Si va a pecar, que no sea en el carro

Muchos de los accidentes viales tienen que ver con la imprudencia y muchas de las imprudencias con acciones que nacen dentro de la cabina. Haga un alto y reflexione.

Redacción Motor

08:29 p.m. 11 de abril del 2014

Fumar. No solo se trata del humo que vicia el aire dentro de la cabina, sino del peligro de tener fuego en las manos. En una frenada, el cigarrillo cae en los pantalones o el asiento, el conductor empieza a saltar como un resorte para no quemarse… y descontrol total.

Al artículo 132 del Código Nacional de Tránsito prohíbe fumar en vehículos de servicio público: “El pasajero que sea sorprendido fumando en un vehículo de servicio público será obligado a abandonar el automotor y deberá asistir a un curso de seguridad vial. Si se tratare del conductor, éste también deberá asistir a un curso de seguridad vial”.

Chatear. Si el teléfono celular es, comprobadamente, uno de los distractores más grandes durante la conducción, qué decir del ‘chat’, que no solo requiere oído, sino ojos y manos para funcionar. El Código Nacional de Tránsito sanciona con multa equivalente a 15 salarios mínimos legales diarios vigentes, entre otros, por “usar sistemas móviles de comunicación o teléfonos instalados en los vehículos al momento de conducir, exceptuando si éstos son utilizados con accesorios o equipos auxiliares que permitan tener las manos libres”.

Comer. Nada como ‘picar’ durante el viaje. Eso no pone en riesgo la conducción. Pero levantar una gaseosa cada 30 segundos o disfrutar una hamburguesa doble carne mientras trata de maniobrar el timón sí implica un riesgo muy alto. En una mala maniobra, el mecato puede caer al piso, la botella rodar debajo del pedal del freno y la hamburguesa al lado del cigarrillo. Accidente fijo, amén del olor a cebolla y el ‘enmelocote’.

Sintonizar el radio. No en vano los vehículos actuales traen los controles mínimos del equipo de sonido (volumen y cambio de estaciones) a lado y lado del timón: el radio es uno de los distractores más grandes durante la conducción, más si al conductor le gusta posar de DJ.

Según los Centros de Reconocimiento del Conductor (CRC), encargados de realizar los exámenes médicos a los conductores, “el 80 por ciento de las actividades al conducir dependen de la visión”. Esto significa que, cada vez que los ojos se distraen buscando la emisora o la canción el iPod, el conductor está poniendo en altísimo riesgo la seguridad de su vehículo.

En cuanto a los oídos, los CRC miden si escucha con los umbrales y las frecuencias de sonido normales y, por supuesto, si alguno de sus oídos tiene deficiencias al escuchar, pues el conductor los necesita no solo para estar alerta de lo que sucede por fuera de la cabina, sino para detectar sonidos ‘raros’ del motor, la suspensión o cualquier otro sistema.

Subir el radio a decibeles imposibles anula por completo la posibilidad de estar ‘sintonizado’ con su vehículo y su entorno, y pone en alto riesgo la seguridad.

Pecados comunes durante el viaje

Guardar elementos clave, como el extintor y el botiquín, debajo de las maletas y la llanta de repuesto: deben estar siempre a la mano. No portarlos conlleva una sanción de 15 salarios mínimos legales diarios vigentes.

Viajar con peluches, chaquetas o maletines recostados contra el vidrio trasero: obstruyen la visibilidad. El Código Nacional de Tránsito contempla una sanción de cuatro salarios mínimos legales diarios vigentes por hacerlo.

Pegar calcomanías en cualquiera de los vidrios del carro, más si obstruyen el campo visual: la multa es de ocho salarios mínimos legales diarios vigentes. Cargar todo el barrio en el carro: llevar más pasajeros de lo que autoriza la tarjeta de propiedad implica una multa de 15 SMLDV.

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