Pasos para alistar un carro antes de un proceso de pintura

Mientras los productos 'quita rayas' buscan proteger el barniz y el color, los talleres profesionales no pintan hasta no tener lista la pieza desnuda. ¿Cuál es la diferencia?

Redacción Motor

07:33 p.m. 03 de febrero del 2012

En el alistamiento de la lata y el acabado que se le dé, está el 100 por ciento de una buena 'pintada', pues, aunque las pinturas han evolucionado al punto de lograr una calidad y durabilidad similar a la que se le aplica originalmente, requieren una serie de condiciones físicas y técnicas en el tratamiento de la lata.  

La calidad del repintado está también en la idoneidad de la base desde donde se 'agarra' el color. Por eso la lata corregida se lija en seco para emparejarla, acabar con sus imperfecciones y evitar los trazos húmedos que pueden quedar debajo de la base y terminen por podrirla.

Para trabajar bien una pieza y evitar que se oxide o se pudra, el taller sigue estrictos pasos de control:

1. Limpia y desengrasa la pieza, y le quita los sobrantes de base y pintura para dejarla lista para trabajar. Esto no significa pelarla hasta verla plateada, pues al hacerlo pierde las propiedades que trae de fábrica.

2. Se le aplica a la pieza una impresión fosfatante, que hace las veces de cataforesis, salvo que se trate de una lata nueva y original de fábrica. En este último caso, ya viene con la cataforesis.
3. Se le aplica una base 2K (de dos componentes: poliuretano y catalizador) y se deja secar. Esta base es clave porque es de allí desde donde se 'agarra' el color.

4. Se le añade el color (a base de poliéster).

5. Se le aplica el barniz para el acabado final.

6. Aunque no necesita horno de secado, los talleres más tecnificados lo utilizan para agilizar la entrega. Este horno trabaja a una temperatura mucho menor que el de una fábrica o ensambladora.

El control de calidad
*Emparejada la pieza, los expertos añaden una guía de color con la que pueden ver si la base quedó con imperfecciones y luego pasan a pintar y barnizar.
*Sumados, bases y pintura, no deben dar más de 125 micrones, medida de espesor que equivale a una hoja extremadamente delgada de papel.
*Si la medida es muy dispareja en las diferentes piezas del vehículo, o marca más de 110-120 micrones, es porque la base está 'mal echada' y la pintura se saltará más fácilmente.
*Los talleres no dan garantía sobre una pieza que tenga, por ejemplo, 500 micrones de espesor, pues esto quiere decir que ha sido pintada y repintada, pero no se ha tenido la precaución de aplicarle fosfatante y base de una manera profesional.

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