El precio final del combustible lo definen las 'bombas', pero el Gobierno manda en toda la línea

Quizás en donde más se evidencia la 'guerra' entre las EDS es en el precio del galón de gasolina, que en las grandes ciudades se ofrece 'rebajado' durante temporadas específicas o incluso 'happy hour'

Redacción Motor

10:06 p.m. 07 de febrero del 2014

Manuel Antonio Orduz
Redactor de EL TIEMPO

Programas de fidelización a través de rifas y servicios extra –como venta de ‘líchigos’, restaurantes o lavado de vehículos– son varias de las muchas estrategias de venta a las que se han visto obligadas las diferentes estaciones de servicio (EDS) para atrapar clientela,en gran medida por la creciente competencia en la que están enfrascadas las 16 mayoristas con asiento en el país (Mobil, Texaco, Petrobras, etc.), en parte por el boom de este tipo de negocios, que ya suman 4.800.

Las 'rebajas' durante temporadas específicas o en 'happy hour' son ofrefcidas dentro de horarios puntuales o días de la semana ‘flojos’, todo con el fin de atraer clientela y, lo más importante, no dejarla escapar.

Esto lo pueden hacer gracias a que, hacia finales de los años 90, el Gobierno dejó de controlar por completo el galón de cada gota del combustible que llegaba a las estaciones y creó una figura llamada ‘precio de referencia’, que no es otra cosa que un ‘sugerido al público’ a partir del cual se pueden mover hacia arriba o hacia abajo, aunque bajo estrictas reglas de juego.

Ese precio aumenta con la inflación y es la suma de todos los elementos que componen la cadena del combustible que registramos en los recuadros anexos.

Por ejemplo, la gasolina oxigenada (mezclada con etanol), que en febrero quedó con precio de referencia de 8.565,6 pesos por cada galón, incorpora los siguientes rubros: ingreso al productor de gasolina (52 por ciento), impuesto nacional y sobretasa a la gasolina (25 por ciento), margen del distribuidor minorista (7 por ciento), ingreso al productor de etanol (6 por ciento), transportes a través de poliducto y camiones (5 por ciento), margen del distribuidor mayorista (4 por ciento) y otros rubros, incluido pérdidas por evaporación (1 por ciento).

A diferencia de la gasolina, el combustible ‘diésel’ sigue siendo importado y por ello los impuestos y algunos márgenes que componen su precio cambian: el ingreso al productor de ACPM es del 60 por ciento y el impuesto nacional y la sobretasa a la gasolina es del 16. El margen del distribuidor minorista es del 8 por ciento, el ingreso al productor de etanol del 7, los transportes cobran el mismo 5 por ciento, el margen del distribuidor mayorista es también del 4 y se contempla también un extra del 1 por ciento. Para febrero, el ACPM quedó costando 8.358,5 pesos el galón.

“El negocio de la gasolina ya no es de margen, sino de volumen, pues el número de estaciones se duplicó en esta última década y han entrado mayoristas nuevos que empezaron a competir con los tradicionales”, afirma Alejandro Martínez, presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo (ACP).

Esa competencia tiene que ver no solo con el número de EDS que tiene cada una de esas petroleras, sino –muy importante también– con su ubicación y los costos fijos, que suelen ser mayores cuando se construyen en zonas de estrato seis o contemplan más servicios.

“Nuestros estudios indican que lo que busca un conductor particular de una EDS es ruta, precio y fidelidad, a diferencia del conductor profesional (taxista o camionero), el cual persigue lo barato –dice Martínez–. La recomendación es siempre ubicar en su camino diario la estación que mejor precio y servicio le ofrezca”.

Lo que cobra el transportador

La tarifa depende de la distancia de la refinería a la planta de abasto y está regulada por el Gobierno Nacional.

El impuesto general

A partir de enero del 2013, este impuesto reemplazó a los impuestos a las Ventas y el Global a la gasolina. Este es un valor fijo por ley que se incrementa anualmente con la inflación. No se aplica al etanol.

La famosa sobretasa

Es un gravamen que fija anualmente el Ministerio de Minas y Energía en función del precio de venta al público. La sobretasa es en favor de cada uno de los municipios donde se vende la gasolina.

Gasolina mezclada

En Colombia, por norma, se debe consumir gasolina oxigenada, que corresponde actualmente a una mezcla de 92 por ciento de gasolina proveniente del petróleo crudo y 8 por ciento de alcohol carburante (etanol) proveniente de caña de azúcar o yuca.

Lo que paga el productor de etanol

Su ingreso está regulado por el Gobierno Nacional y tiene como referente el precio internacional del azúcar refinada y la TRM.

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