El Jeep Willys, un gran 'camellador' del campo colombiano llega a la colección de EL TIEMPO - Motor

Nacido para la guerra, el emblemático Willys se convirtió en un ícono de la industria automotriz estadoudinense y del mundo. Siguiente de la colección Los Carros Más Queridos de Colombia.

Redacción Motor

04:09 p.m. 09 de agosto del 2013

 En junio de 1940, el ejército de los Estados Unidos abrió una licitación para la compra de un vehículo multipropósito, liviano, de no más de 590 kilos de peso, tracción en las cuatro ruedas y capaz de llevar tres soldados y una ametralladora Browning calibre 30.

Solo dos fabricantes de automóviles se presentaron: American Bantam y Willys. La propuesta de esta última resultó vencedora y, en junio de 1941, la compañía firmó un contrato para fabricar las primeras 16 mil unidades.

En 1946, un año después de terminar la Segunda Guerra Mundial, llegaron a Colombia las primeras unidades, reparadas, del campero Willys. Al ver el interés que suscitó esta máquina, la compañía Interamericana inició, en ese mismo año, la importación de la referencia CJ-2 al país, a cambio de café.

Luego de ganase la reputación de ser un vehículo de gran capacidad para moverse en lugares abruptos y para el transporte carga, en 1950 se importaron 100 unidades (militares y civiles) dentro del programa “Alianza para las Américas”.

Posteriormente, durante la dictadura del general Gustavo Rojas Pinilla (1953-1957) fueron importados 10.000 modelos CJ-3B, que se destinaron a promocionar el desarrollo económico agrícola. Cuanto más complicado y difícil era el terreno, más se destacaba el Jeep, que -incluso hoy- sigue rodando en la zona cafetera, principalmente.

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