Modelismo: lo que guarda un coleccionista siempre tiene significado

El modelismo es un alarde de cultura. Quienes se dedican a armar y coleccionar modelos a escala, poco les gustan los metálicos. Prefieren hacerlo todo, a imagen y semejanza de los 'de verdad'.

Redacción Motor

05:00 a.m. 02 de enero del 2009

En el estricto sentido, se puede decir que el arte del modelismo nació durante la II Guerra Mundial, más exactamente en las escuelas alemanas, en donde los profesores dedicaban varias horas de su tiempo a enseñarles a los niños a armar figuras con papel, en una especie de ejercicio antiestrés, afición que evolucionó luego hacia las figuras tridimensionales hechas en madera.

Sin embargo, fue hasta después de la confrontación bélica que apareció el modelismo en plástico, cuando las fábricas de juguetes -europeas y estadounidenses- empezaron a crear todo tipo de tanques, carros, soldados y aviones inyectados (armados y desarmados). Se trataba de juguetes dirigidos específicamente a los niños, de ahí que no tuvieran un nivel de detalle muy bueno ni una escala precisa.

Dado que estos modelos recreaban todo tipo de situaciones (especialmente referentes a la II Guerra), las grandes fábricas se dieron cuenta de que la afición por los 'carritos' se estaba trasladando hacia los adultos. Empezaron entonces a pulir y profesionalizar esos juguetes hasta que, en los años 50, los convirtieron en verdaderos émulos de los que rodaron y aún rodaban por el mundo, cuidando cada detalle y respetando la escala. 

Investigar es la clave

"Lo primero que debe tener un coleccionista consumado es una buena biblioteca, con libros que hablen sobre los vehículos, los aviones, los barcos o lo que sea que le guste armar -dice Carlos Cadena, modelista dedicado a vehículos de la II Guerra Mundial-. Uno debe saber qué tenían, cómo se movían, de qué colores los pintaban, cómo abrían y cerraban sus puertas, quiénes los conducían".

Precisamente la temática es lo que distingue un modelista de otro: hay quienes solo los gustan los tanques de guerra, los que arman aviones y helicópteros, quienes se dedican a los barcos, los aficionados a los carros...

"Estos últimos son los más escasos -confiesa Orlando Castro, coleccionista de aviones y helicópteros y distribuidor de la marca Revell-Monogram, la más grande del mundo en este tipo de 'juguetes'-. Lo que más atrae son los modelos militares".

Esto precisamente sucede, según el experto, porque las guerras mundiales son fuente de mucha información, que a la postre se refleja en cada modelo. Otra modalidad son las réplicas de maquinaria de construcción y obras, así como los tractores que, aunque no es muy difundida, también es profusa en piezas e interesante para los conocedores. 

La armada

Voluntad y paciencia son las dos herramientas principales que debe tener una persona para sentarse con una caja de piezas de plástico para empezar la faena de armado, amén del interés por esa temática o ese modelo específicos.

Una vez en la mesa, debe rodearse de los colores que va a utilizar (las marcas suelen distribuir sus propias pinturas), pegante especial, pinzas pequeñas, bisturí y una buena lámpara que le permita ver sin problemas. 

Para los más biches, lo recomendable son los pinceles y colores básicos (negro mate y plateado son los más usuales). Para los expertos existen los aerógrafos sencillos (de 30 mil pesos) y los profesionales, que pueden llegar a costar 350 mil. 

Estos últimos dan trazos anchos y angostos (cualidad ideal para pintar camuflados) y requieren un compresor de entre 30 y 40 libras de presión, que puede costar alrededor de 250 mil pesos. Yo tengo una mesa grande para evitar que las herramientas y las piezas se confundan, y para tener suficiente espacio para trabajar", dice Cadena.

Cabe decir que coleccionistas como él tienen sus modelos exhibidos en sus casas y oficinas, y otro tanto sin 'tocar', en sus cajas. "Yo poseo tan solo 120 modelo armados y alrededor de 300 esperando su turno", confiesa el modelista.

Orlando Castro, por su parte, tiene 51 ya exhibidos, que le ocupan gran espacio porque se trata de aviones y helicópteros, "Las aspas, las alas y las hélices son elementos muy frágiles, que a la vez ocupan mucho espacio. Por eso son difíciles de acomodar", dice. 

La guardada

Aunque armar y coleccionar modelos a escala es, sin duda, una pasión con mucho significado, también es un excelente mecanismo antiestrés, que ayuda a distraer la mente y afinar destrezas manuales.

De ahí que profesionales como médicos y odontólogos sean grandes aficionados y que el hobby no distinga edad ni condición. "A los niños se les 'receta' para distraerlos del computador y ayudarles con la motricidad fina y la concentración", dice Cadena.

Los expertos recomiendan guardar los modelos en lugares en donde no les dé la luz directa y estén guarecidos del polvo, el agua, las mascotas y las manos curiosas. Lo mejor es tener un armario (ojalá con puertas de vidrio) exclusivamente para ellos. 

"Muchos coleccionistas dicen que los niños son grandes enemigos de los modelos a escala; para mí son los adultos porque no les dan el valor que les dan ellos", añade Castro.

Para que se vean bien, lo mejor es agruparlos de acuerdo con su escala, es decir, no exhibir modelos grandes con modelos pequeños para que estos últimos no desluzcan frente a aquellos. También es importante respetar las temáticas, los estilos..., en fin, todo depende de lo que esté coleccionando. 

Pero no importa qué es lo que más le llame la atención exhibir en su casa o su oficina. Si su intención es entrar a este mundo fantástico, debe tener claro que coleccionar no es sumar, sino guardar con significado, De lo contrario, su alarde frente a los amigos será de cantidad y no de cultura, y de eso no se trata esta afición.

LA ESCALA EN LOS CARROS

Las cajas de los modelos para armar y las de los que ya viene armados traen unos números que le indican al comprador la relación exacta de cada carro con el original. Es a lo que los coleccionistas llaman 'la escala'.

Un vehículo 1:24 (la escala más popular para armar) es 24 veces más pequeño que aquel que rueda por las calles y el 1:18 es 18 veces menor, y es el tamaño preferido en autos metálicos ya listos. 

Hoy hay miles de modelos de este nivel, cuya calidad y precios varían mucho dependiendo del detalle, la precisión de la escala, las partes que abren como puertas, baúl o capot y el origen mismo del fabricante, aunque un 90 por ciento son fundidos en China, pero no con los mismos moldes y acabados. En esta gama hay para todos los gustos y niveles de selección. 

En el mundo de los carros de colección, la escala 1:43 es la más valiosa de todas y es muy difícil de conseguir. Un vehículo de estos puede costar entre 50 y 100 dólares en Estados Unidos, son todos en metal y ya vienen hechos.  

La escala 1:12, mucho más grande que la anterior, es también bastante rara, de ahí que los que la poseen, guardan un carro apetecido por los expertos en el tema. Los hay de armar -pocos- y metálicos.
 

LA ESCALA EN LOS MODELOS DE ARMAR

Las más populares son:

1:24 para carros.

1:72 para aviones y helicópteros.

1:35 para tanques de guerra y vehículos militares.
 

LAS CAJAS

Un juguete valioso y, muy especialmente, uno de colección, pierde valor si no se tiene la caja original de fábrica. "Un modelo muy antiguo vale mucho más en su caja que armado", dice el coleccionista Orlando Castro. Expertos como él los guardan y los exhiben sin siquiera desempacar. 


MARCAS REOMENDADAS

Les pedimos a los expertos algunas marcas de modelos de plástico reconocidas de las que se pueden conseguir localmente y esto nos contestaron:

*Revell-Monogram

*Tamiya (de lejos la mejor)

*AMT

*Dragon

*Heller

*AirFix 
 

¿QUÉ ARMAN LOS COLOMBIANOS?

1. Aviones antiguos (I y II Guerra Mundial).

2. Aviones y helicópteros modernos.

3. Aviones comerciales.

4. Tanques de guerra.

5. Barcos.

6. Vehículos.
 

LOS METÁLICOS COLECCIONABLES

Para muchos de quienes arman sus propios modelos, no tiene gracia comprarlos ya hechos en los almacenes de juguetes. Sin embargo, como aquellos, estos también tienen sus escalas y sus marcas finas, y son invaluables de acuerdo con su antigüedad y el estado de la caja original. Algunas marcas de metálicos son:

*Bburago

*Danbury Mint

*Franklin Mint

Juguetes antiguos:

*Dinky Toys

*Majorette

*Matchbox

*Corgy Toys

*Schuco

 

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