. 

Y agrega: "Todo el mundo quisiera tener una carretera expedita, pero hay algo que nadie discute y hay sobre lo que hay un consenso generalizado: la ineficiente estructura vial del país. Hay algunos avances, pero hay que hacer más esfuerzos para mejorar la movilidad vial". 

Y en eso sí que tiene razón. En octubre pasado, cuando Vehículos visitó las obras de la doble calzada Bogotá- Girardot, al menos se veía movimiento de tierra, obreros y máquinas.  

Pero este año, el avance ha sido mínimo. Lo último que se supo fue la pomposa inauguración del Túnel de Sumapaz, con el presidente Uribe a la cabeza de una gran comitiva, pero todavía no está en servicio. Eso fue el 28 de marzo pasado. 

Y en lo que corresponde a Soacha, donde se está construyendo la Troncal de Transmilenio el problema es de grandes dimensiones para la movilidad; y ni hablar de la Vía al Llano, que en un tramo de tan solo 3.6 kilómetros, los constructores se han demorado más de cuatro años. "La Vía al Llano está siempre en mantenimiento". 

"Obras suspendidas, inconclusas o abandonadas como están las de Soacha y las de la vía a Girardot, afectan nuestro trabajo", dice el general Palomino. 

La vía Girardot-Bogotá 

Al estado de 'abandono' de las obras de esta vía, hay que agregar que es una de las más transitadas del país; y que el puente pasado fue uno de los de más alto volumen de tráfico por la temporada de fiestas en el Huila, Tolima y el Eje Cafetero. Durante ese fin de semana salieron de Bogotá 476.188 vehículos. 

Poco a poco, con su estilo pausado y tranquilo, el general Palomino describió los problemas de la vía.  

"En Melgar, sin un puente más amplio en el río Sumapaz, no hay solución. Ese es un cuello de botella. Además, en Melgar el terminal de transporte es la calle principal. El túnel del Sumapaz se inauguró, pero no está en servicio. La Nariz del Diablo es un punto crítico, la movilidad se reduce por las mismas condiciones de la vía, y el Puente de Boquerón es estrecho". 

Así haya un solo sentido de Melgar a Fusa, hay problemas por esos pasos que hacen que cuando se viene de Girardot por esa ruta, el represamiento del tráfico empiece pocos kilómetros antes de tomar la variante que conduce a Espinal. 

Además, hay que tener en cuenta que hay que darles paso tanto a quienes van hacia Bogotá como a los que salen. Todos tienen derecho a usar la vía. 

Otro gran problema son los restaurantes. "En Silvania tenemos un solo carril de doble vía. El problema allí son los restaurantes, lo mismo que los comederos en la zona de 'La vaca que ríe'. El tráfico es muy lento". Y La 'Y' de Sibaté es otro punto neurálgico. 

Soacha, el gran problema 

"A la Autopista Sur le queda absolutamente grande ese nombre. Yo la llamo 'la trocha del sur'. Está llena de huecos", dice Palomino. Y de nuevo, le sobra razón. Aparte del abandono de las obras, el pavimento está muy mal estado y se presentan inundaciones en algunos tramos. 

Palomino continúa con su relato: "En Soacha definitivamente la complejidad es muy grande. Allí se suspendieron los dos carriles centrales para la obra de Transmilenio, pedimos que durante las operaciones de éxodo y retorno nos presten esos carriles pero no ha sido posible. 

No han construido pasos peatonales y los que había los derribaron. Tenemos que poner grupos de policías para contener a los peatones y parar los carros. Esa espera representa representimientos descomunales. 

Hacemos un gran esfuerzo institucional, pero estamos soportando una carga muy fuerte. Hacemos un acompañamiento en la vía, el policía se mueve, no está estático, hacemos mover a los que van lento por el carril rápido, pero hay que entender que la infraestructura es deficitaria". 

Lo que viene para este puente 

El general Palomino hizo un reconocimiento a los conductores y a su paciencia. "Consideramos bondadoso que la gente acate y entienda cuando le sugerimos que revise sus vehículos. Esta vez encontramos menos carros varados. Ha mejorado el servicio público, movilizó más pasajeros. Mejoró la responsabilidad de los conductores, hubo menos choques simples y menos borrachos. No hubo víctimas fatales. 

Hay que reconocerle a la gente la prudencia, la paciencia y la cultura en la conducción y decirles que para  estos puentes tenemos unas obras inconclusas y abandonadas que generan embotellamientos".

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