Panorama: Así va el cuento de los combustibles en Colombia

El Ejecutivo anuncia un incremento mensual de 100 pesos hasta desmontar el subsidio a la gasolina. Mientras, los usuarios siguen con el bolsillo inundado porque la gasolina representra el 14 por ciento de la canasta familiar.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

MANUEL ANTONIO ORDUZ
REDACCIÓN VEHÍCULOS

La gasolina colombiana es la más cara del continente, no solo por el alto costo que paga el usuario final por cada galón (4 dólares), sino porque es más pobre, sucia y contaminante.

Sin embargo, el Gobierno Nacional parece haberse ganado la lotería con el incremento del precio mundial del petróleo y, a juzgar por las decisiones que ha venido tomando, no la piensa compartir, así los usuarios de calles y vías colombianas se vean cada día más empobrecidos por cuenta de su improvisada política petrolera.

Para empezar, es importante saber que Ecopetrol, como empresa productora de gasolina, recibe 85 dólares por cada barril (42 galones) y que compite con las petroleras multinacionales en la exploración de nuestro subsuelo.

Ella, al igual que aquellas, debe darles a sus zonas de influencia una pequeña parte de sus ganancias en regalías, aunque el grueso de esa plata está llegando a las regiones gracias a los mismos usuarios, que están desembolsando 61 dólares de impuestos por cada barril que consumen sus vehículos. 

Esos 61 dólares son el resultado de la suma de lo que los conductores colombianos desembolsan por el impuesto global (705 pesos por galón), el IVA (576 pesos por galón) y la sobretasa (1.300 pesos por galón).

¿Unos impuestos de 61 dólares por cada barril de gasolina son sumamente altos -dice el senador Hugo Serrano Gómez, experto en el tema y quien propuso en días pasados una serie de medidas para frenar el alza del combustible-. Los colombianos estamos pagando 4,4 billones de pesos anuales por ese concepto¿. 

Igual opina Álvaro Ramón Younes, presidente de la Federación Colombiana de Distribuidores Minoristas de Combustibles y otros energéticos (Fendispetrol), quien asegura que ¿cargarles la mano a los combustibles no es sano y a la larga se le puede devolver al crecimiento de la economía¿.

Los mismos incentivos
Una segunda explicación tiene que ver con las políticas implementadas por el Gobierno actual y dirigidas a incentivar la exploración. En el 2002, el país atrajo a las petroleras al ofrecerles tres grandes ventajas:

1. Les rebajaron a la mitad las regalías que deben entregarles a los entes territoriales. Antes del 2002, las petroleras daban el 20 por ciento del producido, hoy tan solo dan el 10 por ciento.
2. Les redujo el impuesto de renta del 35 al 32 por ciento.
3. Les abolió el impuesto de remesas, equivalente al 7 por ciento.

Esto no tiene nada de malo si no fuera porque, en la actualidad, las petroleras por un lado, y Ecopetrol por el otro, están ganando a manos llenas, gracias a los mercados especulativos que tienen disparado el precio del petróleo en el mundo entero (más de 131 dólares, al cierre de esta edición).

Para citar algunos ejemplos, la empresa estatal obtuvo ganancias por 5,2 billones de pesos el año pasado (cinco coma dos millones de millones de pesos); British Petroleum ganó 700 mil millones, Petrobras 185 mil millones y Occidental Colombia y Andina sumaron 1 billón de pesos durante el mismo periodo, según un informe de la revista Dinero.

¿Colombia no ha hecho absolutamente nada para captar la renta petrolera ¿agrega Serrano Gómez-. Mientras el colombiano común está perdiendo el poder adquisitivo, las petroleras están llenando las arcas y no hay nadie que pare ese desbalance con iniciativas contundentes¿.

Es justo decir, sin embargo, que gracias a los incentivos, la exploración petrolera en nuestro país creció considerablemente. Hasta el 2002, la Nación escasamente exploraba 21 pozos al año, mientras que, en los últimos cinco, ha perforado más de 240, aunque aún sin éxito.

Pero de no tomar medidas urgentes, como las de rebajar el IVA, disminuir la sobretasa y retornar al impuesto de remesas para las petroleras, los expertos calculan que, a final de año, los colombianos podrían estar pagando entre 8.000 y 9.000 pesos el galón de gasolina, muy por encima de lo que se paga en Estados Unidos.

¿Nosotros tenemos una capacidad de refinación de 300 mil barriles y estamos produciendo 560 mil. Exportamos 250 mil barriles a precio de referencia WTI-15 y con todo y eso estamos llenando de plata a la petroleras con los incentivos, mientras el consumidor pierde¿, dice Serrano Gómez. 

Medidas tibias
Esta semana, el Gobierno anunció una serie de medidas tendientes a frenar el alza exagerada de los combustibles y desmontar gradualmente el subsidio, sin afectar demasiado el bolsillo de los colombianos.

Aprobó un incremento mensual de la gasolina no mayor a 100 pesos (actualmente es de 180) hasta junio del 2009, mientras que para el diesel extenderá ese desmonte hasta el 2011.

Así mismo, se comprometió a presentar un proyecto de ley para reformar la base gravable sobre la cual se cobra la sobretasa a la gasolina y el IVA y, a muy buena hora, desistió del absurdo ¿Pico y placa nacional¿, una medida que causa profundas molestias en el 90 por ciento de los colombianos que usan su carro como herramienta de trabajo y no trae ningún beneficio al grave problema de los precios.

El desmonte gradual, aunque alivia un poco el bolsillo de los colombianos, seguirá influyendo sobre la ya pesada canasta familiar, mientras que las arcas del Estado seguirán creciendo como espuma. ¿Por qué?

Basta con hacer unas cuentas sencillas: a siete meses de terminar el 2008 y a 13 de llegar a junio del 2009, la gasolina se habrá incrementado en 1.300 pesos, al ritmo de los 100 pesos mensuales con los que se comprometió el Gobierno.

Esto quiere decir que, a finales del año entrante, el conductor colombiano estará pagando 9.000 pesos por el galón de corriente (si es que se logra mantener la promesa de los 100 pesos), mientras el Estado seguirá incrementando su patrimonio con impuestos y una sobretasa que equivalen al 38 por ciento del precio de cada uno de ellos.

Al respecto, el Ministro de Minas, Hernán Martínez, aseguró al anunciar estas medidas que el ¿aplazamiento¿ del desmonte le costará a Ecopetrol 14 billones de pesos, situación que los
mismos expertos ponen en duda.

¿Así se congelen los precios de la gasolina hoy mismo, el Gobierno seguirá recibiendo los 4,4 billones de pesos anuales porque continuará generando los impuestos y cobrando la sobretasa. Si quisiera, podría congelar la estructura de precios por seis meses, mientras se sabe qué va a pasar con el precio internacional del petróleo¿, anotó Serrano.

Younes urge menos improvisación y más medidas que alivien a los colombianos: ¿El Gobierno debe replantear las condiciones en que está metido para tener una solución definitiva, y entre ellas la de no aspirar a que los colombianos tengamos que erogar tanto por un galón¿.

El ex ministro de Hacienda, Juan Camilo Restrepo, duda que se logre mantener el incremento de la gasolina a un ritmo de 100 pesos mensuales, más aún porque este incremento inusual del petróleo es, según su análisis, la oportunidad de captar más y más dinero ¿contante y sonante¿.

¿El Gobierno está recibiendo un chorro de plata por los subsidios, y mientras más cara la gasolina, mayor es la base de tributación. Con las medidas anunciadas ya decidió que no renunciará a esa guaca", advirtió el ex ministro.

Vehículos de EL TIEMPO intentó infructuosamente obtener declaraciones de los ministerios de Minas y Energía y de Hacienda respecto a este tema.

ESTO PROPONEN LOS EXPERTOS
Para aliviar el bolsillo de los consumidores, existen varias alternativas.

1. Continuar con el programa de conversiones a gas natural y evitar sobretasas, mientras no haya un parque automotor importante con esa tecnología.
2. Retomar el impuesto a las remesas para las petroleras y darles una asignación específica dentro del presupuesto nacional.
3. Incrementarles a esas empresas el impuesto a la renta.
4. Crear un impuesto súbito (de guerra, por ejemplo) para ellas, con el fin de amortiguar el desmonte de los subsidios a largo plazo.

¿POR QUÉ EL ALZA DEL PETRÓLEO?
Lo que los usuarios se preguntan es por qué el petróleo ¿se enloqueció¿ y el alza de su precio parece no tener fin. La respuesta no está, como muchos creen, en una posible escasez de crudo, sino en todo lo contrario: en que hay más que suficiente.

Los expertos consultados analizan el fenómeno desde el punto de vista de la especulación de los mercados y le endilgan el incremento desbordado a los conglomerados económicos mundiales, que están comprando y vendiendo el crudo para ganarse ¿unos dolaritos extra¿.

Por eso el Senado de Estados Unidos citó a las grandes petroleras para que expliquen el porqué de sus enormes ganancias y les está exigiendo buscar medidas para no seguir ahorcando a los consumidores. Tan solo Exxon ganó el año pasado 39.000 millones de dólares.

Otros expertos son más optimistas y creen que el precio del barril bajará en el tercer trimestre de este año porque las economías de China, India y Estados Unidos se desacelerarán. 

¿POR QUÉ SUBE Y SUBE LA GASOLINA?
El precio de la gasolina puesto en Barranca, llamado ¿Ingreso al productor¿, y los impuestos que debe pagar el consumidor por cada galón, los fija el Gobierno teniendo como base un precio de referencia que hoy se sitúa entre los 85 y los 87 dólares el barril.
Para ¿nivelar¿ ese precio a los 130 dólares a los que se vende en el mundo, está obligado a desmontar el subsidio y debe hacerlo poco a poco para que el consumidor ¿no lo note¿. Y aún faltan 63 dólares más.

Esta semana decidió reducir el incremento de 180 a 100 pesos mensuales (precio consumidor), hasta el 2009, aunque los expertos esperaban que extendiera ese desmonte hasta el 2012.
¿Si subimos 1,20 dólares mensuales (3 centavos de dólar diarios) el costo del barril de petróleo en 48 meses, el consumidor no sentiría el incremento y el Gobierno seguiría recibiendo miles de millones de pesos de ganancias¿, dice Hugo Serrano. 

¿EN QUÉ VA EL PROYECTO DEL ACPM?
La semana entrante entra a último debate el proyecto de ley que obliga a Ecopetrol a producir ACPM ¿limpio¿ (50 partículas contaminantes por millón) en el 2012 y no el que produce hoy, que oficialmente es de 1.200 partículas por millón y, extraoficialmente, hasta de 4.000.

Si Ecopetrol incumple con lo exigido por la ley, deberá pagar una multa de 25.000 millones de pesos, según lo estipulado en la iniciativa.

La empresa estatal está montando en la actualidad dos modernas plantas refinadoras en Barrancabermeja, que le permitirán al país contar con un ACPM acorde con los estándares internacionales exigidos para esa fecha.

¿CÓMO ESTÁN NUESTRAS RESERVAS?
El Gobierno habla de autosuficiencia petrolera hasta el año 2012, pero los expertos creen que esta se prolongará hasta el 2010, porque:

Ecopetrol y las petroleras han encontrado 16 yacimientos incipientes con petróleo de regular calidad.
El personal de Ecopetrol no está capacitado para los estándares exigidos y los expertos se han ido o pensionado de la empresa.
Aún hay equipos insuficientes y de baja tecnología en las áreas de exploración.

El mejor yacimiento colombiano es Cravo Norte porque tiene empuje acuático (las condiciones del pozo son propicias para una explotación más fácil), que permite extraer entre 85 mil y 90 mil barriles diarios de petróleo a un costo muy bajo: mientras en Cravo Norte está por el orden de los 4 dólares cada barril, el promedio nacional está entre los 16 y los 17 dólares.

ECOPETROL ESTÁ ¿IN¿
En septiembre del año pasado, una firma evaluadora fijó el precio de Ecopetrol en 25.000 millones de dólares, teniendo en cuenta tres parámetros fundamentales:
1. Que a mediano plazo el precio del petróleo, en lugar de subir, bajaría, y que en Colombia el barril quedaría en 48 dólares.
2. Que los precios de los combustibles bajarían un 35 por ciento, como consecuencia de los bajos precios del petróleo.
3. Que el gas iba a permanecer a un precio constante.
¿Nada de esto se cumplió y hoy la empresa está avaluada en 71.000 millones de dólares, a pesar de que tan solo ha encontrado un ¿charco¿ de 9 millones de barriles. Hoy la acción vale el doble de lo que costaba el año pasado¿, asegura el senador Hugo Serrano Gómez.

HOY SE VENDE MENOS GASOLINA
Colombia pasó de vender 115 mil a 75 mil barriles diarios de gasolina. ¿Por qué?

La gente está haciendo un uso más racional del carro.
Los vehículos nuevos son más eficientes.
La compra del carro nuevo está cada día más condicionada al consumo.
El gas ¿ha hecho carrera¿ en los taxis. 

EN COLOMBIA RUEDAN 250 MIL VEHÍCULOS CON ESE COMBUSTIBLE
Si el gas sube, las conversiones bajan
El del GNV es uno de los programas mejor articulados del sector. Hablar de sobretasa sin que se haya consolidado podría herirlo de muerte.
Una de las soluciones a la crisis de los precios de la gasolina está en el Gas Natural Vehicular (GNV), un programa relativamente nuevo en nuestro país, pero que está generando un impacto positivo en diversos sectores de nuestra sociedad.
Sin embargo, ya se está hablando de la sobretasa para ese combustible, que sería justa si se entiende que los vehículos que lo usan ruedan por las mismas calles y avenidas por las que lo hacen los que se mueven con corriente, extra o Acpm, pero injusta porque las conversiones son de por sí un golpe duro (de 3 millones de pesos) para el bolsillo de quienes le apostaron a la ecología y la economía, o al revés.
El solo anuncio de que podría venir un impuesto desestimula las conversiones, pues la gente siente que los combustibles ya no aguantan un impuesto más. Por eso expertos como el senador Hugo Serrano aseguran que, en un futuro, se podría gravar ese combustible, pero que hoy, cuando se está tratando de aumentar el parque automotor movido por gas, sería un contrasentido.

Todo a su favor
Según Gas Natural S.A. E.S.P., un galón de gasolina equivale a tres metros cúbicos de gas, es decir, para cubrir la misma distancia se necesita esa equivalencia en ambos combustibles.

En lo que se diferencian es en la autonomía del tanque, que en el caso del GNV es mucho más baja que en el de la gasolina. En otras palabras, mientras el conductor de un vehículo con sistema tradicional tanquea en Bogotá para llegar a Ibagué sin tener que detenerse a rellenar, el que conduce con GNV sabe que tendrá que detenerse dos o tres veces en el camino para poder seguir.

Esto no tendría nada de malo, si no fuera porque aún hay muchas más estaciones de gasolina y Acpm que de gas en nuestro país y que, incluso, ese combustible gaseoso aún no rueda de Neiva para abajo.

Por eso, para el senador Serrano, la infraestructura gasífera dirigida al consumidor final aún es incipiente para aguantar uno o dos millones de carros convertidos a ese sistema, y eventualidades como al interrupción del fluido del GNV (que en Colombia es relativamente frecuente) siguen causando traumatismos en quienes lo utilizan a diario.

Cabe anotar, sin embargo, que a pesar de los inconvenientes, el GNV no explota y emite una menor cantidad de contaminantes, y su conversión es relativamente sencilla.

También, que ha dinamizado el sector de los combustibles, toda vez que se está produciendo más gas, se creó una red importante de transporte del combustible (Ecogas), se montaron plantas térmicas para surtir la demanda creciente y se masificó su uso en sectores clave, como el del transporte público.

FÁCIL INSTALACIÓN

Cuando un carro llega al taller autorizado para la conversión, los técnicos  especializados revisan el motor en su conjunto y, con un mecánico avalado por cualquiera de las certificadoras, dan el visto bueno para incorporarle el nuevo sistema.

Una vez instalado (la operación dura 24 horas, a lo sumo), el mecánico certificador revisa que todo esté en su punto y le añade al vehículo un chip especial, sin el cual no se puede tanquear en ninguna de las estaciones de gas que tiene el país.

Ese chip es algo así como el ¿chulo final¿ que le dan las empresas certificadoras a la instalación de gas y el único puente que tiene el conductor para poderse conectar a la manguera de tanqueo.

Posee un sistema inteligente que hace ¿vencer¿ la compatibilidad entre la estación de servicio y la boquilla de llenado, y por lo tanto, obliga al conductor a revisar cada año la conversión en un taller especializado para seguir usando el combustible.  

Así las cosas, si el GNV es no contaminante, alivia el bolsillo de los usuarios y genera un dinamismo en el sector, ¿vale la pena gravarlo ¿desde ya¿?

¿Estamos en manos de las petroleras, pero el gas está escondido. Hoy se habla de que no hay gas para los años venideros, cuando hace cinco años se decía que teníamos de ese combustible para 20 años. ¿Por qué? Porque mientras no le suban el precio por algún lado, prefieren no venderlo¿, dice el senador Hugo Serrano Gómez.

CIFRAS DEL GNV

250.951 vehículos han sido convertidos a GNV en todo el país.
En Bogotá ruedan 87.584 de ellos, en Cali 30.126, en Barranquilla 27.057, en Medellín 24.158, en Bucaramanga 12.769 y en Cartagena 11.497.
38 ciudades y municipios del país reportan conversiones a gas.
Tan solo entre en enero y abril del 2008 se realizaron 15.951 conversiones.

Fuente: Presidencia de la República.

No hay estructura para manejar etanol importado
Según expertos, montar la cadena de importación, que incluye almacenamiento y distribución, tardaría 12 meses y desestimularía la producción nacional.

Improvisación o una fórmula para salir del paso. Eso es lo que piensan especialistas sobre la decisión anunciada por el ministro de Minas, Hernán Martínez, consistente en importar 2.500 barriles diarios de etanol, dentro del paquete de medidas que oficializó el gobierno para disminuir el impacto de los altos precios de la gasolina.

Ni siquiera en el propio ejecutivo parece haber consenso sobre esa determinación, que produjo un nuevo choque entre Martínez y su par de agricultura, Andrés Felipe Arias.

Este, primero se quejó de que ¿no le hubieran consultado¿, y sostuvo que traer alcohol carburante del exterior no favorecerá en nada al consumidor. ¿¿ valiente gracia pretender aliviar el costo del petróleo importando un combustible que también está muy caro¿, dijo Arias.

Lo de la improvisación no es gratuito. Según el senador Hugo Serrano Gómez,  en Colombia no existe la infraestructura para el manejo del alcohol carburante importado. ¿No hay cómo recibirlo, almacenarlo, ni mucho menos cómo distribuirlo¿, explicó el congresista.

Esta opinión la comparte Jorge Cárdenas Gutiérrez, presidente de la Junta Directiva de la Federación Nacional de Biocombustibles, quien explicó que montar esa infraestructura no se hace de un día para otro, ¿en el país tardaría por lo menos un año¿.

En Colombia, el Gobierno mediante la reforma tributaria del 2002 (Ley 788), le quitó al alcohol carburante el IVA y lo exoneró del impuesto global, y ese mismo año también lo excluyó del pago de la sobretasa, con lo que se esperaba generar un pequeño alivio a la hora de tanquear. No obstante, eso no ha ocurrido en el bolsillo de los colombianos.

Álvaro Ramón Younes, presidente de la Federación Colombiana de Distribuidores Minoristas de Combustibles y otros energéticos, Fedispetrol, asegura, al igual que el Minagricultura, que el etanol es más caro que la gasolina. ¿Si se importa tocaría ver si el precio en el surtidor es más caro (¿) le podría salir más caro a la gente que al gobierno¿.

En contra de la industria nacional
De otra parte, Cárdenas Gutiérrez señala que todos los que hacen parte de la cadena de producción de biocumbustibles en Colombia están trabajando con el objetivo de lograr en el país una mezcla del 10 por ciento, tanto en gasolina como en biodiesel, para que el próximo año haya una producción suficiente.

En la actualidad en Colombia hay seis plantas de etanol que cubren el 70 por ciento de la demanda del país, y según sus cálculos en doce meses se tendrá la lista la producción de un millón 600 mil litros que cubriría la demanda total.

 ¿La señal de importar etanol es negativa frente a los proyectos y los  inversionistas, quienes miran con desaliento y cierta preocupación que el país se vaya por la vía de importar y se desentienda de los proyectos internos¿, puntualizó Cárdenas Gutiérrez. 

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