Llegaron los semáforos ecológicos

Los nuevos semáforos con luces LED consumen menos energía y duran mucho más tiempo que los de luz incandescente. En algunos días llegarán a Bogotá.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

ORLANDO GÓMEZ CAMACHO
ESPECIAL PARA EL TIEMPO

Desde finales del año pasado, son muchos los automovilistas que se sorprenden al parar en un cruce y ver que los semáforos han cambiado por unos más modernos y brillantes. Se trata de los semáforos con luces LED, que han comenzado a instalarse en intersecciones semaforizadas de Medellín y Girardot, y próximamente en la capital.

Estos nuevos dispositivos han sido bien recibidos, no solo por su atractivo aspecto y su gran intensidad lumínica, sino también porque consumen hasta un 90 por ciento menos de energía que los tradicionales semáforos basados en luces incandescentes o halógenas, cuyo funcionamiento contamina la atmósfera con emisiones de dióxido de carbono, uno de los gases que producen el efecto invernadero.

En lugar de tener una sola lámpara incandescente, los nuevos semáforos LED (Diodos Emisores de Luz, por su nombre en inglés) están compuestos por pequeños diodos montados en una sola unidad con decenas de luces. Ello ofrece mayor visibilidad, versatilidad en semáforos para peatones, vehículos y bicicletas, así como la eliminación de ¿zonas ciegas¿ que confunden a los conductores en días muy soleados.

Eliminación del ¿efecto fantasma¿
Esta debilidad de los semáforos tradicionales ha sido la causa de numerosos accidentes que se presentan cuando la luz solar causa el denominado ¿efecto fantasma¿ en el material reflectivo interior de cada lámpara y que confunde a los conductores, haciéndoles creer que las tres luces están encendidas al mismo tiempo. Con los LED esta circunstancia desaparece.

¿Las lámparas LED en los semáforos evitan los efectos de dispersión y reflexión de la luz¿, dijo Salvador Franco Blanco, optómetra de la Fundación Universitaria del Área Andina.
¿Ópticamente, son mejores que los del tipo incandescente, ya que los LED brillan mucho más y el color se puede discriminar más fácilmente, aún en condiciones de mucha luz¿.

Sin embargo, las autoridades colombianas ¿en especial el Ministerio de Transporte- deberían estandarizar el marco donde se colocan los paneles de luces LED, ya que por ejemplo, en ciudades como Girardot o Medellín, las tres luces LED aparecen muy separadas unas de otras y son más pequeñas que las de los semáforos convencionales, lo cual reduce la saturación del color y produce confusión en los usuarios, quienes deben hacer esfuerzo para saber qué color está activado.

Para el caso de Bogotá, la Secretaría Distrital de Movilidad (SDM) planea colocar los paneles LED sobre los semáforos existentes, desmontando las lámparas incandescentes; esto le permitirá ahorrar costos en compra e instalación de nuevos semáforos.

Tecnología ecológica
La luz LED es una tecnología de iluminación muy ecológica que opera con fuentes de energía de baja potencia y ofrece gran luminosidad, reducción de costos de mantenimiento y larga duración.

Mientras que una lámpara incandescente tradicional consume 70 vatios, un panel de luces LED solo consume 10 vatios. De igual forma, mientras un bombillo de semáforo dura unas 8 mil horas, las luces LED tienen una vida útil de 80 mil horas, es decir 20 veces más.

El envejecimiento de los diodos es mínimo comparado con la pérdida de luminosidad de los bombillos halógenos: después de 12 mil horas de operación, un semáforo LED pierde solo un 10 por ciento de luminosidad.

Luces animadas
Por otra parte, el hecho de tener múltiples lámparas le permite al semáforo LED seguir funcionando aunque se fundan varias de ellas, lo cual reduce los costos asociados al mantenimiento.

Otro aspecto sobresaliente es que cada lámpara en el panel puede tratarse como si fuera un pixel, lo cual permite crear efectos especiales, animaciones, indicadores numéricos y señales multicolores, que son útiles a la hora de cambiar rápidamente el uso de una vía o su prelación.

Durante décadas, las luces LED han estado presentes en la vida diaria en aplicaciones tales como tableros electrónicos, equipos de sonido, radios de carro, luces para bicicleta y últimamente en teléfonos celulares. Su eficiencia, confiabilidad y ahorro energético han sido comprobados con éxito.

Muchos analistas creen que la tecnología de luz LED es la panacea en señalización e iluminación para el tráfico vehicular del siglo 21. De hecho, las principales ciudades del mundo han comenzado a reemplazar su parque semafórico incandescente por luces LED.

Sin embargo, tienen un lado oscuro: su elevado precio de compra actual, situación que obliga a invertir los recursos escalonadamente y por etapas, como el caso de Bogotá, ciudad donde se reemplazarán 1.800 semáforos antes de junio del 2008.

La llegada de los semáforos LED a las ciudades colombianas supone un gran alivio en términos de ahorro de energía, costos de mantenimiento y confiabilidad.

Algunos estudios internacionales concluyen que la inversión en semáforos LED se amortiza en un promedio de 8 años, tiempo muy razonable si se tienen en cuenta los numerosos beneficios para automovilistas, peatones y ¿en especial- para el medio ambiente.

BOGOTÁ, EN LA ONDA LED
La Secretaría Distrital de Movilidad (SDM) creó un plan para reemplazar las obsoletas lámparas convencionales de los semáforos por luminarias LED. Para ello, a finales del 2007 adquirió 4.900 unidades luminosas LED que serán instaladas durante el primer semestre de este año.

Pero no se cambiará todo el semáforo; la SDM adaptará los paneles LED sobre los semáforos existentes; es decir que su instalación consiste en retirar los lentes de colores, reflectores y lámparas halógenas e incandescentes, para luego instalar las unidades LED en el mismo cuerpo de los semáforos actuales.
¿Sería muy costoso para la ciudad ¿además de innecesario- hacer el cambio de los semáforos completos¿, dijo Luis Bernardo Villegas, secretario de movilidad de Bogotá.

Actualmente, la ciudad cuenta con 1.103 intersecciones semaforizadas controladas por 912 equipos interconectados mediante tres centros de control de tráfico. Cada intersección tiene en promedio 12 semáforos (vehiculares y peatonales) y 32 lámparas.

En las intersecciones mencionadas se utilizan 36 mil lámparas en 13.479 semáforos, de las cuales el 89 por ciento es de tipo halógeno y el 11 por ciento corresponde a bombillos incandescentes.

Los semáforos de Bogotá usan lámparas convencionales, halógenas e incandescentes para la señalización luminosa, las cuales ya son obsoletas tecnológicamente toda vez que implican alto consumo de energía eléctrica, son de baja eficiencia luminosa y tienen una vida útil relativamente corta.

Inicialmente serán reemplazados los sistemas luminosos de 1.300 semáforos vehiculares y 500 semáforos peatonales que corresponden a 125 intersecciones, aproximadamente, y estarán instaladas antes de finalizar el primer semestre de 2008.

La primera fase de este proyecto tiene una inversión de 1.137 millones de pesos.

La primera fase de la reposición corresponderá al 13,6 por ciento del total de lámparas y al 11,3 por ciento del total de intersecciones semaforizadas.

Las nuevas luces LED se instalarán en las intersecciones semafóricas de la Avenida Norte-Quito-Sur, la Autopista sur, la Avenida Suba, la Avenida Calle 80 y la Avenida Caracas.

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.