En varias líneas de la Reforma al Código de Tránsito los conductores quedan contra la pared

Sacar un carro de los patios, chatarrizar un vehículo particular o realizar cualquier trámite son asuntos tan engorrosos que merecerían un capítulo aparte en la reforma al Código de Tránsito.

Redacción Motor

06:01 p.m. 29 de junio del 2012

Jorge Carrillo*, un turista bogotano, estaba esperando que cambiara el semáforo en la avenida Pedro de Heredia de Cartagena, cuando de repente un motociclista chocó con su automóvil. El hombre quedó tendido en el suelo y a los pocos minutos llegaron los agentes de tránsito y una ambulancia.

A Carrillo, quien ya estaba de regreso a Bogotá con su esposa y sus dos pequeños hijos, no le aceptaron ninguna explicación, a pesar de que no tuvo nada que ver en el accidente. Su carro fue inmovilizado y llevado a los patios "porque hay un herido".

No le quedó otro remedio que enviar a su familia en un avión y quedarse ocho días en Cartagena, incurriendo en más gastos de estadía y en lo que le costó recuperar su automóvil.

Este es tan solo uno de los centenares de casos que a diario viven los dueños de vehículos particulares por cuenta de la falta de sentido común de las autoridades y de los abusos de un Código de Tránsito que no les permite al ciudadano hacer valer sus derechos.

El caso más frecuente es el de los comparendos que impone la Policía en las Carreteras. Allí, en muchas ocasiones, no impera el sentido común sino la implacable interpretación que el agente haga de la norma, sobre todo con la famosa doble línea amarilla o los límites de velocidad, que son un capricho en cada carretera, dependiendo de cada uniformado y cada carretera.

Pagar un comparendo, sacar un carro de los patios, chatarrizar un vehículo particular inservible o realizar cualquier trámite de tránsito son asuntos tan engorrosos que merecerían un capítulo aparte en la reforma al Código de Tránsito. Curiosamente, allí no hay una sola línea sobre el tema, pero sí explica con claridad a cuánto asciende cada multa (ver recuadros).

RECUADROS:

Hasta ahora, imposible chatarrizar un carro particular

Así usted tenga toda la voluntad para deshacerse de un carro viejo, inservible y contaminante, esta es una tarea imposible. Primero tiene que tener todos los documentos en regla, desde el seguro obligatorio, el pago de impuestos hasta la revisión técnico mecánica, todo eso para un vehículo que no camina.

Pero si logra superar toda esa maraña de trámites y dar de baja la matrícula, no encuentra quién se lo reciba, así sea por chatarra, mucho menos sabrá donde llevar los fluidos (líquidos de frenos, refrigerante, aceite y gasolina), las llantas y baterías, todos estos, elementos altamente contaminantes.

Pagar un 'parte', un dolor de cabeza

Que le 'pongan un parte' en una carretera es lo peor que a usted le puede pasar, sobre todo si es un puente festivo. Usted no puede hacer anotaciones o dar una explicación, pero el policía sí acude a un colega para que firme por usted.

Tampoco lo puede pagar de inmediato porque las oficinas de tránsito están cerradas. Y de todas formas, usted tendrá que esperar a que el policía radique el 'parte'. Al conductor no le queda más remedio que continuar el viaje y regresar al pueblo (lo que implica más gastos y pérdida de tiempo), para tratar de pagar el parte. Eso, si tiene la suerte de que aparezca en el 'sistema'. De lo contrario, tendrá que volver de nuevo.

Si va a impugnar, esa es una pelea de 'tigre con burro amarrado' porque el policía siempre tiene la razón.

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