La moto, la opción más rápida para recorrer las vías de la capital

Realizamos el mismo recorrido analizado en 'Arriba Bogotá' para saber cómo es este vehículo respecto al carro, el bus, la bicicleta y el TransMilenio.

Redacción Motor

05:08 a.m. 17 de mayo del 2013

El Observatorio de movilidad registrado en ‘Arriba Bogotá’ analiza la manera como se está moviendo la ciudad y los tiempos que les toma a sus habitantes circular de un lado a otro en diferentes medios de transporte.

El estudio concluye que, entre la bicicleta, el carro, la buseta y el TransMilenio, la primera tarda menos en recorrer desde la calle 85 con carrera 15 hasta la los Andes y los articulados de TransMilenio son los que más tiempo requieren del usuario, teniendo en cuenta que se debe caminar hasta la estación, comprar pasaje y esperar el bus.

¿Y la motocicleta, qué?

Independientemente del agrado o no que suscite su presencia en las vías, sin duda es el medio de transporte más eficiente: tres de ellas ocupan el espacio de un vehículo, circulan sin problemas a la misma velocidad del tráfico normal, consumen muy poco combustible y, por su peso y motores, es casi nulo el daño que provocan en las calles y el medio ambiente.

Estos datos nos motivaron a realizar ese mismo recorrido, un viernes a las 3:00 p.m., al mando de la scooter BMW C600 que nos proporcionó Autogermana y con la cual nos movilizamos desde la calle 85 con carrera 15 hasta la Universidad de los Andes, acatando todas las normas de tránsito y circulando a un promedio de 33 kph.

El resultado: tardamos 17 minutos de un punto al otro, siguiendo la misma ruta que analizó ‘Arriba Bogotá’.

Esto significa que la moto fue 48 por ciento más eficiente que la bicicleta, 106 más que el vehículo, 138 más que la buseta y 261 por ciento más que TransMilenio, si se tienen en cuenta los tiempos registrados por estos medios de transporte cuando fueron abordados por el Observatorio de movilidad (ver: ‘Resultados de Arriba Bogotá’).

Así fue el recorrido

Alcanzada la carrera 8, a la altura de la calle 85, tomamos hacia el sur hasta la calle 84 y doblamos por allí hacia el oriente, hasta alcanzar la carrera Séptima.

Una vez en esa avenida, nos devolvimos hasta la calle 84A y subimos por allí hasta la avenida Circunvalar, que nos guió hasta el semáforo ubicado a unos metros de la estación de ascenso de Monserrate y, desde ese punto, hasta los Andes.

Todo en ‘ceros’ antes de arrancar
El odómetro, los tiempos del recorrido y el consumo se pudieran medir gracias al computador de la BMW 600C Sport, la cual nos sorprendió por la suavidad de la supensión y la excelente respuesta al accionar el acelerador.

Hay que decir, sin embargo, que la motocicleta es ‘ciudadano de segunda’ en las calles capitalinas, pues poco se le respeta en las bocacalles y la miran con cierto recelo en los semáforos.

Pero como lo nuestro fue rodar sin afanes y con los cinco sentidos, no estuvimos ni cerca de algún percance, salvo por el patinazo sin consecuencias que sufrimos cerca de a la Universidad de los Andes cuando pasamos sobre la demarcación de la vía, la cual se vuelve un jabón en piso mojado. ¿No se supone que la pintura de las calles es antideslizante?

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.