La masificación de la motocicleta refleja la crítica situación de movilidad en el país

Como ningún otro medio de transporte, la motocicleta pone al desnudo la necesidad de la gente de desplazarse en ciudades atascadas por la falta de vías y negligencia de autoridades.

Redacción Motor

04:51 p.m. 25 de mayo del 2012

La proliferación de motos de bajo costo es un reflejo del atraso de Colombia", dicen unos. "Es el medio ideal de los países del tercer mundo", alegan otros. "Es clave para desatascar las ciudades y prestan un excelente servicio", responden sus defensores. Todos tienen algo de razón.

Según el Comité de ensambladoras de motos japonesas, que reúne las marcas Kawasaki, Honda, Yamaha y Suzuki, el 72 por ciento lo hace para transportarse. El Runt recibió, en abril pasado, 42.463 matrículas de motocicletas y, sumados los primeros cuatro meses del año, 184.678. Paralelamente, 24.487 colombianos estrenaron vehículo en el mismo mes y, en igual periodo del año, lo hicieron 100.828.

Esta realidad tiene su lógica: usar moto significa un ahorro de 20 horas mensuales en desplazamientos respecto al uso del transporte público y, para adquirirlas, no se necesitan sino las ganas de estrenar: tan solo el 14 por ciento pasa por una escuela de conducción a pesar de que existe un pénsum avalado por el acuerdo 051 de 1993 del Ministerio de Transporte.

Este es, quizás, el punto más álgido para conductores y transeúntes que ven cómo muchos motociclistas se adueñan de calles y andenes y ponen en riesgos sus vidas y las de los demás. De acuerdo con el último informe de Forensis (Instituto de Medicina Legal), el número de siniestros provocados por motos de bajo cilindraje es dramático: 30 por ciento de los accidentes los protagonizan las de 100 cm3 y 60 por ciento las 100 a 200 cm3.

Eso sí, el auge de este medio de transporte es muy beneficioso para la industria, pues el porcentaje de integración (partes fabricadas en el país) para su ensamblaje es del 17 por ciento, según lo que ordena el Decreto 432 del 2004 (la mayoría de modelos made in Colombia excede esa cifra) y los ensambladores les garantizan un mínimo de 10 años de repuestos a sus clientes.

También beneficia a las entidades crediticias, no solo por volumen de ventas de las diferentes marcas, sino por la facilidad para acceder a las motos. AKT, por ejemplo, comercializa sus modelos en supermercados con cuotas por debajo de los 100 mil pesos mensuales.

Tres origenes
1. Las motos de menos de 200 cm3 pertenecen a las marcas japonesas con plantas en Asia, India o países latinoamericanos.
2.Las marcas propias de países como China, India, Taiwán o Corea, las cuales realizan alianzas con las más grandes para lograr una buena representación.
3.Las motos genéricas, que llegan a gusto del importador.

De donde vienen
China, India, Tailandia, Indonesia, Corea y Taiwán son los principales proveedores de las principales motos de baja cilindrada vendidas en Colombia, las cuales llegan con el respaldo de marcas grandes.

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