¿Para dónde van los precios de los vehículos en el 2008?

Se estima que para el presente año los precios de los nuevos tendrán más estabilidad mientras que los usados seguirán bajando. El dólar es lo que más influirá en la tendencia de los precios.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

JOSÉ CLOPATOFSKY
DIRECTOR DE MOTOR

¿Qué pasará con los precios de los carros nuevos y usados en el  2008? ¿Es mejor esperar o comprar ahora mismo?

Así como la gente que tiene la opción de acceder a un carro en el curso de los 12 meses que se desarrollarán bajo la nomenclatura 2008 está confundida e indecisa, también los propios agentes del sector automotor tienen dudas sobre lo que pueda suceder.

¿Qué hacer?

Un vistazo frío y objetivo nos indica que el panorama va hacia una situación bastante estable en todos los aspectos y salvo la variable del arancel con el cupo de los carros mexicanos que ya rige a partir del primero de enero pasado y el precio del dólar, no hay factores ni perturbadores o aceleradores a la vista.

Veamos en este esquema de preguntas  y respuestas un análisis del panorama del sector para el 2008.

 1. ¿Va a seguir el crecimiento de las ventas de carros nuevos con el mismo ritmo del 2007?

No. Hubo previsiones muy optimistas hace unos meses que anunciaban otra vez un aumento de las ventas de vehículos nuevos en el orden del 35 por ciento.

Pero todas las firmas han replanteado sus cifras y se calcula que, si todo va bien, pueden aumentar un 10 a 12 por ciento. Pero aún así, hay quienes ven cifras similares a las del 2007, es decir sin crecimiento, porque intuyen algunos factores que pueden desacelerar a la clientela.

 2. ¿Cuáles son esos factores?

Una cosa es el precio de base del carro y otra el costo del dinero a financiar. Si sobre lo primero no hay mayores cambios, en las financiaciones puede haber replanteamientos.

Hoy hay tasas de interés favorables e innumerables promociones de crédito, con todas las variables posibles, algunas que casi permiten comprar un carro sin plata.

Pero los expertos creen que el cupo de crédito de consumo de la gente se está llenado, la cartera del sector se puede complicar por esas mismas facilidades y promociones alegres, y que también se ha copado el cupo de recambio de vehículos con la avalancha de carros nuevos vendidos en el 2007.

3. ¿Cuál será el factor que más se debe observar para pronosticar los precios de los carros nuevos que, a su vez, determinan la escala de depreciación de los usados?

Fundamentalmente, el precio del dólar ¿que es la base de liquidación, tanto del material para ensamble de carros nacionales (CKD, Completely Knocked Down) como para los carros importados (CBU, Completely Built Up)¿ es el que manejará las etiquetas de las vitrinas.

Es difícil que el dólar caiga por debajo de sus fronteras actuales, por lo cual es deducible que los precios no seguirán bajando, salvo por variables ocasionales de la tasa de cambio que no significarían grandes saltos.

Si el dólar se dispara, suben de inmediato los carros. Luego, para hacer previsiones de comprar, hay que preguntar en el Banco de la República y no en los concesionarios, ni en el sector automotor, que vive con la misma incógnita del público. La previsión general son precios más estables que en el 2007.

4. ¿Seguirán bajando los usados?

Es lo natural. Porque si el carro nuevo no sube, baja de precio en algunos casos, o mejora de modelo y equipos por la misma plata, el usado se deprecia desde esa base, no solo desde el punto aritmético sino cuantitativo.

Es decir, contra los avances que trae el nuevo modelo. Además, todos los vehículos ya tienen un año más de uso, por lo cual se castigan adicionalmente a medida que avanzan los días.

Si se presenta una trepada grande del dólar y éste se sostiene caro durante un tiempo prolongado como para que arrastre el precio de los nuevos hacia arriba de manera importante y constante, lo mejor que pasaría sería un menor deterioro del precio de los usados muy recientes.

Pero en general, el usado ¿como corresponde a todo producto de segunda mano y de consumo¿ va siempre perdiendo precio.
Adicionalmente hay que considerar que esa masiva venta de carros nuevos genera otra tanta cantidad de vehículos de segunda mano que entran al mercado, donde hay una gran sobreoferta que lleva a que los vendedores de usados quiebren aún más los precios de retoma. 

5. Dicen que si los ensambladores colombianos no pueden vender sus carros en Venezuela por la restricción que rige en ese país desde el pasado primero de enero, van a feriar todos esos inventarios en el país a precios muy bajos. ¿Es cierto? 

Esa medida no es de ahora, porque Venezuela la había anunciado antes de la crisis de las relaciones diplomáticas, luego no hay que verla como una restricción revanchista del momento político. Los ensambladores ya sabían que habría una cuota desde septiembre pasado y por lo tanto no hay enormes inventarios que se vayan a liquidar de afán.

Es posible que se den algunas promociones puntuales, pero eso ya no es noticia porque todas las marcas periódicamente hacen grandes rebajas o, aunque no lo publican por pudor comercial en el precio de lista, se sabe que hay importantes descuentos autorizados por los cuales todo comprador debe indagar y estar pendiente.

6. ¿En qué más puede perjudicar localmente el control de exportaciones a Venezuela?    

Al comprador colombiano no le pasa nada, ni en el corto ni el mediano plazo, porque esas medidas afectan internamente a los tres ensambladores que bajan sus ventas y disminuye su capacidad de comprar masivamente, lo cual les da juego para rebajar el precio de los carros y perjudica a los autopartistas.

Pero las ensambladoras tienen un gran pulmón financiero y el apoyo de sus casas matrices, que les permite ajustarse a estas nuevas condiciones sin tocar el precio de los carros.

Aunque se cree que esas medidas de Venezuela pueden replantearse, por la tensión política actual entre los gobiernos es difícil que se vean cambios en el corto plazo. De todas maneras, en Venezuela hay una gran presión de todos los vendedores de automóviles para obtener un mercado libre.

7. ¿Qué pasa con el TLC y los automóviles?

Mucha gente sigue pensando que el TLC va a ser la puerta para una feria de autos baratos. No es cierto. Primero, porque no hay TLC con Estados Unidos ni está cerca.

Si se aprueba, el resultado será que los vehículos fabricados en Estados Unidos podrán venderse en Colombia sin arancel, pero una gran mayoría de esos potenciales modelos hay están en el país sin pagar impuesto de aduanas porque se fabrican en Venezuela.

Claro que habrá carros que se beneficiarían si hay Tratado, pero se trata de aparatos generalmente de alta gama y deberán competir con equivalentes locales que ya no pagan arancel. El IVA sigue para todos.

8. ¿Por qué hay carros que vienen de México tan baratos?

Colombia y México suscribieron un acuerdo bilateral, sorpresivo por lo demás, para ir desmontando gradualmente el arancel de los carros hechos en ese país.

Es el caso de algunos modelos de Nissan, Volkswagen y General Motors, que pagan el 4 por ciento de arancel. Son 6.000 vehículos que tienen ese privilegio este año y los cupos los reparte México.
Si traen más de esa cantidad, pagan el 15 por ciento de arancel preferencial, cifra de todas maneras muy favorable.

Por eso, esos carros, así como son atractivos para compra como nuevos, tuvieron un castigo más notorio en el mercado de los usados, pues el nuevo bajó mucho, no sólo por arancel sino por el factor dólar.

9. ¿Es mejor comprar un usado reciente o uno nuevo?

Difícil decisión. La mejor marca sigue siendo ¿Nuevo¿ y el placer de estrenar es algo que se debe valorar. Un carro de vitrina tiene la ventaja de la garantía, que es un valor adicional muy importante pues así como hay una abierta competencia de precios en los vehículos, en los repuestos no hay control y son sumamente caros, además de que los talleres especializados no están al alcance de todos los bolsillos.

Pero un buen usado, que aún puede estar en garantía, es también una opción a considerar obligatoriamente pues se gana la matrícula y la depreciación que no es menos de un 15 por ciento por solo sacarlo de la vitrina, además de la edad. 

10. ¿Compro ahora o me espero?

En el mundo actual, todo comprador está supeditado a que en el mercado siempre se den rebajas y promociones sobre un mismo objeto en un futuro cercano. Pero si uno se queda esperando, nunca compra. Luego, si tiene la plata, compre¿ a sabiendas de que eso puede pasar o que, como sucede con los elementos electrónicos, usualmente lo que está en vitrinas ya está en vías de actualización. 
 

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