Pico y Placa: ¿de la congestión a la indigestión?

Una semana después de implementada la medida, la percepción de los bogotanos sigue siendo la misma: improvisación total. Primer corte de cuentas de los bogotanos.

Redacción Motor

05:00 a.m. 13 de febrero del 2009

"Les propongo a los propietarios de carros en Bogotá, reemplazarlo durante el día del Pico y Placa por una 'zorra': no es una gran inversión, las autoridades les permiten parquearse en cualquier parte y pueden circular todo el día -y sin limitación alguna- por autopistas, puentes elevados, calles y avenidas", dice el lector de la revista Motor Hernando Acevedo.

"El Alcalde no puede alegar ahora que los problemas de movilidad lo desbordaron, pues hace un año eran previsibles el ingreso de más autos, las obras de TransMilenio y de valorización. Si no lo anticipó, su ignorancia sobre la ciudad es abismal", alega Edgar Malagón, lector de Vehículos.

"Bogotá es un paso importante para quienes viajamos desde los Llanos Orientales hacia el norte de Colombia. Suponemos que el Alcalde asumirá las pérdidas económicas para la región y para los millones de compatriotas que sirven de puente económico entre la zona más rica del país y los demás departamentos", dice Josefina Duarte, en respuesta al último editorial de José Clopatofsky.

Estas tres son tan solo una muestra mínima de las cientos de cartas que han llegado a nuestra redacción, enviadas por personas que viven y sufren la ciudad cada día y reclaman de las autoridades distritales medidas contundentes para contrarrestar colaterales los efectos de la medida del Pico y Placa todo el día.

Sumados a ellos, organizaciones como Fenalco, el Automóvil Club de Colombia, las arrendadoras de vehículos, Fendispetrol, las compañías importadoras de automóviles, Asopartes y hasta quienes apoyaron la elección de Samuel Moreno a la Alcaldía de Bogotá, no pueden entender cómo se toma una decisión de tal magnitud sin prever las consecuencias.

"Tengo remordimiento de conciencia de haber acompañado en su campaña al actual alcalde, pues en documento y charlas siempre manifestó que no maltrataría más al dueño del carro particular -manifiesta Germán Navas Talero, representante a la Cámara por Bogotá, en carta enviada a nuestra redacción-. También prometió liberar las bahías de parqueo, pero nada de eso cumplió (...). Espero que del metro me cumpla siquiera con un milímetro".

Por su parte, Fenalco está dispuesto a demostrar que el Pico y Placa no es más que una medida sacada del sombrero y sin ningún estudio serio que la sustente.

"Nosotros estamos reuniendo toda la información que nos está llegando del sector (autopartes, talleres, lavaderos de carros, estaciones de gasolina, etc.) y del comercio en general, para tomar acciones frente a esta medida, que es totalmente improvisada", dice Guillermo Botero, presidente del gremio.

Los importadores de vehículos también están seriamente preocupados. En charla informal con nuestra sección, el gerente de Automóviles de Peugeot, Mauricio Hernández, siente que el carro está siendo estigmatizado.

"No contentos con ver lo que nos está sucediendo con Venezuela y Ecuador, a pesar de la crisis mundial del sector automotor y sin considerar la restricción a las placas blancas y a los camiones, ahora Bogotá (que maneja el 40 por ciento del mercado) decide cerrarnos las puertas. No sabemos a dónde vamos a ir a parar".

Más problemas que soluciones
En contraste, las horas 'pico' siguen igual de congestionadas y atiborradas de buses que ruedan sin las mínimas normas de seguridad para los pasajeros, con un diesel contaminante que provee el mismo Gobierno y al mando de conductores con hojas de vida que, en muchos casos, más parecen prontuarios.

"Las empresas transportadoras no están haciendo uso de nuestro sistema para contratar a sus conductores, el cual contiene la hoja de vida de todos los colombianos con pase", asegura Haydée Cañizares, directora del Sistema Integrado De Multas y Sanciones (Simit).

Según lo demuestra la base de datos a su cargo, prácticamente todos los accidentes graves que involucran vehículos de servicio de pasajeros tienen como protagonistas conductores con enormes deudas en comparendos. "Muchos de ellos ruedan con licencias de conducción obtenidas de forma fraudulenta", agrega la directora del Simit.

Las horas 'valle' han favorecido a los taxistas, o al menos así lo manifestaron aquellos a quienes hemos interrogado informalmente. Para estos conductores, entre menos carros, más movilidad y, por lo tanto, más pasajeros.

Pero reconocen que los frentes de obra son igualmente críticos en horas pico o en horas valle: "Suba por la 72, entre la 24 y la Séptima -dice el taxista Orlando Díaz-. Hay un trancón de busetas, motos y taxis que no se acaba nunca. A uno le rinde mucho más a pie".

Esto significa que la medida, diseñada supuestamente para paliar los frentes de obra, está funcionando en aquellos corredores que no tienen problema. En otras palabras, no está sirviendo para lo que fue diseñada.

"Dentro de las medidas de emergencia, proponemos  reconsiderar la restricción dispuesta, con ajustes al Pico y Placa anteriormente vigente, tales como establecerlo de 5 a 9 de la mañana y de 4 a 8 de la noche (...). Se consigue el efecto de que las personas no saquen el vehículo y les permite a quienes viven de él, poder utilizarlo", propone el Automóvil Club de Colombia, en carta abierta al Alcalde Bogotá.

"Yo propongo un Pico y Placa para la mitad de los vehículos todos los días. Consiste en que, de 6 a 8 a.m. solo puedan circular cinco dígitos y de 8 a 10 a.m. los otros cinco dígitos, y la misma situación en la tarde, entre 4 y 6 p.m., y entre 6 y 8 p.m. Para las horas valle, entre 10 a.m. y 4 p.m., solo cinco dígitos por día, y al siguiente día, los restantes cinco", piensa el lector de Vehículos, Edison Pérez.

Sea cual sea la solución, lo cierto es que la medida del Pico y Placa todo el día parece haber sido tomada a la ligera y sin tener en cuenta todas las consecuencias paralelas de las que solo se da cuenta el usuario 'de a pie'. A juzgar por las cartas que publicamos en las páginas interiores, pareciera como si los bogotanos hubieran pasado de la congestión a la indigestión.

Calcomanía para los discapacitados
La colonia de discapacitados de Bogotá, que según el Dane, suma 346 mil personas, es una de las más afectadas. La medida les da supuestamente prioridad para la movilidad, pero a juzgar por la carta de nuestro lector Mauricio Caicedo Hernández, eso no es tan cierto.

"Yo nací con una discapacidad originada por un problema neurológico, que  limita mi posibilidad de locomoción; para distancias cortas de menos de una cuadra uso muletas y, para distancias mayores o sitios a donde tengo que estar mucho tiempo de pie, silla de ruedas.

Soy profesional y miembro activo de la sociedad. He tenido la posibilidad de manejar carro mecánico hasta el año 2002 y a partir de ese año carro automático, por comodidad.

Con la llegada de las nuevas disposiciones, me he visto perjudicado al no lograr una actividad normal, pues me es imposible subirme a una buseta y menos a un bus, y el TransMilenio, en teoría adaptado para discapacitados, transita lejos de donde vivo.

Los taxis no siempre están dispuestos a transportar personas en silla de ruedas, sobre todo los que funcionan a gas, simplemente porque el tanque reduce el espacio del baúl, haciendo imposible meter allí la silla.

El problema no es sólo mío como conductor discapacitado, sino también de aquellas personas que se tienen que movilizar en carros manejados por terceros en los días de Pico y Placa.

Curiosamente, en el día sin carro entrevistaron al Subsecretario de Movilidad en Citytv y le preguntaron cómo había llegado al canal, él respondió que en carro oficial, ya que tenía "un pie quebrado".

Es de suponer que -por lo menos- este funcionario que tiene un problema temporal, pueda entender estos casos.

Acudo a ustedes, dado que en algunas oportunidades he tratado de comunicarme telefónicamente con las autoridades competentes, sin lograrlo, pero la publicación de este correo espero sea motivo de análisis por parte de los encargados de la Movilidad Distrital.

Una posible solución sería implementar calcomanías oficiales para que los agentes puedan identificar este tipo de automóviles fácilmente. Mil gracias por su valiosa ayuda".
Mauricio Caicedo Hernández

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