Mitos y secretos de la revisión automotriz de gases

El certificado de revisión técnico - mecánico no garantiza que un carro no esté contaminando. "El carro no debe tener emisiones visibles. Punto", dicen las autoridades.

Redacción Motor

05:00 a.m. 10 de julio del 2009

El pasado 30 de junio, el señor Jaime Serrato, transitaba en su Renault 18 modelo 84, cuando fue detenido en un operativo de control de emisión de gases. El carro se lo llevaron a los patios.
 
"El certificado de gases se vence el otro año, y solo con la mirada de los agentes concluyeron que el carro estaba contaminando, o sea que el certificado lo pasaron por alto", se queja Serrato en una carta enviada a la sección Vehículos. En otras misivas, los lectores reclaman porque, a su juicio, "los equipos están alterados" y arrojan resultados que contradicen el certificado que portan. 
 
Para despejar estas y otras dudas, asistimos el martes pasado a un operativo de control de emisiones en Bogotá, y hablamos con las autoridades de Tránsito y de la Secretaría del Medio Ambiente, a quienes les trasladamos esas y otras inquietudes. 

La revisión técnico-mecánica y de gases
 
Para empezar, hay que recordar que la revisión técnico mecánica y de gases, que empezó a regir desde el 2007 para los vehículos particulares y de servicio público, ya cumplió su primer ciclo.
 
De acuerdo con la programación que fijó el Ministerio de Transporte, todos los vehículos de modelos anteriores al 2005 debieron haber cumplido por primera vez con ese requisito el pasado 31 de diciembre de 2008.
 
Es más, ya las autoridades están exigiendo la revisión técnico-mecánica para los modelos 2006 y 2007 y algunos 2008 que fueron matriculados en el segundo semestre del 2007. Hay que tener en cuenta que la fecha que rige para los dos años de plazo para los carros nuevos empieza a correr desde el día en que se matriculó el vehículo.
 
El mito de la máquina 'descalibrada'
 
Pero volviendo al problema de las pruebas de gases que se hacen en la vía y, de acuerdo, con lo que pudimos ver en los operativos y en las charlas con operarios, ingenieros, agentes y funcionarios, llegamos a una primera conclusión: las autoridades ambientales de Bogotá, junto con la Policía de Tránsito, están siendo muy estrictas con el cumplimiento de las normas de emisión de gases. "El carro no debe tener emisiones visibles. Punto", aseguran.
 
Eso significa que estos controles no son un capricho de los agentes, sino que los procedimientos cumplen unas normas técnicas nacionales e internacionales y se hacen con un protocolo especial. (ver Lo que debe saber de la prueba).
 
Además, los equipos que usan las Secretaría del Medio Ambiente y de Movilidad cumplen con los mismos requisitos que los que utilizan en los Centros de Diagnóstico Automotor (CDA) y con regularidad son objeto de una exigente auditoría. 
 
Esa auditoría también se hace cada cierto tiempo en los CDA para probar que los equipos no estén alterados. Unos y otros son sometidos a pruebas de repetibilidad, de exactitud, de fugas y con distintos tipos de gases. Antes de cada prueba los equipos deben hacer dos procedimientos adicionales: la verificación de un ajuste al cero y de residuos en el sistema de muestreo.

Estas pruebas están basadas en una normativa internacional que es la BAR-90 americana. Los procesos se repiten hasta cinco veces. Según uno de los ingenieros de la Secretaría del Medio Ambiente, el proceso total de auditoría a un equipo incluye 37 pruebas de calibración. Si falla en una prueba, el equipo no se habilita para operarlo.
 
Los expertos admiten que, como toda máquina, es posible que un equipo tenga fallas, pero aseguran que con los controles que se les hacen, estas son mínimas. En conclusión, el argumento de algunos conductores de que las máquinas 'están alteradas' es un mito.
 
"Es una obligación nuestra mantener los equipos a punto, y para nosotros usar un equipo en vía tiene que haber pasado la auditoría", asegura Edgar Vicente Gutiérrez, sub director de Calidad del Aire de la Secretaría.
 
Lo que debe saber de la prueba
 
Un dato clave para los conductores bogotanos es que un agente de tránsito no le puede detener en cualquier momento e imponerle un comparendo 'a ojo' porque su carro está echando humo. Para hacer las pruebas en vía la Policía de Tránsito siempre debe estar acompañada de un grupo de técnicos y operarios de la Secretaría del Medio Ambiente y los respectivos equipos.
 
Los técnicos son quienes hacen la verificación del sistema de emisiones del vehículo e informan al agente de Tránsito que está en el operativo para que determine si el carro se inmoviliza o no, o le impongan un comparendo.
 
Ahora bien, un agente de Tránsito sí lo puede sancionar si no porta el certificado de la revisión técnico mecánica.
 
Retomando el caso del señor Serrato, lo que pasa es que en los operativos de control hay varias etapas. El primer paso es una inspección visual. Si no la aprueba ya está en problemas.
 
En ese primer paso se revisan los documentos del vehículo y del conductor (licencia de tránsito o tarjeta de propiedad, Soat, pase y certificado de revisión técnico mecánica y gases. Todos deben estar vigentes.
 
Luego viene la inspección visual por parte de los técnicos. Este también es un método válido en Colombia y el resto del mundo( Ver Detalles de la inspección visual).
 
Revisan las tapas de gasolina y aceite, que el carro no eche humo azul o negro, que el exosto no tenga fugas o esté roto y que no tenga doble salida (dos tubos), a menos que el carro los traiga originales de fábrica.
 
El argumento es que cuando ha sido modificado el sistema de escape, se presenta difusión de los gases, explican los técnicos.
 
Si el vehículo no pasa la inspección visual, de inmediato se genera el comparendo. Por el protocolo y lo que está en las normas, explicaron los técnicos, no es técnicamente viable hacer la prueba de gases con el equipo si el automotor está echando humo azul o negro.
 
"Si el vehículo es a gasolina y tiene humo azul ya es una cosa preocupante y casi que el aparato se pone es para corroborar", explicó uno de los técnicos.
 
Si el vehículo tiene el certificado y los demás documentos están en regla, pasa al procedimiento de inspección previa, que es igual al que hace un CDA establecido con normas técnicas. Es decir se conecta al equipo para medir el nivel de emisiones.
 
En este procedimiento es bueno que los conductores se fijen en que los operarios están cumpliendo con el protocolo. Un detalle que debe tener en cuenta es que a los carros con motor a gasolina no se les debe hacer la prueba de 'aceleración súbita' como se conoce internacionalmente. En Colombia la llaman de "aceleración libre", es decir con acelerador a fondo. Esto solo se hace con los motores Diesel.
 
En los vehículos de gasolina se hace a revoluciones de crucero, entre 2.250 y 2.750 rpm, esa aceleración debe ser sostenida por unos segundos. "Si cumple con el procedimiento y la inspección previa está bien, ahí si pasa a la medición, se pone en crucero y posteriormente una medición en ralentí", explicó uno de los ingenieros de la Secretaría del Medio Ambiente.
 
 
Para tener en cuenta
 
Muchos conductores se confían en que tienen el certificado de revisión técnico-mecánica y gases al día o vigente. El papel no garantiza que un carro no esté contaminando, sobre todo, si se trata de vehículos que vienen con carburador, aunque también suele pasar con los de inyección electrónica.
 
Lo que pasa, explica Gutiérrez, es que transcurrido un tiempo de la sincronización y de la expedición del certificado, algunos vehículos comienzan a perder los ajustes normales en su funcionamiento.
 
"Los vehículos de mayor edad tienen mayor desgaste y como no son elementos electrónicos pues se descalibran mucho más rápido. Y por el hecho de que el certificado tenga vigencia de dos años, no significa que solo cada dos años tenga que hacerle mantenimiento preventivo al vehículo", dice Gutiérrez. 

¿El usuario puede pedir que le hagan la inspección? Le preguntamos a los expertos. "Se puede hacer, pero no es técnicamente viable, y además en contra del procedimiento técnico establecido. Si su carro a gasolina echa humo azul o negro, está funcionando mal, no va a pasar la prueba. Es suficiente parar ahí. Si el señor insiste pues no habría inconveniente pero ya no procede".
 
Otros elementos más graves que se ha encontrado en los operativos, según las autoridades, es que hay algunos certificados que son de dudosa procedencia, o son falsos o los han expedido de manera fraudulenta.
 
En muchos casos a la persona le alistan el vehículo para que "pase la prueba", entonces, le cambian la aceleración, la mezcla y después de que obtiene el certificado vuelve al taller y le alteran los parámetros. Eso es lo que popularmente se conoce como 'truquear' el carro.
 
En la 'descalibración' de los carros también inciden otros aspectos. Un carro puede quedar bien sincronizado, pero con el paso del tiempo, el uso o abuso, el manejo inadecuado (bajo de revoluciones), o falta de mantenimiento hacen variar los parámetros de funcionamiento normal.
 
Los de ciclo diesel
 

Sobre las pruebas a vehículos con motor Diesel también nos llegaron quejas, sobre todo, de propietarios de pequeñas camionetas. Los técnicos admitieron que efectivamente algunas marcas de estos carros, siendo nuevos, no pasaban el examen. 

Y aunque ese es un problema que deben resolver usuarios y concesionarios o importadores, revelaron que hay una comisión que se está entrevistando con los vendedores para que los vehículos que distribuyan en el país tengan los reglajes que exige la norma en Colombia.

El control visual de emisiones se hace con un medidor de opacidad conocido como Tipo Ringelmann. Es una tarjeta con un orificio pentagonal que en cada uno de sus bordes tiene colores grises de distintos matices y que indican la el nivel de densidad del humo. 

El operario se debe ubicar de tal manera que el sol quede a su espalda y que el vehículo quede de frente, a una distancia mínima de 10 metros y máxima de 30 metros del exhosto. 

La tarjeta se debe sostener con el brazo totalmente extendido y se debe alinear de tal forma que no se vea el tubo de escape, sino medio metro de este para el caso de los camiones que tienen exhostos verticales. Si el vehículo tiene más de un exhosto, se debe hacer la prueba en los otros también. 

A la temperatura normal de operación del vehículo, en neutro y con el motor a marcha mínima, el operario debe pedir la aceleración a  a máxima velocidad estable y sin carga, en el menor tiempo posible. 

Luego se debe comparar la opacidad de los gases expedidos, observando las tonalidades de la tarjeta y precisar cuál es la tonalidad de la escala que más se asemeja a la opacidad de los gases emitidos. 

Detalles de la inspección visual 

Las siguientes son las causales sancionadas en la inspección previa a la medición con equipo: 

Deterioro o ausencia de la tapa de combustible (Diesel y gasolina)

Deterioro o ausencia de la tapa de aceite del motor (Diesel y gasolina)

Presencia de obstáculos que impidan el libre desplazamiento del acelerador (diesel)

Elementos o dispositivos que alteran la velocidad (rpm) del motor durante la prueba

El gobernador no opera correctamente (diesel)

Indicación visible o sonora de mal funcionamiento del motor (Diesel y gasolina)

No se alcanzan las rpm gobernadas en un tiempo máximo de 5 segundos (diesel)

Fugas o deterioro de las uniones del sistema de escape (Diesel y gasolina)

Fugas en el recorrido del exhosto (Diesel y gasolina)

Deterioro o ausencia del sistema silenciador (Diesel y gasolina)

Salida de gases adicional a las de diseño (Diesel y gasolina)

El vehículo posee resonador en el tubo de escape (Diesel y gasolina)

Incumplimiento de la altura mínima de salida de gases (diesel)

El vehículo presenta accesorios generadores de ruido (cornetas, válvulas, freno de ahogo) (Diesel y gasolina)

Emisión de humo negro (gasolina)

Emisión de humo azul (gasolina)

Sin certificado, certificado vencido, certificado falso (Diesel y gasolina) 

Preguntas comunes sobre las sanciones

Los agentes de tránsito en un operativo de control de emisiones  actúan en su condición de autoridad, coordinando logísticamente el operativo e imponiendo la sanción que sea pertinente.   

Las sanciones que se producen por un hecho que va más allá de revisar la documentación, se imponen basados en el criterio técnico de los ingenieros de campo que hacen parte de la Secretaría de Ambiente.  

Si le imponen el comparendo, ¿qué debe hacer la persona? 

Si la sanción  impuesta fue solo el comparendo, el conductor debe cancelarlo antes de los 3 días hábiles siguientes, o el valor se le duplicará.  En este caso el conductor puede realizar el curso pedagógico y de esta forma obtener  el descuento del 25 por ciento del costo del comparendo, siempre y cuando se realice dentro de los 3 días hábiles siguientes a la infracción. 

Si la sanción incluye la inmovilización, el conductor deberá presentar ante la SDM, la prueba de emisiones que indique que presentó nuevamente para revisión el vehículo y fue "aprobada,  y que fue realizada en los equipos que para ello tiene la Policía de Tránsito y realizada acompañados de las autoridades de ambientales.  

Tal procedimiento debe efectuarse dentro de los 5 días hábiles,  siguientes a la imposición de la sanción, con ello se subsana la falta. En este único caso el conductor solo cancelará el valor correspondiente a la grúa y a los patios. 

Si la sanción no da inmovilización, pero si hubo comparendo, deba cancelarse, pero puede hacer el curso de descuento del 25 por ciento, dentro de los 3 días hábiles siguientes a la infracción. 

Tomar el curso es decisión del conductor, no es obligación hacerlo, es una medida de concientización.  

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