No se pierda en el Salón del Automóvil de Bogotá 2008: ¡sáquele provecho!

Es la oportunidad que tiene para ver todas las marcas y modelos en un solo sitio. Si va a comprar, concéntrese en lo que realmente necesita.

Redacción Motor

05:00 a.m. 07 de noviembre del 2008

Lo primero que tiene que saber antes de cruzar la puerta que lo conduce a la Plaza de Banderas de Corferias es que las marcas importadas, especialmente las más representativas, ya no le hablarán en pesos, sino en dólares.

Nadie, ni siquiera los economistas más avezados, saben a ciencia cierta qué está pasando y qué pasará con la divisa norteamericana, y la mayoría de los importadores, si no todos, tienen en su stock autos que trajeron a menos de 2.000 pesos/dólar y autos que compraron a más de 2.000.

También le dirán que hablar de pagos a futuro es difícil para ellos y que lo mejor para usted es pedir un préstamo con una de las entidades financieras presentes en el evento, teniendo como base el valor comercial pactado en la negociación.

Las cuentas se complican aún más si decide negociar la retoma de su carro usado. De acuerdo con un sondeo hecho por 'Vehículos' in situ, los stand reciben su 'viejito' (que puede ser perfectamente un 2008) un 10 por ciento por debajo de los precios de la revista 'Motor', en promedio.   

Como ve, el mango de la sartén está cambiando lentamente de manos y pasando de nuevo a los concesionarios y los bancos, los cuales han tenido que replantear su forma de negociar porque la plata de hoy 'ya no es la misma' y porque no tienen muy claro los bandazos que seguirá dando el dólar.

Mango firme, negocio grande
Es muy importante, entonces, llegar medianamente decidido sobre lo que quiere ver y negociar en el Salón.

Para ello es necesario absolver las preguntas obvias, como cuánto dispuesto a pagar por el carro y qué tanto puede gastarle al mantenimiento, y otras básicas, pero muy importantes, como la utilidad que le va a dar a su compra y el tipo de vehículo que realmente necesita para 'manejarse bien'. 

Pero, ojo. Esto no quiere decir que no pueda consentirse. Todo lo contrario: los salones son para dejar volar la imaginación, sacar los ahorros y darse gusto comprando el carro de los sueños. Tenga presente de lo que le van a hablar los vendedores.

De garantía. La ofrecen por dos razones: o porque tienen plena confianza en el producto que están vendiendo o porque quieren infundir confianza en el cliente, a sabiendas de que lo que tienen no es de la mejor calidad.

Aquí es importante 'prender las antenas' y descubrir 'qué busca' el vendedor con lo que le está ofreciendo y preguntar una y otra vez a qué tiene derecho con las ventajas que le están ofreciendo.

De accesorios. Aquí es importante 'no dejarse descrestar' con estos elementos, simple y sencillamente porque los accesorios cada día lo son menos, y son más elementos básicos de seguridad y confort.

Airbags, radio MP3, frenos de disco, mandos en el timón, tapetes, kit de carretera, entre muchos hacen, parte cada día más de los vehículos. Eso sí, es importante recordar que, por costos, en muchos casos los accesorios como el cuero, los rines de aleación o los sensores de reversa son fabricados e instalados en el país.    

De seguros. Le dirán que el Soat y el seguro todo-riesgo, por ejemplo, se lo enciman con el vehículo. No olvide que hay carros considerados como 'no asegurables' por muchas razones, entre otras la calidad del mismo o la falta de una representación adecuada en el país.


LOS 'MIRANDA'
Otra visión del Salón tienen quienes van a curiosear por todos los pabellones y no tienen la menor intención de comprar. Ellos también pueden hacer su visita agradable y productiva, siempre y cuando sepan qué quieren ver y qué no.

Si su pasión es la velocidad y la adrenalina, ¿para qué hacer perder el tiempo a los representantes de camiones y buses? Si lo suyo es lo que hay en accesorios, ¿qué sentido tiene preguntar cada detalle de las motos, stand por stand?

No por pagar la boleta de entrada tiene que ver hasta la última tuerca que exhiben en cada pasadizo, llenarse de folletos que ven a ir a parar a la basura y tomarse un tinto en las decenas de cafés que están dispuesto para ello. 

Dedíquese a lo que más le gusta y no le dé largas a su estadía en el Salón.  Una visita de cinco horas, a lo máximo, cubre todos los pabellones y le permite hacerse una idea exacta de lo que tiene el evento.

OIGA, MIRE, VEA...
*No se case con una marca, mire ka competencia y compare.
*Las marcas compiten en servicio, Una buena atención por parte de kits vendedores le dan una idea de puede esperar de ellas.
*Si a comprar, pregunte hasta el cansancio.
*Si no va a comprar, acérquese, mire y pregunte solo por lo que realmente le interesa.

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