Dos nuevas modalidades de robo de vehículos y fraude descubre el INIF

Personas alquilan su carro y no lo recuperan. El seguro no los indemniza.

Redacción Motor

05:00 a.m. 27 de noviembre del 2009

El Instituto Nacional de Investigación y Prevención de Fraude (Inif) descubrió recientemente dos nuevas modalidades de hurto y fraude a los seguros que están afectando a propietarios de carros particulares en varias ciudades del país.

Las dos modalidades tienen que ver con el alquiler del vehículo. Delincuentes crean empresas falsas o embaucan a dueños de carros particulares para robarlos, basándose en este servicio.

Esta nueva forma de robo ya traspasó regiones pues se ha sabido de casos en varias ciudades del país. En la Fiscalía hay ocho casos confirmados, pero hay denunciados ante las autoridades cerca de 45 autos como desaparecidos bajo circunstancias similares.

Empresas 'fantasma'

La primera modalidad es conocida como 'Empresa Fantasma'. Consiste en que los ladrones ponen anuncios clasificados a nombre de compañías ficticias que dicen dedicarse al alquiler de carros.

Los particulares (generalmente dueños de camionetas) acuden, pues esta es una muy buena manera de ganarse algo de dinero, y como cuentan con una póliza de seguro voluntaria contra todo riesgo, creen que con eso están salvaguardados.

Entregan el carro y se despreocupan. Pero cuando asisten a cobrar su renta, la empresa ya desapareció sin dejar rastro y nadie da razón de sus representantes legales.

Por el momento solo hay una persona bajo investigación de la Fiscalía. "Tiene 13 investigaciones por estafa agravada por conductas relacionadas con contratos de seguros y transacciones sobre vehículos -explica Laude Fernández, gerente general del Inif-. Está condenado a un año de prisión e inhabilitado para contratar con el Estado".

Falsos intermediarios

La segunda modalidad que encontró el Inif y de la cual está previniendo a los particulares funciona con falsos intermediarios. Delincuentes se hacen pasar por empleados de reconocidas y certificadas empresas de alquiler de carros y ofrecen el servicio completo a los dueños de los carros. Incluso prometen hacerse cargo de todos los papeleos necesarios.

Las víctimas no se aseguran de que realmente es un empleado de la empresa de la que dice ser, firman papeles y entregan el carro. Y claro, tampoco dan aviso a la aseguradora del nuevo uso que le va a dar a su vehículo.

El carro desaparece, y cuando la víctima acude a la empresa en donde supuestamente trabaja el ladrón, ahí nadie lo conoce. Como este caso, ya se han desaparecido nueve carros en Villavicencio.

¿Qué pasa con los propietarios?

Por todos lados los propietarios pierden, pues cometen varios errores.

Para comenzar, entregan el carro a terceros para alquilarlo, sin antes cerciorarse de la validez de la empresa o del personaje que se presenta como empleado.

Segundo, no declaran ante la aseguradora el nuevo uso que le van a dar al carro y cuando denuncian no pueden ser indemnizados.

No es que las pólizas no cubran esta particularidad, sino que el dueño debe avisarle a su aseguradora  que le va a dar este nuevo uso, pues la prima que pagan es para particulares y cubre los daños que estos puedan sufrir, pero en el caso de los carros para alquiler, los riesgos incrementan y las condiciones cambian.

Cuando el propietario va a poner el denuncio por robo y a cobrar su indemnización, no encuentra la respuesta esperada. El delito que se está cometiendo es estafa y no hurto, y la aseguradora no paga cuando hay estafa o cuando el uso del bien ha sido modificado sin previo aviso.

Consejos para no ser víctima de estafa

Las personas pueden alquilar su vehículo, pero para hacerlo con tranquilidad y seguras de que no van a ser víctimas de estas nuevas formas de robo, deben seguir estos consejos.

1. No confiar a ciegas en toda la información que aparece en los anuncios clasificados.

2. Antes de entregar el carro, consultar en la Cámara de Comercio acerca de la empresa a la que piensa contratar. Asegurarse de que ésta lleve, al menos, dos años de operación y que no sea una empresa unipersonal.

3. Verificar en Cámara de Comercio el objeto social de la empresa de alquiler. Si se encuentran inconsistencias, abstenerse de entregar el vehículo.

4. Preguntarles a los vecinos del sector cuánto tiempo lleva la empresa funcionando en la sede en donde recibe los carros.

5. Avisar a la compañía de seguros que se va a alquilar el carro. Seguramente tendrá que pagar un dinero adicional por el agravamiento del riesgo, pero ese informe y el pago le asegurará al usuario que le pagan la indemnización cuando la necesite.

6. No entregar nunca el carro a terceros que se identifiquen como intermediarios de compañías.

Fuente: INIF

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