Los juguetes preferidos de papá: los gustos en materia de carros

No es un cliché, es cierto, lo hombres prefieren el poder, la potencia y tamaño por encima del diseño, comodidad y funcionalidad. Aunque la ecología, ahora, está jugando un papel muy importante.

Redacción Motor

05:00 a.m. 25 de junio del 2010

Forbes, la revista Parents y la empresa Synovate, realizaron recientemente unos estudios de mercado con los que analizan cuales son las tendencias de consumo de los hombres en cuanto a automóviles y que permiten concluir cómo han prevalecido los mismos sueños y aspiraciones generación tras generación a pesar de los cambios en el mercado.
 
Desde siempre, los hombres han preferido los autos deportivos sobre todos los demás que les puedan presentar. Poderse ver en su mano las llaves del, por ejemplo, espectacular Ferrari que está guardado en su garaje, levantarse a cuidarlo, limpiarlo, abrirlo, prenderlo, deleitarse con su sonido y pasearlo por las calles, es un sueño común de años atrás.

Pero la realidad es muy diferente. Lamentablemente en el mundo se acaba la gasolina, aumenta la contaminación y la economía está constantemente en la cuerda floja. Son varios factores que alteran y cambian durante el transcurso de la vida, el comportamiento del hombre como consumidor de vehículos. Por ejemplo la edad, el estado civil y el ser padre de familia y tener una mujer al lado que evite un gasto injustificado en el cuál "¡no van a caber los niños!".

La compra según la edad
El comportamiento del mercado y las tendencias de los consumidores, han dejado un evidente reflejo sobre como la edad de los hombres, y por ende su comportamiento, altera la decisión sobre qué carro comprar.

Los jóvenes entre 18 y 27 años, que obtienen su primer carro con ingresos propios no con los del papá, prefieren los coupé, chiquitos pero que tengan buena potencia  y alcancen altas velocidades. Esta edad es en la que empieza a soñar con un súper deportivo y aunque no lo consiguen manejan como si lo tuvieran.

Esta también es la época de la vida en la que los aventureros, los montañistas amantes de la naturaleza cogen camino, por lo que la compra de súper camionetas todo terreno también aumenta.
 
Entre lo 30 y 38 años, cuando están dejando la soltería, adquiriendo mayores ingresos pero por lo general, limitando sus gastos y ahorrando para viajar, estudiar en el exterior y formalizar su relación sentimental, el auto pasa a un segundo plano. Sus preferencias cambian de los pequeños a los conquistadores, sobrios y elegantes sedanes. Y eso si, que tenga un muy buen promedio de consumo. Eso si la competencia por cuál es el mejor carro entre compañeros y amigos, continúa pero viajan a lo que el carro buenamente da.

Incluso, en los últimos años la tendencia es por el lado verde, que protejan el medio ambiente y con el que sientan están aportando su granito de arena al problema de la contaminación, pues esta es la edad en que realizan proyectos a futuro cercano y mediano.

A los 40 años, la mayoría de hombres son padres y con sus familias sus prioridades y preferencias cambian. (VER RECUADRO) La tendencia va por el lado de las SUV y los familiares.

A  partir de los 47 y hasta los 55 años la tendencia cambia radicalmente. Aunque los hombres continúan como cabezas de familia, atendiendo las exigencias de hogar y de sus mujeres,  se liberan un poco y tienden a buscar que el carro de la casa sea lo más similar posible al de sus sueños de juventud.

Es decir, debe ser uno, donde todos quepan, pero con motor de más de 140 caballos y velocidad máxima que supere los 180 kilómetros por hora. El poder, el honor y los gustos que por años estuvieron en segundo puesto deben verse ahora representado en un potente motor debajo del capó.

A partir de los 60, la tendencia varía. Hay algunos que continúan soñando estar al mando de un súper deportivo y solo hasta este momento lo alcanzan. Otros, prefieren un clásico que les recuerde a los carros que tuvieron sus padres o un tradicional y muy elegante sedán que puedan manejar de vez en cuando o en el que puedan disfrutar de un buen chofer.

LOS CARROS QUE PREFIEREN LOS PADRES
Ser cabeza de familia implica nuevas y diferentes prioridades. No solo en comodidad y espacio sino en ahorro y funcionalidad. Y como tal la escogencia de carro, una vez se es papá, no va vinculada con sus sueños y preferencias.

La decisión está en espacio, en el carro debe caber toda la familia, las maletas y el mercado. Por eso la tendencia de compra está por el lado de las SUV, donde todos y todo cabe, hasta la niñera y la suegra.

Cuatro puertas y cómo mínimo espacio para cinco pasajeros y, eso si, un buen baúl. Así el carro sea de uso del papá, por lo general es escogido en compañía de la mamá, tiene una silla para niños y muchos juguetes regados en el asiento trasero.

Aunque hay caso como en la decisión de compra de un Mini en la que los niños sirven como excusa y compañeros de presión, para que el carro de la casa sea todo un juguete.

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