Mitos y verdades sobre el turbocompresor

Cuidados y mantenimiento del turbo, una pieza muy popular en los carros de hoy.

Redacción Motor

04:50 p.m. 29 de julio del 2011

El turbo es un aditamento que parece haber sido inventado en este siglo, pues su funcionalidad y la tecnología con la cual está hecho y trabaja, lo hacen parecer un invento de hace poco tiempo, moderno y revolucionario. Pero la verdad es que los alemanes patentaron este preciado objeto hace más de 106 años y sólo hasta la última década se ha vuelto popular, pues la velocidad y la potencia son cosas de estos días.

El turbo es un compresor que se acciona por los gases de escape y mete aire a presión en el motor. Su función única y exclusiva es aumentar el rendimiento de los motores, pero su elevado precio lo mantenía al margen de algunos aficionados que podían adquirirlo, mismos personajes que supieron cuáles eran las 'mañas' para cuidarlos.

Pero, con el tiempo, se ha ido popularizando y mejorando, y con esto hay muchos de estos comportamientos que se convirtieron en mitos y leyendas que ya no son necesarios. ¿Cuáles prevalecen y cuáles ya no son necesarios?

Vehículos consultó al experto José Clopatofsky, director de Motor, para aclarar la mayoría de dudas que nos llegan a la redacción, de usuarios que aumentaron la potencia de su motor o compraron un carro 'turbocargado' y no saben en realidad cuáles son los verdaderos cuidados que hay que tener a esta pieza.

¿Se le puede poner turbo a un carro que no lo tenga?
R/ Hay que definir que el receptor del turbo es el motor y no el carro, aunque es oportuna poner una consideración por delante: cualquier turbo que se le instale a un motor va a subir la potencia de manera importante -si se hace bien el montaje- y por lo tanto hay que considerar que el automóvil residente tenga frenos adecuados para su mayor velocidad, suspensiones y llantas proporcionadas, al igual que un radiador de agua capaz de manejar el mayor calor que se va a generar.
En principio, en mecánica, todo es viable, pero hay que respetar los parámetros que tendrá la nueva máquina, y proceder acorde.

¿Qué se le hace al motor para ponerle un turbo? 
R/ Instalar un turbo puede parecer una operación directa de metalmecánica para atornillar el compresor en el escape,  pero hay que preparar el motor para que lo reciba, reduciendo su relación de compresión y con un sistema de inyección de combustible de diferente calibrado para la mayor cantidad de aire que va a entrar al motor, encendido a tono con el nuevo mapa del motor, inyectores diferentes, filtro de aire apropiado, nuevo escape, sistema de alta presión de combustible, mejor empaque de culata,  entre algunas de las muchas cosas que se deben implementar.
Es un trabajo para expertos; en el tema pues las improvisaciones, generan cuantiosos daños inmediatos.

¿Cuánto cuesta el montaje de un sistema completo turbo?
R/ Cerca de 8 a 10 millones de pesos  como base, incluyendo un computador programable que maneja inyección y encendido y las partes básicas. Dependiendo de la complejidad y del espacio que haya en el compartimiento del motor y del tipo de turbo que se quiera montar, el precio puede subir por mano de obra y componentes.
¿Qué pasa cuando el turbo se daña? ¿Se puede mover el carro?
R/ El daño del turbo es generalmente porque la turbina se traba, se rompe o roza contra sus conchas de admisión o escape. Esa turbina gira sobre las 120 mil revoluciones, por lo cual su balanceo y posición son críticos.
En ese caso, el motor prende pero no da las revoluciones normales o falla en altas rpm porque la alimentación está prevista para acompañar un caudal de aire que desaparece y se descompensa totalmente la sincronización.
Se puede andar así, si la máquina saca suficientes caballos para mover la carrocería pues al fin y al cabo ya el daño no empeora aunque residuos de metal pueden ir a las cámaras o al aceite y eso sí agrava la situación.
El otro daño frecuente es que se rompen los sellos que evitan que el aceite se pase al turbo, caso en el cual se advierten enormes bocanadas de humo azul. El motor funciona pero se traga el aceite en poco tiempo y apenas debe usarse para ir al taller a cambiar el compresor.
¿Se le puede quitar a uno que lo tenga o qué consecuencias trae para el  motor?
R/ Se puede, pero hay que cambiar en la inyección, encendido, inyectores y otras partes específicas que van con el turbo y que citamos previamente para que funcione y seguramente aumentar la relación de compresión del motor para que dé una potencia decente.
¿Qué es el intercooler y para qué sirve? ¿Qué cuidados se le deben tener?
R/ Al pasar el aire fresco por el compresor, se calienta por la vecindad con los gases de escape que están en la turbina impulsora y también por el aumento de la presión. El intercooler es un radiador aire-aire que se encarga de enfriarlo para que recupere su densidad y el motor rinda mucho más. Es  casi obligatorio en los montajes. No tiene mantenimiento especial. 
Con todos sus beneficios ¿Por qué no todos los carros lo tienen?
R/ La tendencia de los fabricantes es  'turbocargar' todos los motores carros porque se obtienen altas potencias con bajas cilindradas, con menores emisiones. Es costoso, pero poco a poco van todos para esa tecnología.

Las emisiones
La preocupación de muchas personas es sobre si el motor turbocargado tiene efectos en las emisiones del carro, pero para su tranquilidad no es así, pues "la proporción de aire y gasolina debe ser la correcta. Lo que pasa es que hay más aire en el sistema y a presión y habrá que poner la cantidad exacta de combustible que el motor quemará perfectamente -complementa el director de Motor- Claro está que hay que calibrar toda la curva de aceleración del motor en el computador programable para que la mezcla cumpla con los requisitos ambientales. Lo mejor es hacerlo en un dinamómetro de ruedas".

Desgastes del motor
El turbo no influye directamente en el desgaste más rápido del motor, pues "un motor diseñado en la fábrica para trabajar con turbo debe durar básicamente lo mismo que uno aspirado normalmente pues todos sus elementos están previstos para esa dosis de presiones y calor internos", dice Clopatofsky.
 Ejemplo de esto son los camiones que pueden realizar varios cientos de miles de kilómetros sin problemas con sus motores Diesel turbocargados. Pero cuando el turbo se pone a un motor "que no está bien preparado, la vida útil se reduce porque todas las piezas van a estar sometidas a unas cargas, esfuerzos, temperaturas y trabajo mucho mayores". añade.

Sobre el aceite, el filtro y la gasolina
Una de las preguntas más frecuentes es si se debe utilizar siempre gasolina extra para un motor con turbo. A esto, José Clopatofsky explica que no es una necesidad estricta  en altura, pero "sí es recomendable hacerlo porque cuando el turbo carga, la relación de compresión interna del motor crece de manera importante, por lo cual sube la potencia. En ese momento, si no hay los octanos necesarios en la gasolina, se produce detonación y se rompen los pistones fácilmente".
Otra de los mitos más cuestionados es el tipo de aceite se debe usar y cual es la razón. El experto recomienda usar siempre sintéticos, pero si es un motor adaptado, se debe usar uno para Diesel. "El aceite, al paso por el turbo, se calienta mucho y el sintético es más estable en sus propiedades o el Diesel está hecho para motores turbocargados, aunque no es estrictamente el exacto pero funciona mejor que uno normal".
Una aclaración importante es que el filtro de aire, mismo original, se debe cambiar con mayor frecuencia, (5.000 kilómetros), "pues éste sufre mucho con la temperatura y se deteriora más rápido".

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.