'Los límites quedarán definidos el año entrante': Mintransporte

Un comité evaluador, integrado por el Ministerio de Transporte, Inco, Invías y el Fondo de Prevención Vial, trabaja en la elaboración de un manual de procedimiento. En noviembre, primeras pruebas.

Redacción Motor

05:00 a.m. 30 de octubre del 2009

Reglas claras para disminuir las disputas entre el conductor y el policía de carreteras es lo que, en últimas, debe procurar la actualización de la señalización de los 16 mil kilómetros de carreteras que tiene el país.

Es el criterio a partir del cual viene trabajando un comité evaluador integrado por el Ministerio de Transporte, Inco, Invías y el Fondo de Prevención Vial, que tendrá para finales de de este mes un estudio metodológico sobre la manera de abordar los límites de velocidad de toda la red vial nacional, entre otros temas.

Para lograrlo, tiene expertos indagando todos los elementos asociados a la seguridad vial, como el promedio de velocidad en el que transitan los conductores por cada uno de los corredores, la geometría de cada uno, su estado físico o el tipo de señalización que tiene. Son millones de tomas de datos que se recopilan cada dos kilómetros y que buscan un 'levantamiento' lo más preciso posible de nuestras carreteras.

"Es un proceso técnico muy dispendioso que requiere gran precisión para que el funcionario que autorice el aumento de los límites de velocidad en una carretera específica no se vea envuelto en problemas si por una mala decisión se dispara allí la accidentalidad", asegura el ingeniero Mauricio Pineda, director de ingeniería y control del Fondo de Prevención Vial (FPV) y miembro del comité.

Para llevar a feliz término ese documento, el grupo está acudiendo a estudios de otros países y a expertos internacionales, como el norteamericano Gregory Curran, actual director de la empresa de consultoría de seguridad vial Speier Road Safety Solutions y asesor de autoridades viales de varios países del mundo. 

"En todas partes, la señalización vial es consecuencia de la infraestructura existente, y no al revés -le dijo a esta sección el experto norteamericano-. Un problema que he encontrado en Colombia es que hay un desequilibrio entre la infraestructura vial total y la nueva velocidad decretada".

Esto no quiere decir que nuestro país no necesite actualizar dichos límites, sino que debe hacerlo con criterio científico y teniendo en cuenta todas las variables que inciden en la seguridad. "Autorizar 120 kph en una vía de un solo carril por cada sentido y sin separador central es 'criminal' -dice el experto.- Pero hacerlo en una doble calzada, correctamente señalizada, es perfectamente posible".

Lo más difícil, la señalización
La señalización también debe actualizarse teniendo en cuenta normas internacionales sobre esa materia. "Un letrero diseñado para carreteras de 120 kph debe ser más grande que uno ubicado en una vía autorizada para 80 ó 60 kph. Las líneas blancas y amarillas también van aumentando de grosor de acuerdo con el incremento de los límites de velocidad", anota Curran.

Según el experto, hoy no hay una "relación sana" entre la velocidad y la señalización vial, pues el conductor viaja siempre a la velocidad que él estima segura. Por eso considera urgente actualizar los límites, además de toda la señalización, especialmente la de las vías nacionales, que ya es muy obsoleta.

Todo esto significa, como lo admite Mauricio Pineda, que las carreteras colombianas seguirán moviéndose a 80 kph en lo que resta del año y que quizá en marzo del año entrante nuestras carreteras estarán listas para la nueva velocidad.

"Serán muy pocos los corredores autorizados para el nuevo límite, pues todas las vías deberán ajustarse a los criterios de la metodología que estamos diseñando -reconoce el ingeniero de FPV-.  A finales de este mes estará listo el documento y luego iniciaremos una fase de capacitación a todos los actores, incluidos gobernantes locales y departamentales, y Policía de Carreteras.

Este mes también arrancará una serie pruebas piloto en tres corredores viales: Buga-Tuluá-La Paila; Popayán-Pasto y Popayán-Cali. Estas pruebas buscan determinar el comportamiento de los conductores con los nuevos límites y, por supuesto, el de las carreteras y su señalización.

"El tema de los letreros y las líneas en el pavimento es muy complejo y requiere de mucho dinero -explica Gregory Curran-. Cada señal cuesta alrededor de 150 dólares, multiplique eso en 16 mil kilómetros de vías y da millones de dólares. ¿Quién va a asumir ese costo? Eso está por resolverse".

EL CALVARIO DE LA DOBLE LÍNEA
El Fondo de Prevención Vial reconoció que la violación a la doble línea amarilla es uno de los conflictos más frecuentes entre conductores y policías, sencillamente porque éstas necesitan actualizarse.

"El manual de señalización vial colombiano usó como criterio la condición más desfavorable, que es el adelantamiento de un camión a otro camión. Eso toca cambiarlo porque, por nuestra difícil topografía, los vehículos pueden tardar horas transitando en fila detrás de las tractomulas", dice el ingeniero Mauricio Pineda. 

AUDIENCIA PÚBLICA, EN MINSTRANSPORTE
Este martes 3 de noviembre, de 2:30 a 5:30 de la tarde, se llevará a cabo una audiencia pública en el Ministerio de Transporte, en donde los diferentes integrantes del comité evaluador darán respuesta a las inquietudes de transportadores y particulares sobre los progresos en materia de velocidad y actualización vial.

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