No le suelte el radio a cualquiera: la instalación es primordial

Cableado adecuado, distribución precisa, accesorios de calidad y respeto por el estilo del tablero es parte de lo que tienen en cuenta los buenos instaladores.

Redacción Motor

05:00 a.m. 17 de abril del 2009

Que un radio tan solo 'coja las emisoras', que 'suene decentemente' o que sea verdadera música para los oídos de los pasajeros depende de muchos factores, empezando por la más simple: la instalación.

"Antes que nada, la idea es no afectar la apariencia del interior del vehículo y de la consola -dicen los expertos de Galaxi Sound, empresa dedicada al mercado del audio y el entretenimiento automotor-. Para ello se debe escoger una iluminación del radio que sea lo más parecida a la del tablero de instrumentos".

Esto significa un aparato de calidad, con todas las ventajas de garantía que ofrecen distribuidores serios, que le brinden al usuario un equipo ajustado a la realidad de su vehículo... y que se ajusten a su bolsillo: un radio de primera con un mal amplificador no dará jamás un sonido óptimo, al igual que excelentes parlantes con un radio de gama baja. 

"Un buen vendedor le pregunta al cliente cuánto tiene para instalar su sonido y le recomienda componentes que sean compatibles entre sí; un mal vendedor puede vender un radio barato con parlantes muy finos, porque su finalidad es vender por vender, sin saber que, en sonido, todo tiene su par", dice Carlos Romero, director para América Latina de la escuela de instalación de Iasca (federación mundial de juzgamiento de sonido de competencia).

En entrevista con esta sección en el marco del campeonato de Sonido sobre Ruedas celebrado en noviembre pasado, este experto lanzó su primera recomendación: sin importar el presupuesto, investigar antes de comprar y acudir a sitios especializados e instaladores expertos.

Igual piensa Galaxi Sound: "Cuando se va a un centro de instalación de sistemas de sonido para vehículos, hay que preguntar si el instalador tiene diploma profesional, certificado por Iasca. Esto garantiza su preparación para realizar el trabajo de equipamiento del radio y le da la tranquilidad al usuario de que no surgirán problemas durante la instalación".

¿Qué debe ver antes de oír?
Radio en mano, el usuario puede percatarse fácilmente de la idoneidad de los instaladores si mira con lupa factores sencillos antes de arrancar el proceso.

La calidad de las herramientas y los accesorios que el instalador utiliza da una idea de su profesionalismo y la seriedad del lugar escogido.

Durante la instalación, el cable de alimentación del radio antiguo, que trae un fusible específico, debe ser el mismo que se utiliza en la instalación del nuevo equipo. Pero si este es mucho más potente que el anterior, el instalador está obligado a realizar una nueva conexión desde la batería.

Se debe exigir y estar atento a que el radio 'siente' perfectamente en la consola original, de ahí que los centros de instalación profesionales vendan paneles originales o los fabriquen de ser necesario, sin afectar la originalidad de la consola ni la garantía del vehículo.

Si, además del radio, el carro trae un sistema de amplificación original, la instalación se debe reconfigurar para su adecuado funcionamiento. Esa reconfigurada no debe afectar la garantía del vehículo.

El instalador está obligado a verificar que los parlantes estén bien polarizados (positivo con positivo y negativo con negativo). Si no lo hace correctamente, afectará la calidad del sonido.

Al terminar la instalación, el técnico debe explicarle al usuario todas las funciones del nuevo equipo de sonido. Según Galaxi Sound, muchos de sus clientes conocen apenas un 20 por ciento de las funciones que ofrece el radio que le instalan a sus automóviles, por eso son especialmente cuidadosos de orientarlos desde el momento de la compra hasta la instalación final.

¿Qué debe oír luego de ver?
Un sonido es 'de calidad' cuando los altos, los medios y los bajos son armónicos y no distorsionen entre 100 y 110 decibeles.

Específicamente con la música, deben poder apreciarse los instrumentos e identificarse sin problema (una trompeta no debe sonar como un trombón ni un timbal como una conga). Esto significa, ni más ni menos, que la calidad del sonido no tiene nada que ver con el volumen.

Lograr un sonido de buen nivel es difícil porque la cabina de un vehículo tiene muchos obstáculos o 'reflexiones', que lo hacen rebotar para un lado y para el otro.

Un profesional sabe eso y reconoce que la disposición adecuada de los parlantes debe 'dar escenario', es decir, otorgar una sensación lo más 'real' posible de lo que está sonando.

Por eso instalan el sonido dentro del vehículo pensando en la fisonomía de la oreja y teniendo en cuenta que los seres humanos son estereofónicos, como los son los buenos equipos.

La ergonomía de nuestras orejas permite percibir los sonidos de adelante hacia atrás y por eso una buena instalación dentro del carro debe ir también en esa dirección y no al revés, como se cree comúnmente.

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.