El pasajero es determinante en la seguridad vial

Ni muy nerviosos, ni muy pasivos. Así deben ser quienes viajan en calidad de acompañantes dentro de un vehículo, si quieren un viaje seguro y tranquilo. Exíja buen comportamiento si sale a carretera.

Redacción Motor

05:00 a.m. 18 de diciembre del 2009

Todos los pasajeros, desde los más pequeños hasta los de mayor edad, tienen su lugar dentro del vehículo y por lo tanto deben observar normas mínimas de convivencia para que el viaje sea placentero.

Cuando el pasajero se sube en vehículos de transporte público, su responsabilidad empieza desde afuera, pues debe esperarlo en zonas seguras o preferiblemente en los paraderos; pararse siempre sobre la acera, nunca a mitad de calzada y evitar subirse o bajarse mientras el bus está en movimiento.

En cuanto al transporte particular, lo único recomendable es abordar en un lugar seguro; pedirle al conductor detenerse 'hacia adentro' y no a la orilla de la carretera y jamás salir por la puerta que da a la calzada, así los demás pasajeros tengan que incomodarse para que pueda entrar o salir.

El pasajero adulto plena conciencia sobre los riesgos que existen mientras viajan por la carretera, de ahí que sea inadmisible un comportamiento infantil o desmedido. ¿Qué se le debe exigir?

*Cinturón de seguridad, sin excepción.

*Estar atento a las maniobras del conductor y advertirle si nota que está asumiendo una conducción riesgosa.
*No botar papeles ni basura por la ventana: es nocivo para el medio ambiente y puede ocasionar un accidente si le cae en el parabrisa al vehículo que circula atrás.

*No distraer al conductor con avisos, vallas u otros objetos que puedan alterar su atención.

*Si lo está guiando, avisarle con tiempo sobre cualquier cambio de ruta.

*Si tiene sueño, viajar en el asiento de atrás y no en el de adelante para no 'contagiar' al conductor.

EN CUANTO A LOS NIÑOS...
Todos deben ir 'amarrados' conforme a las normas establecidas y con los dispositivos adecuados (sillas, canasta, cojín...).

*Mantenga las llaves y los dispositivos de apertura a control remoto fuera de su alcance.
*Présteles constante atención al cargar o descargar elementos.
*Asegúrese de que abandonen el carro cuando lleguen a su destino.
*No deje a los bebés durmiendo adentro, aún en el garaje.
*Coloque la cartera o el maletín en el piso del asiento trasero en el que se encuentra el niño. Esta simple medida puede ayudar a evitar su olvido.
*No los utilice para 'vigilar' el carro. Es inhumano y muy peligroso.
*Diversas investigaciones demuestran que dejar la ventana levemente abierta no reduce suficientemente la acumulación de calor, pero incrementa el riesgo de que el niño sea atacado por extraños.

LOS OBJETOS TAMBIÉN
La botella que rueda. Un viaje largo deja mucha basura en la cabina, especialmente latas o botellas plásticas, que ruedan de atrás para adelante cada vez que el conductor frena o acelera. La repetición de un sonido leve tiene un gran poder de atracción y si el elemento se mete debajo del pedal del freno, impide su recorrido y altera la conducción.

Carga pesada. Por ahorrarse unos pesos, muchos conductores deciden cargar el negocio entero en la banca trasera del vehículo. Las cajas apiladas son un peligroso obstáculo desde donde se les mire.

Superequipo. Sonidos de mucha intensidad son capaces de desviar la atención, pues el oído está diseñado para aguantar hasta 65 decibeles, según la Organización Mundial de la Salud. Los audífonos del iPod o el volumen excesivo del radio 'deconectan' al conductor y le impiden escuchar llamados de advertencia.

Pantalla LCD. Aunque el Código de Tránsito las prohíbe, muchos conductores se la incorporan a sus vehículos para que los pasajeros puedan ver películas o videos musicales durante un viaje largo. Si un equipo de sonido a todo volumen es de por sí un distractor peligroso, un video musical es una invitación directa a un accidente.

NO DEJE CONDUCIR A SU MASCOTA
La mascota jamás debe ir en el puesto de adelante, ni siquiera en la banca de atrás, pero sí en el 'baúl' de la camioneta o el campero, bien acostada y en silencio. Un perro demasiado 'cariñoso' interviene en la conducción de su amo, y si anda suelto por todo el habitáculo, puede convertirse en un proyectil al momento de una frenada de emergencia.

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