Así está el panorama de los créditos para vehículo en el sistema financiero local

En los atractivos planes de financiación siempre habrá alguien que pague los intereses. Al comprar carro a crédito hay que saber cuanto cuesta el dinero que le están prestando.

Redacción Motor

05:00 a.m. 26 de septiembre del 2008

En los atractivos planes de financiación 50/50 siempre habrá alguien que pague  los intereses. Al comprar carro a crédito no hay que fijarse solo en el costo del mantenimiento, también hay que saber cuanto cuesta el dinero.

Que le regalan las dos primeras cuotas; que lo empieza a pagar en diciembre; que paga el 50 por ciento hoy, y el otro 50 por ciento en un año con cero intereses; que le reciben el usado y le financian el nuevo con interés del 1 por ciento.
 
Así de 'botados' están hoy los concesionarios, tanto los que venden automóviles nacionales e importados, tratando a como dé lugar de vender las últimas unidades 2008, o diseñando estrategias para poner en la calle los nuevos modelos 2009.

Otros recurren a tratar de hacer más atractiva la compra, ofreciendo garantías extendidas a los cien mil kilómetros, o 'encimando' los seguros, el aire acondicionado u otros elementos, como computadores portátiles, cámaras o televisores con pantalla LCD. En fin, el asunto es vender.

Pero en esa carrera frenética de ofertas y de facilidades para adquirir carro nuevo, que parecieran querer dejar en el pasado  el viejo aviso de las tiendas de barrio 'hoy no fío, mañana sí',  las ventas de carros nuevos se encontraron con un gran obstáculo: la mirada con lupa que los bancos les están a haciendo a sus clientes para prestarles dinero.

Mucha agua ha corrido debajo de los puentes desde el 2007, año en el que los bancos llamaban a potenciales clientes a ofrecerles esta vida y la otra (créditos de consumo, tarjetas de crédito o el portafolio completo de servicios). Hoy, las cosas, o mejor, el crédito es a otro precio, a tal punto que lo costoso no son los carros, sino la plata.

Se veía venir
Pese a esta nueva realidad las marcas se empeñan en las promociones y en dar mejores facilidades. La situación ya se veía venir cuando el Banco de la República empezó a alertar sobre la trepada de la inflación, razón por la cual aumentó las tasas de interés que encarecieron el crédito, sobre todo, el de consumo.

Según la Asobancaria, la cartera de consumo que hace un año crecía a un ritmo del 50 por ciento, al finalizar el 2008 podría estar en un 11 por ciento. Además, en los últimos meses viene en aumento el deterioro de la cartera morosa, es decir, la gente se está colgando en sus pagos. En julio de 2008, según la Superintendencia Financiera, la cartera de consumo ascendió a 39,2 billones (28,7 por ciento).

De acuerdo con la Superintendencia, para esa misma fecha se observó "una desaceleración en el crecimiento de la cartera vencida, pero cita en el mismo informe que en "en marzo de 2008 se presentó un pico, cuando la cartera vencida creció a una tasa cercana al 75 por ciento". En julio, la cartera vencida alcanzó 5,5 billones de pesos, equivalente a un crecimiento anual de 52,9 por ciento.

A mediados de este año, días previos a la convención nacional de los banqueros, muchos de ellos expresaron su preocupación por el deterioro de la cartera. En el último año los créditos vencidos, en particular los de consumo, crecieron a un ritmo del 60 por ciento.

Los bancos si prestan, pero...
Esta situación, sobre todo, en estos últimos tres meses, llevó a que las entidades financieras sean más cautelosas a la hora de aprobar un nuevo crédito. Esto tiene que ver con la última cifra de cartera vencida, que en agosto llegó al 7 por ciento; el aumento en las tasas de interés por parte del Banco de la República, que se situó en 10 por ciento, y otras más técnicas, como el encaje marginal (una medida que les pone un tope a los bancos para que no dispongan de todos los recursos que captan). También inciden factores externos como la situación de la economía mundial.

De acuerdo a un sondeo hecho por Vehículos en distintas entidades de crédito, no es que los bancos no estén prestando plata, están siendo más cuidadosos al examinar las solicitudes. Por eso, además de verificar el comportamiento en las centrales de  riesgo (historial de crédito), se fijan si el usuario tiene cómo pagar sus cuentas. Es decir, sus ingresos y la capacidad de endeudamiento. Si no es así, es muy complicado que se le otorgue un crédito.

Esto, por supuesto, afecta a algunos concesionarios y marcas. Rafael Fernández, de Subaru, admitió que se sienten afectados porque la gente no está comprando. "Ahora los créditos los miran detenidamente y son más estrictos, están más afilados en los estudios que hacen".

Y Eduardo Borda, gerente nacional de ventas de Skoda, añade que "los bancos empiezan a ser más exigentes en el perfil de la gente, y mientras más riesgo haya, el perfil será más alto. En el caso de los planes 50/50 tienen que garantizar que se va  pagar".

Los bancos nunca pierden

Ante la oleada de facilidades de pago, Vehículos consultó con entidades financieras y concesionarios sobre por qué dan estas situaciones. Quién gana y quién pierde.

En el caso de los planes 50/50 con cero intereses, Borda admitió que para los concesionarios no es muy rentable. "No es negocio, de lo que se trata es de evacuar inventarios". En estos casos lo que ocurre es que el concesionario busca una compañía de financiamiento que le de una tarifa especial. Si el concesionario asume los intereses, al momento del desembolso le giran el 50 por ciento del valor del carro menos los intereses.

 "De acuerdo a una solicitud que hace el concesionario, el banco la revisa con base en los precios de los vehículos que vende y hasta dónde puede ceder; si el negocio es bueno, el banco acepta y el concesionario asume el valor de los intereses", explica un funcionario de Occiauto.

Sobre si es rentable vender con esos plazos, Rafael Hernández, de Subaru, sostiene que sí porque en todo caso los carros se venden de contado. "El que adquiere el beneficio es el cliente, y el que espera la primera cuota es el banco".

Otro empleado bancario explica que lo que los bancos ofrecen son alternativas de financiación. "En todo caso el banco va a cobrar intereses, bien sea porque los asume el concesionario o porque los paga el cliente. Ahora, siempre será mejor negocio presta a más largo plazo, pero siempre el banco sale ganando".

Al respecto, Rafael Hernández, gerente comercial de Subaru, agrega: "El banco nunca asume nada, lo máximo que hace es ceder en algo de tasa. En planes 50/50 hay dos opciones, el concesionario asume los intereses en ese año, o se le cargan al cliente, en vez de dar descuento en el carro. Los intereses alguien los tiene que pagar".

Finalmente, Andrés Jaramillo Botero, presidente de Renting de Colombia, les da un consejo a los compradores: "Es muy importante que la gente aprenda a cuantificar el valor de un carro. El usuario cree que solo le vale el mantenimiento, la gasolina y los impuestos, pero la plata tiene un costo. Si hoy compro (un carro) en cien millones, mañana tengo que vender en mucho menos. Eso es lo que lo que hace que un carro sea un gasto y no una inversión".

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