Nuevo chip para evitar fraude en revisión técnico-mecánica

AsoCDA pide que se coloque un dispositivo en el parabrisas del carro para detectar quién realiza legalmente la revisión. Presuntamente, el dispositivo no tendría costo para el usuario.

Redacción Motor

05:00 a.m. 12 de diciembre del 2008

La idea de una de las entidades representantes de los diagnosticentros, AsoCDA, es que en lugar del certificado en papel se expida una calcomanía que incorpora una tecnología que les permitiría a las autoridades 'leer' (mediante un computador de mano) qué carros tienen el certificado de la revisión técnico-mecánica en regla. Al parecer, se trata de una tarjeta de radiofrecuencia (RFID).

"Este dispositivo tiene la suficiente memoria para colocar toda la información del vehículo, que permita identificar cuáles son todas las actividades hasta la fecha, cuándo, cómo y dónde se hizo la revisión técnico-mecánica y de gases", dijo en días pasados a medios de comunicación un funcionario de AsoCDA.

Hay que recordar que la ley exige que todos los carros particulares deben obtener este certificado cada dos años, tras realizar las reparaciones y el mantenimiento pertinente para que los vehículos que ruedan por el país estén aptos para circular de manera segura y contaminando lo menos posible.

Que no se repita un 'mico'
A diferencia de una propuesta similar (de hace unos dos años), de ponerles tarjetas RFID a los carros para detectar si tenían el Soat al día, y que costaba unos 100.000 pesos de más, esta iniciativa no le costaría nada al usuario final.

No obstante, según gerentes de centros de diagnóstico automotor (CDA) no afiliados a AsoCDA, quienes prefirieron mantener sus nombres en reserva, el costo de esta tecnología sería asumido directamente por los CDA, que pagarían unos 20.000 pesos de su bolsillo por cada tarjeta instalada.

Adicionalmente, cabe preguntarse si esta sencilla tarea no la puede reemplazar, sin costo para nadie, la simple implementación del Registro Único Nacional de Tránsito (Runt), que aunque se demora varios meses más en estar listo, incorporaría esa funcionalidad.

El Runt les permite a las autoridades saber, con solo mirar la placa del carro y buscarla en la base de datos -que es el mismo Runt-, no solo si un carro tiene su certificado de revisión técnico-mecánica y de gases en regla, sino información sobre el vehículo, como el número de chasís y de motor y sus antecedentes judiciales, además de información precisa y actualizada del propietario del carro.

Por ejemplo, es posible saber el nombre de quien figura en la tarjeta de propiedad, si tiene comparendos pendientes y hasta la categoría de licencia de conducción de quien maneja.

Dice el Ministerio de Transporte que son 10 funcionalidades las que incorpora el Runt y se podrían extender, pues son simplemente parámetros que se agregan al software que lo compone.

Incluso, la iniciativa de este control para el certificado de revisión técnico-mecánica se ha llegado a comparar con el 'mico' del chip del Soat que se intentó colar en el Congreso hace algún tiempo y que en su momento el Ministro de Transporte, Andrés Uriel Gallego, calificara de "orangután".

La propuesta de esa época era un negocio privado que estaban montando unos pocos para lucrarse, y no para prestar un verdadero servicio a la comunidad pues, como se dijo anteriormente, el costo adicional de 100.000 pesos se le trasladaba al usuario final.

Características de la tarjeta RFID

EL TIEMPO intentó infructuosamente comunicarse con el gerente o un vocero de AsoCDA para que explicara en detalle de qué se trata la propuesta.

Pero se sabe, según informes en diferentes medios de comunicación la semana pasada, que el 'chip' será un dispositivo minúsculo, de tamaño menor que el de un grano de arroz, y que se adherirá al vidrio del carro, de donde no se podrá remover sin dañarlo.

Dice la poca información suministrada que el dispositivo tiene filtros UV para que aguante la inclemencia de los rayos solares durante cinco años sin dañarse.

En tales informes se llegó a decir que se implementaría en un mes, pero no se ahondó en detalles de cómo se piensa hacer.

Otro punto que podría jugar en contra de la propuesta está en el plano tecnológico, pues no está de más pensar que, de existir un rango de alcance demasiado amplio (de más de cinco metros) entre el vehículo y el lector, el aparato que lo detecta lo podría confundir con otro carro.

Adicionalmente, en experimentos en otros países, ciertas tecnologías de transferencia o lectura de datos inalámbricas han demostrado interferir con otros dispositivos, como marcapasos en personas que los usen.

No obstante, estas reflexiones quedan en el plano de la especulación, pues aún no se conocen datos técnicos precisos ni la ficha técnica de estos dispositivos. Por ahora, habrá que esperar a ver qué dice AsoCDA, cuáles son los verdaderos costos y quién está detrás del negocio.

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