Peligros de andar en moto en Bogotá. Las imprudencias, principales causas de los accidentes

Bajarse de la seguridad de la cabina de un automóvil para subirse a una motocicleta ya supone un incremento en los riesgos, a lo que se suma la malla vial capitalina y sus condiciones nada óptimas.

Redacción Motor

05:49 a.m. 24 de octubre del 2014

Los huecos, resaltos, poca iluminación, demarcación insuficiente, entre otras “trampas”, son fuentes de peligro que con mucha facilidad pueden desestabilizar una moto, enviándola tras una larga lista de repuestos y a su conductor tras la recuperación de lesiones (o a ese “sitio” que no tiene retorno).

Sin embargo, las cifras de un informe de la Secretaría de Movilidad, elaborado con datos de los Informes Policiales de Accidentes de Tránsito (IPAT) acerca de la accidentalidad de motocicletas en Bogotá entre 2007 y 2012, el principal causante de estos incidentes son las imprudencias de sus conductores.

De los 8.076 accidentes que involucraron motos en 2012 (22.68 por ciento del registro total de incidentes), el “choque con vehículo” fue el más común con un total de 5.266 casos (59.40 por ciento).

Como bien señala la Secretaría de Movilidad, el hecho que situaciones como no mantener una distancia de seguridad, desobedecer las señales de tránsito, adelantar por la derecha y no respetar la prelación en las vías sean las causas más comunes de accidentes, indican que todo se relega a imprudencias por falta de cultura, sentido común, o ambos. Es decir, comportamientos que se pueden evitar.

En primera instancia se diría que los conductores son los culpables, pues en ellos recae la responsabilidad de sus acciones y las consecuencias que un accidente con otra moto, vehículo o peatón, puedan traer.

Pero detrás de eso se esconde a plena vista el causante de ello: la poca regulación en la expedición de licencias, que en la gran mayoría de casos se traduce en personas sin experiencia, pericia o uso de razón para conducir, y la facilidad para adquirir una motocicleta, tanto por los precios como las crecientes formas, métodos y plazos de pago que cada día las ponen al alcance de una mayor población.

Esto, además de traducirse en un incremento considerable en las ventas de motocicletas (en 2013 se matricularon 626.883 unidades según el RUNT, más del doble que automóviles y camionetas), consecuentemente lleva a que también se disparen las cifras de accidentalidad, sacando a la luz la urgencia de estrictas regulaciones y controles que vayan mucho más allá de campañas de sensibilización y concientización.

Los accidentes de motos son unos de los más críticos y peligrosos exponentes de la falta de una cultura vial y de educación en general, que junto con la malla vial se convierten en la receta perfecta para un desastre que en 2012 dejó 4.700 motociclistas lesionados, 4.070 en 2013 y 2.229 hasta julio de este año, además de haber cobrado la vida de 135 en 2012, 107 en 2013 y 74 hasta julio de 2014.

Tenga en cuenta que...

Según el artículo 96 del Código de Tránsito, las motos deben circular en todo momento con las luces encendidas, deben ocupar un carril y no pueden llevar carga que disminuya la visibilidad, incomode o represente un peligro para los demás.

Toda infracción cometida por un motociclista es causal de inmediata inmovilización de la moto.

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