Más lujo y espacio le incorporó Toyota a la nueva generación de la RAV4

Esta SUV japonesa llega con cambios clave por fuera y por dentro. Nueva propuesta para la movilidad urbana y 'off road'.

Redacción Motor

07:19 p.m. 07 de junio del 2013

Pinta y comodidad resumen las cualidades que se perciben en la nueva RAV4 de Toyota, importada de Japón por Distoyota con una evolución estética y tecnológica que le ha tomado a la casa matriz cuatro generaciones en desarrollar desde su aparición en 1994.

El primer y muy acertado cambio es la desaparición de la llanta de repuesto en la puerta trasera: ahora cuelga de la zona posterior de vehículo, debajo del chasís, lo que permite un acceso mucho más amplio al baúl, pues esa compuerta ya no abre horizontalmente, sino de forma vertical.

Esa decisión favoreció también el diseño exterior, ahora más moderno y estético en virtud de los stops envolventes y la ‘aparición’ del panorámico trasero, dos cualidades que la hacen ver más agresiva y robusta, además de su tamaño pues, aunque es más corta que su antecesora en 50 milímetros, también es 10 milímetros más ancha y la cabina 60 milímetros más alta, medidas que favorecen definitivamente el buen vivir de los pasajeros de atrás (tres adultos se acomodan muy bien).

A nuestras manos llegó la versión ‘Imperial’, que la marca ofrece con transmisión 4x2 y 4x4, equipada con motor 2,5 litros 16 válvulas DOHC de 178 caballos de potencia a 6.000 rpm y un torque de 233 N/m a 4.100 rpm con una relación peso/potencia de 8,74 (9,16 en la versión 4x4), y caja automática de seis velocidades.

Está montada con una suspensión delantera tipo Mc Pherson y trasera de doble horquilla (ambas con barra estabilizadora) que la hace muy eficiente en destapado. Sin embargo, al caer sobre alguno de los millones de huecos de Bogotá, el tren trasero golpea muy fuerte (como si el recorrido de los amortiguadores fuera corto) y toma por sorpresa a conductor y pasajeros, que sienten que el vehículo se golpeó por debajo a pesar de su altura sobre el piso: 176 milímetros.

Esto no significa que el rodaje sea malo. Todo lo contrario: la insonorización de la cabina es destacable y el andar por carretera es ‘de mantequilla’, gracias también a la comodidad de las sillas delanteras forradas en tela, el aire acondicionado de dos zonas y la dirección asistida eléctricamente. Cuesta 97’650 mil pesos (Imperial 2,5 litros 4x2 mecánica) y 108’900 mil pesos (Imperial 2,5 litros 4x4 automática).

Sistemas de seguridad:

Dos airbag (conductor y pasajero).
Controles de descenso, ascenso, estabilidad y tracción.
Sistema de apertura y encendido sin llave.
Sensor de reversa.
Control crucero.
Frenos ABS con control de frenado.

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