Nissan LEAF, en busca de un enchufe en Colombia

A pesar de importantes avances, la falta de legislaciones y regulaciones para carros eléctricos en Colombia es uno de sus principales obstáculos.

Redacción Motor

07:11 p.m. 17 de abril del 2015

Daniel Otero Bravo
Redactor de EL TIEMPO

¿Es eléctrico? ¿Cuánto vale? ¿Sí anda? ¿Cuánto puede andar? Estas fueron algunas de las preguntas que nos hicieron y a las cuales buscamos respuesta los días que estuvimos al volante de un Nissan LEAF en Bogotá.

Pero primero lo primero. Su propulsión se da gracias a un motor eléctrico síncrono de 80 kW y una batería de ion de litio de 24 kWh, conjunto que envía a las ruedas delanteras una potencia equivalente a 107 caballos, todo en un empaque similar al de un Tiida pero con un equipamiento semejante al de vehículos de mayor categoría.

Nuestra unidad, por ejemplo, venía con sillas y timón climatizados, control de crucero, conexión USB, auxiliar y Bluetooth, pantalla central táctil de 7 pulgadas con información sobre el vehículo, anclajes LATCH para sillas de niños, 10 airbags, controles de tracción y estabilidad, y asistentes de frenado.

Al momento de recibir el LEAF su computador de a bordo indicaba una carga del 95 por ciento y una autonomía de 120 kilómetros, cifras que luego de 47.4 km recorridos se tradujeron en una carga del 55 por ciento y una autonomía de 71 km.

Nuestro tiempo al volante consistió en trayectos totalmente citadinos, con sus consabidos trancones y en condiciones de manejo normales... la mayoría del tiempo. En los pocos y ocasionales momentos en que el tráfico se despejaba, presionábamos el botón ECO en el timón, que desactiva dicho modo, y permite la entrega de los 280 Nm de torque del motor.

El resultado es una aceleración contundente y que con una presión progresiva del pedal derecho permite dejar atrás al resto del tráfico. Obviamente esta demanda de empuje se traduce en una mayor demanda de la carga, pero al menos en nuestra prueba no castigó la autonomía como pensamos que lo haría.

¿Cuál es el punto de esto? Uno de los miedos respecto a los carros eléctricos es su autonomía, o “quedarse sin pila por el camino”, que en esencia no es distinto a lo que sucede con un motor de combustión: así como hay indicador de nivel de combustible, hay uno de carga en el eléctrico. La diferencia radica en la infraestructura disponible para cada uno.

Mientras que estaciones de gasolina hay por doquier, las ‘electrolineras’ aún no se “conectan”, así que el único punto de recarga con el que se contaría sería el del hogar. Este punto, cuya instalación se debe negociar con Codensa, varía su precio; los representantes de Nissan nos dicen que estaría alrededor de los cuatro millones de pesos.

En cuanto al carro, con el comportamiento actual del dólar y a pesar que los autos eléctricos están exentos de arancel, el precio del LEAF rondaría los 130 millones para un comprador particular. Y hacemos esta aclaración, pues hasta el momento sus ventas están centradas a empresas con el fin de realizar pruebas para conocer de cerca todo lo relativo a su uso.

¿Dónde está, entonces, la ventaja del carro eléctrico? Con la poca infraestructura actual y carencia de una legislación apropiada en nuestro país, los beneficios no van más allá de la conciencia ambiental o los ahorros en mantenimiento.

Una lástima, pues en el caso del Nissan LEAF hay un vehículo muy interesante en términos de comodidad (no hay motor que transmita molestas vibraciones ni sonidos en la cabina), seguridad y desempeño que muchas personas y familias agradecerían.


Incentivos

Uno de los principales atractivos de los vehículos eléctricos en otras latitudes son los beneficios que reciben sus compradores. Por ejemplo, en California, además del incentivo federal para la compra del vehículo, se puede aplicar a descuentos en pólizas de seguro, acceder a estacionamiento gratis en algunas zonas, utilizar carriles prioritarios sin importar el número de pasajeros que lleve, descuentos en recargas en ciertas zonas y horarios, entre muchos otros. En Colombia, por el momento solo se cuenta con cero arancel y exención del pico y placa.


Tiempo de carga

El LEAF viene equipado con un cargador portátil que permite conectar el vehículo a una toma de corriente convencional de 110v.

Desde que está totalmente descargado hasta quedar completamente cargado se necesitarían 20 horas, pero en un punto de 220v el panorama se vuelve mucho más racional: unas 8 horas. En los puntos públicos (como el inaugurado recientemente en el Centro Comercial Unicentro) se puede acceder a una carga rápida que completaría el 80 por ciento en 30 minutos.

 

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