Pico y placa concertado, una de las salidas

En una carta dirigida al alcalde Bogotá, Samuel Moreno, el Movimiento Mira le pidió una solución 'equitativa y concertada' para la decisión que se tome con relación al pico y placa.

Redacción Motor

05:53 a.m. 26 de enero del 2011

En la misiva, asegura el Mira que es indispensable contar con estudios previos sobre el impacto económico que generará la restricción vehicular, que determinen la afectación al empleo, competitividad, productividad, informalidad e ingresos por sobretasa a la gasolina.

Proponen crear mesas de concertación con la ciudadanía, especialmente con los sectores y poblaciones que se han visto afectadas con la restricción vehicular.

Contemplar un pico y placa por sectores de la ciudad, según la planificación de las obras.

Establecer medidas de compensación tributaria (beneficios en el impuesto de vehículos) que sean proporcionales al tiempo de restricción de uso de los vehículos.

Reconsiderar la posibilidad de implementar el pico y placa para las motocicletas en Bogotá, ya que se verán afectados más de 180.700 motociclistas, los cuales utilizan este medio de transporte como un elemento esencial de trabajo.

Ordenar la logística para el transporte de carga con las estrategias de mejoramiento de la movilidad en la ciudad. 

'La ciudad se quedó sin tecnología, sin autoridad y sin cultura ciudadana' 

En estos dos años, los bogotanos se quedaron esperando la operatividad de asuntos vitales para el tráfico que no pasaron de simples anuncios.

La Administración Distrital prometió semáforos inteligentes, cámaras para controlar a los infractores, horarios especiales para el reparto de mercancías, poner en cintura a los vehículos de tracción animal, paraderos fijos para taxis.

Nada de esto existe. Hoy lo que se había ganado en cultura ciudadana se perdió en los trancones. Se pasó a la ley del más fuerte, al del vivo que no hace la fila en los cruces. A los buses que recogen y dejan pasajeros en donde quieren y los taxis que no respetan señales.

Por esa misma línea van los conductores particulares que estacionan en cualquier parte; las motos que se tomaron andenes y ciclovías y peatones que se cruzan por las calles y avenidas sin usar las cebras o los puentes. Todo esto a plena luz del día y a los ojos de las autoridades.

"Hay que recuperar el principio de autoridad y la cultura ciudadana", afirma David Luna.

A esto hay que sumar la mala señalización de las obras o la falta de sentido común para el manejo del tráfico. En muchas de ellas la señalización está casi encima de los obreros, cuando el conductor no tiene opción de buscar una vía alterna para hacerle el quite al trancón.

Claro, hay ejemplos de cómo las cosas se pueden hacer bien, tal como el manejo del tráfico y la construcción del puente de la calle 100.

"En otros países, la señalización se hace con antelación, hay un sistema de información para que la gente planee su viaje. Aquí se ha improvisado y se les ha faltado al respeto a los usuarios", afirma Guevara.

El mal diseño de las vías salta a la vista en la Autopista Norte.

Las salidas hacia la paralela están justo junto a las calles (116; 147; 153; 166). Como el tráfico no se va incorporando a la calzada lenta, a los conductores no les queda más que atravesar el carro. Así se generan trancones que podrían evitarse con salidas mejor ubicadas.

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