¿Qué está pasando con la revisión técnico-mecánica en el país?

Carros 'destartalados' siguen circulando por las calles del territorio nacional sin ningún control y poniendo vidas en riesgo.

Redacción Motor

07:05 p.m. 06 de febrero del 2015

A pesar de la ley referente a la revisión técnico-mecánica que deben cumplir los vehículos que circulen por el territorio nacional, hay una serie de evidentes vacíos representados en todos aquellos que lo hacen en un lamentable estado. Y no se trata únicamente de llantas desgastadas o luces fundidas, sino de carrocerías y estructuras que han recibido más arreglos (y de la misma calidad) que cualquiera de las vías por las que transita.

Lo preocupante de la situación es que no es simple percepción: las cifras demuestran que es una triste realidad. De acuerdo con Gonzalo Corredor, presidente de la Asociación Nacional de Centros de Diagnóstico Automotor (ASO-CDA), de los cerca de 10 millones de vehículos en Colombia que están obligados a realizar dicha revisión, solo unos 4.200.000 la hicieron en 2014.

Es decir, que cerca del 58 por ciento de vehículos que ruedan por las vías nacionales no pasaron por las líneas de cualquiera de los CDA del país. Sin embargo, eso no quiere decir que no tengan el certificado (que también ocurre). Lo que sucede, explica Corredor, es que pudieron haberlo falsificado, obtenido a través de un tramitador que lo falsifica o haber obtenido uno legal pero de forma fraudulenta.

Otro caso del que se tiene conocimiento es de aquellos vehículos que son acondicionados con partes prestadas para realizar la revisión, pero que una vez emitido el certificado regresan los componentes que cambiaron. Si bien esto es considerado como un caso aislado, el solo hecho de que ocurra se traduce en otro incremento más en los riesgos a los que están expuestas las personas al salir a la calle.

Por si fuera poco, Corredor también aclara que otro factor que incrementa el riesgo es el hecho que el 66 por ciento del parque automotor del país tiene más de 15 años edad, lo que desemboca en vehículos con mayor desgaste y motorizaciones que ya no son tan eficientes y por lo tanto más contaminantes. Esto en razón que la gran mayoría dejan de recibir un mantenimiento adecuado.

Además, no se trata únicamente de expedir el certificado, sino asegurarse que en todo momento el vehículo se encuentre en buen estado y funcionamiento. Un mal estado estructural o mecánico representa una amenaza ambiental y, lo que al parecer la gente no entiende, un factor que pone en riesgo su vida, la de su familia y la de los demás usuarios de las vías.

Corredor comenta que han insistido a la Policía de Tránsito para que realice más controles en las calles, pues la falta de ellos ha permitido que aumente la evasión de la revisión técnico-mecánica, evidenciando, a su vez, una total irresponsabilidad ciudadana en cuanto la seguridad vial.

De la misma forma, se planean comenzar estrictos controles y vigilancia a los CDA en busca de un registro completo de cada vehículo desde el momento en que ingresa a las instalaciones. El objetivo es que cuando un carro sea detenido por las autoridades, con solo ingresar la placa a un sistema puedan saber si en efecto realizó la revisión, dónde la hizo y si la aprobó o no.

Por medio de estos procesos, la meta es conseguir que el parque automotor se encuentre en las mejores condiciones posibles y de esa forma contribuir a reducir los riesgos y la accidentalidad. Igualmente, gran parte de la responsabilidad recae en los ciudadanos, quienes deben comprender que no se trata únicamente de “ahorrarse” la multa, sino de asegurarse que al utilizar su vehículo no se están convirtiendo en una amenaza latente.

¿Cuándo hacer la revisión?

De acuerdo al Decreto-Ley 019 de 2012, los automóviles nuevos de servicio particular deben realizar su primera revisión técnico-mecánica al cumplirse seis años desde la fecha de matrícula inicial. Después de eso, la deben realizar anualmente.
En el caso de motocicletas y vehículos de servicio público, la primera revisión se realiza dos años después de registrada la matrícula, renovándola posteriormente cada año.
El objetivo es inspeccionar los vehículos para cerciorarse que su funcionamiento sea correcto y que esté dentro de los parámetros establecidos, determinando si su circulación por las calles es segura.

¿Y las motos?

Si con los automóviles la situación es preocupante, con las motos aún más. Las cifras indican que de las más de seis millones de motos que están obligadas a realizar la revisión, 4.490.000 de ellas la evaden, es decir, más del 66 por ciento. A esto se suma que la gran mayoría son utilizadas como herramienta de trabajo, afrontando largas y pesadas jornadas que solo agilizan el desgaste de sus componentes. No es de extrañar, entonces, que la accidentalidad de motociclistas sea cada vez mayor, pues también es bien sabido que un gran porcentaje de quienes las conducen no realizaron ningún tipo de curso para obtener su licencia. Es decir, no están debidamente capacitados para conducirlas.

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