Mantenimiento: Déle un buen baño a su carro

Lo único que verdaderamente limpia la mugre es refregar, así se usen máquinas de lavado en algunos lavaderos. Cuide los sistemas electrónicos.

Redacción Motor

05:00 a.m. 24 de abril del 2009

Cuando usted se limpia los ojos, lo hace de manera diferente a la limpieza que le realiza a sus oídos o a las manos. Como sucede con su cuerpo, el procedimiento de lavado puede ser diferente para cada parte de su vehículo  porque no es lo mismo el cuidado que debe tener al limpiar la carrocería, que el que debe tener al 'pasarle el trapo' al motor o sacar el barro de los guardafangos.

Y de los sistemas eléctricos, ni hablar: el agua y la electricidad son incompatibles y -en el caso del motor- los elementos electrónicos y eléctricos se pueden ver perjudicados por un chorro del 'preciado líquido' o de excesivo vapor. Veamos parte por parte.

Por debajo (el chorro a presión). Aquí es clave el chorro de agua a presión, pues en épocas de lluvia como la actual, el barro se adhiere de forma tal que restregar resulta casi imposible.

Los pisos y láminas de los autos modernos tienen un tratamiento especial que los protege de la oxidación, de ahí que la famosa 'petrolizada' o 'grafitada' se hace innecesaria.

Así mismo, es poco probable que agua y mugre se cuelen en la suspensión, los ejes y las terminales de la dirección, porque todas estas son unidades selladas y bien protegidas.

La carrocería (el chorro de agua limpia). Rayar la pintura es muy fácil si, como sucede con muchos lavaderos improvisados, se pasa un trapo húmedo, sin antes haber empapado muy bien la zona con agua limpia.

No es que 'toque' utilizar un trapo especial, pues un cepillo de cerdas muy suaves también es eficiente. Sin embargo, como sucede con otras pinturas, la de los autos prefiere un baño a la sombra y no al sol porque, al secarse muy rápido, deja manchas de pintura y del champú utilizado para limpiar.

Una vez lavada, la carrocería debe ser secada con un paño suave para eliminar esas manchas de agua y las posibles gotas de champú que hayan quedado en el proceso. Igual los vidrios, que luego de limpiarlos con líquido especial, deben secarse con un paño suave ¡jamás con papel periódico! Como comúnmente se cree.

El motor (no hay necesidad de lavarlo). A menos que lo haya metido por barrizales extremos, es normal que el motor se ensucie. El polvo, la grasa y el barro normal no le hacen daño al motor porque sus unidades vienen bien selladas.

Los motores suelen ser 'limpiados' por muchos mecánicos con el fin de detectar fugas que se estén presentando o cuando están convencidos que hay daños en alguna pieza del motor, pero prefieren no hacerlo, y menos con agua, porque el chorro a presión puede dañar las pieza o colarse en os sistemas electrónicos con consecuencias nefastas para la máquina.

Los computadores del carro son muy delicados a los cambios bruscos de temperatura, pues al igual que un computador de escritorio, estos se calientan mientras están funcionando y el chorro de agua los puede poner fuera de combate en un segundo, lo que significa un gasto grande en caso de que toque cambiarlo.

Algunos lavaderos o salas de belleza para vehículos ofrecen servicios un poco más costosos pero más cuidadosos para la limpieza externa del motor, y consisten en limpiarlo en seco con productos desengrasantes especiales. Este proceso es completamente manual y requiere más tiempo y esfuerzo, pero es el mejor.

El interior (lavado en seco). El lavado del interior debe hacerse casi en seco para evitar malos olores y oxidaciones en partes desprotegidas del piso o las bases de las puertas.

Lo mejor es retirar los tapetes sueltos para lavarlos y secarlos por separado. Para el piso y las sillas (si son de tela), lo mejor es pasarles una aspiradora y después limpiar las manchas con un trapo humedecido en champú suave o en cualquiera de las decenas de productos reconocidos para quitar la mugre.

Los asientos de tela y de cuero se pueden limpiar con trapo húmedo. Hay que recordar que el cuero debe hidratarse con cierta frecuencia para que mantenga su aspecto, y para ello venden productos especiales y hay sitios especializados o salas de belleza para autos que realizan el trabajo.

TENGA EN CUENTA...
Jamás use detergentes para lavar la carrocería. Son demasiado fuertes y pueden manchar la pintura o rayarla con sus gránulos.

Es importante que el sol no de directamente sobre el carro mientras se está lavando, pues pueden quedar manchas o rastros de las gotas de agua cuando se secan.

Retire los tapetes interiores, lávelos con agua, jabón y cepillo, y déjelos secar bien antes de instalarlos de nuevo. Si puede, déjelos secar libremente al ambiente.

Aplique agua sin presión sobre la carrocería para remover el polvo y evitar rayones sobre la pintura cuando se pase el paño con jabón.

La segunda pasada del trapo empapado en solución jabonosa se puede hacer con mayor presión, sin exagerar la fuerza.

El chorro a presión ayuda para el interior de los guardafangos.
Se recomienda lavar la carrocería del techo hacia abajo.
La carrocería se debe secar con un paño suave o con uno de gamuza.

Abra las puertas y seque con el paño los bordes interiores de las mismas, así como los bordes de la tapa del baúl y del capó.

Después de secado con trapo, ahí sí es bueno sacar el carro al sol para que se terminen de secar las zonas en las que se acumula agua y que no se ven.

Es ideal usar una aspiradora portátil para el interior, una que pueda llegar a los sitios de acceso más difícil, debajo de los asientos y en las ranuras de la tapicería.

LA POLICHADA
Se deben usar ceras muy suaves, no abrasivas. Las máquinas con discos de paño ejercen una presión suave y pareja sobre la pintura, lo cual la protege aún más.

Un producto que le deje el paño de aplicación o de brillo con el color de la pintura del carro es demasiado abrasivo: evítelo. La pintura que le quede al trapo es pintura que ya no está sobre la lámina del vehículo.

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