No le dé más vueltas: aprenda a manejar en glorietas

No le dé más vueltas: aprenda a manejar en glorietas

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

Aunque tienen la función de distribuir el tráfico en intersecciones de alto flujo, suelen ser caóticas por cuenta de la indisciplina de los conductores.

A finales del Siglo XIX y principios del XX, las ciudades empezaban a acusar un ¿alto volumen de tráfico¿, que requirieron de las autoridades y los ingenieros viales soluciones rápidas y concretas.

Fue así como nacieron las glorietas, especies de carreteras circulares que tenían y aún tienen la misión de interconectar dos vías de alto tráfico con el fin de permitirles a los vehículos cruzar sin tropiezos.

Sin embargo, para que esto se cumpla no basta con un buen interconector. Los conductores deben cumplir dos reglas mínimas sin las cuales es imposible ¿girar¿ con seguridad: respetar el sentido antihorario de circulación y tener claro que quienes circulan al interior de la glorieta tienen la vía.  

Estas sencillas reglas deberían ser suficientes para que estas intersecciones ayuden realmente a la movilidad. Sin embargo, ni aún la circulación de la primera de estas rotondas (Columbus Circle, Nueva York) ni la de las más modernas, como las europeas, han sido respetadas por los conductores. Por si fuera poco, se están quedando cortas frente al creciente flujo vehicular.

Este hecho motivó a los diseñadores urbanos e ingenieros a pensar en soluciones más prácticas y menos riesgosas, que evitaran al máximo el encontronazo entre cuatro vehículos que circulan hacia el mismo punto, desde igual número de sentidos.

Por eso hoy se habla, ya no de glorietas o rotondas, sino de intercambiadores viales, sofisticados sistemas de distribución vehicular que implican no solo una vía plana y circular, sino una maraña de viaductos, incluidos puentes y túneles, por donde se circula sin obstáculos.

¿Un intercambiador vial bien diseñado no frena la movilidad. Por el contrario, ayuda a agilizar el tránsito en zonas de alto flujo ¿explica el director técnico de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI), Jorge Alberto Marín-. Un ejemplo es el de la avenida 68 con calle 63 en Bogotá, que permite a quienes circulan norte-sur o sur-norte, hacerlo por fuera de la glorieta¿.

Estos intercambiadores son más comunes en las carreteras concesionadas del país, como es el caso de Belmonte, en la Autopista del Café o el de Hatogrande, al norte de Bogotá, que con puentes y depresiones viales permiten un flujo constante de autos.

¿Caso distinto es el de la carrera 15 con calle 100, en Bogotá, que fue concebido como intercambiador, pero que aún está a mitad de camino. Aunque tiene una vía deprimida y una glorieta, está lejos de ser una solución para la movilidad de esa zona¿, aclara Marín.

RECUADRO 1
Haga un buen uso de la glorieta
Para entrar y salir inmediatamente a la derecha¿
*Acceda por el carril derecho.
*Permanezca allí y señale con la direccional la salida de ella.
Para permanecer¿
*Incorpórese al carril interno.
*Cuando vaya a salir, desplácese al carril derecho sin obstaculizar a los que vienen detrás: no olvide que ellos tienen prioridad.
*Si no alcanza a salir, dé la vuelta e intente de nuevo, en lugar de frenar.
Cuando la salida esté a la izquierda o quiera cambiar de sentido¿
*Acceda por el carril izquierdo.
*Incorpórese al carril interno y manténgase allí.
*Señale con la direccional derecha cuando haya superado la salida anterior a la escogida.
*Para salir, desplácese al carril exterior derecho, sin obstaculizar.

RECUADRO 2
Tipos de glorieta
El Centro de Experimentación y Seguridad Vial Cesvi Colombia se ocupó del tema de la circulación de las rotondas y para ello identificó cuatro tipos de intercambiadores:

Circulares: son las que se ven en todas las ciudades del país. Tienen un islote central y la calzada anular tiene un ancho constante, lo que facilita la entrada y salida de vehículos y su circulación.

Fraccionadas: ideales para vías con intensidades de tráfico diferentes, se asemejan más a una intersección convencional que a una rotonda. En este caso, la calzada de la vía principal rompe el islote por la mitad. Por lo general, son semaforizadas.

Dobles: son muy comunes en vías en las que hay un obstáculo en la mitad de ellas (un río o una línea de ferrocarril, por ejemplo), o que los carriles de las avenidas adyacentes están demasiado separados. En lugar de construir una enorme glorieta, los ingenieros construyen dos, de tamaño ¿normal¿. 

RECUADRO 3
Elementos de una rotonda
Todos estos intercambiadores viales poseen, según el estudio de Cesvi, elementos comunes que los hacen funcionales, seguros y de buena capacidad.

1. El anillo de circulación. Es la misma calzada anular y comprende el área entre el diámetro exterior de la rotonda y el islote central.
2. El islote central. Es la zona que bordea la calzada anular y tiene como fin inducir a la reducción de la velocidad de quienes están ingresando a la glorieta. Por su tamaño y ubicación en el interior de la calzada anular, introduce cambios forzados en la trayectoria de los vehículos, ¿que, unidos a la circulación giratoria en sentido único, sirven para evitar los puntos de conflicto por trayectorias secantes¿, explica Cesvi.
3. El alumbrado. Está directamente ligado con la seguridad y es muy importante para que la glorieta se vea a distancia y se identifiquen fácilmente, tanto la calzada anular, como sus entradas y salidas.
4. La señalización. Advierte la aproximación de la glorieta, las condiciones extraordinarias de circulación y las prioridades y destinos que se pueden alcanzar en cada una de sus salidas. La presencia del ¿Pare¿ es clave para quienes pretenden ingresar a la calzada anular.

RECUADRO 4
El ¿ronpóin¿ de la 15
La calle 100 con carrera 15 de Bogotá es una amalgama entre glorieta, intersección e intercomunicador, de ahí que la movilidad en ese sector sea de las más complicadas y caóticas de la capital.

Es glorieta circular porque tiene un islote central que obliga la circulación en redondo y permite salir hacia los cuatro puntos cardinales.

Es glorieta fraccionada porque la atraviesa la vía férrea, que contribuye al caos cada vez que circula un tren por la zona.

Es intercambiador, pues la avenida 9 circula en los dos sentidos a desnivel, evitándoles a los conductores meterse en el trancón de la rotonda.

Es intersección porque tiene semáforos en todos los puntos cardinales, no solo por el alto flujo vehicular, sino porque la salida norte de la glorieta está dividida en dos (avenidas 15 y 9) y la entrada sur está dividida también en dos (avenidas 15 y 9). 

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