Este jueves de colección el turno le corresponde a la nao Victoria

Para obtener la nao Victoria, recorte el cupón que saldrá este 7 de mayo, y más $18.900, reclámela en librerías, almacenes de cadena, expendios o en centros de venta de EL TIEMPO Casa Editorial.

Redacción Motor

02:33 p.m. 04 de mayo del 2015

La demostración práctica de que la tierra era redonda solo llegó a principios del siglo XVI cuando una expedición de la Corona de Castilla, dirigida primero por el navegante portugués Fernando de Magallanes y, tras la muerte de éste, por el marino vasco Juan Sebastián Elcano, regresó al punto de origen de su aventura después de circunnavegar el planeta viajando hacia el oeste siempre que fuera posible.

La misión que Carlos I de España financió para llegar a la Isla de las Especies en 1520 duró tres años y se convirtió en la primera circunnavegación de la Tierra. Magallanes murió en el intento y la nao Victoria fue único barco que regresó al puerto andaluz de Sanlúcar de Barrameda, de donde había partido la expedición.

Magallanes consiguió de Carlos I la cesión de cinco naos y 265 hombres para tan difícil expedición por mares absolutamente desconocidos de los océanos Atlántico, Pacífico e Índico, de las cuales solo la nao Victoria, al mando de Juan Sebastián Elcano, logró retornar a España.

La nao Victoria medía entre 26 y 28 metros de eslora (largo) y entre 6,5 y 7,5 de manga (ancho), y era capaz de desplazar 102 toneladas de carga.

Hecha de madera de roble y pino, fue probablemente construida en los astilleros vascos de Zarautz y bautizada en honor a la iglesia de Santa María de la Victoria de Triana, en Sevilla, donde Magallanes hizo juramento de servicio al rey.

Provista de tres mástiles, la Victoria tenía una superficie máxima de velamen cercana a los 300 metros cuadrados, con velas cuadradas que se aparejaban en cruz. Contaba con unos 120 metros cuadrados de cubierta, que se dividía en cuatro sectores, dos de ellos sobre los castillos de proa y popa.

Zona Comercial
report_error_form_error
Reporte enviado

¿Encontraste un error?

Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.