Modelo para enfrentar la crisis vial

Si el progama se cumple de acuerdo a los planes, Bogotá reduciría su déficit vial en casi un 50 por ciento.

Redacción Motor

05:00 a.m. 10 de diciembre del 2010

Las autopistas por concesión en las que el usuario paga por transitar por sus calzadas han sido el remedio para que muchas ciudades, que no tienen los recursos para este tipo de obras, encuentren una solución a los problemas de movilidad y presupuesto.

En el caso de Bogotá, la capital tiene un defícit de más de 2.300 kilómetros de vías que difícilmente podrían construirse con recursos provenientes de valorización o impuestos.

Ejemplo clásico de esto son la Avenida Boyacá, o la Novena que ha sido construida a pedazos. Durante años solamente llegó hasta la calle 147. Se espera que el otro año avance hasta la calle 170.

Si las cuentas que se hacen cuadran, con los 170 kilómetros nuevos del Programa de Autopistas por Concesión (PAU), Bogotá reduciría su déficit vial casi en un 50 por ciento, pues cada autopista tendrá mínimo seis carriles: dos para Transmilenio; dos para los carriles pagos y otros dos para quienes no pagan el peaje.

El modelo además permitirá enfrentar la crisis que tiene la ciudad por el ingreso constante de vehículos nuevos, el déficit de vías y la falta de recursos oficiales para ampliar la infraestructura.

En Chile, país pionero en este esquema, se han construido casi 160 kilómetros de autopistas mediante esta figura de la concesión, según un estudio de la CAF, que trabaja con el Distrito en el tema desde el 2009.

Los cálculos de las autoridades dicen que Bogotá tendrá en el año 2020 más de tres millones de vehículos rodando por sus calles.
 
Así funcionan las autopistas

  • Cobro Automático Electrónico: También se conoce como Free Flow. El sistema no necesita casillas de peaje, sino que a través de un dispositivo emisor de señales y un pórtico captador se identifica al usuario y se le cobra el trayecto. La forma de pago puede ser por factura que llega periodicamente al domicilio o por debito automático a una cuenta o tarjeta bancaria.
  • Tarifas ajustables. Una de las ventajas de las autopistas por concesión es la posibilidad de viajar a una mejor velocidad promedio que la de otras vías. Las tarifas pueden ser variables: por kilómetro recorrido por cada vehículo, por niveles de demanda para que faciliten la regulación del tráfico. Esto significa que en horas pico la tarifa es más alta y en horas valle más baja.
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