Préstele mucha atención a la seguridad activa y pasiva de su carro

El conductor es el responsable de la seguridad del vehículo y está en la obligación de revisar su estado.

Redacción Motor

07:05 p.m. 06 de febrero del 2015

Durante décadas los fabricantes han trabajado en la mejora de los sistemas de seguridad de sus vehículos con el fin de conservar la vida, tanto del conductor como la de sus acompañantes.

En la actualidad existen dos tipos: la activa y la pasiva. La primera se refiere a los elementos que contribuyen a proporcionar una eficacia y estabilidad al vehículo en marcha, para que actúen en función de prevenir accidentes. En este grupo se incluyen sistemas y elementos que requieren de mucha atención, como las llantas, la dirección, los frenos, la suspensión y las luces.

Por su parte los controles electrónicos de tracción, estabilidad y frenado, el ABS, entre otros, hacen parte de la seguridad pasiva del vehículo. (Ver Seguridad pasiva).

Sin embargo, por más novedades y tecnología que exista en función de la seguridad, el principal responsable es el mismo conductor mediante la revisión periódica de ciertos sistemas.

Pretender que con solo la revisión técnico-mecánica es suficiente para mantener al día los sistemas activos es un error, pues en ciudades donde la malla vial es tan precaria, los componentes de los autos sufren mucho más de lo normal.

De usted mismo depende, entonces, mantener la seguridad activa al día, si les realiza a sus componente, al menos cada seis meses chequeos rutinarios básicos.

Suspensión. Para hacer una prueba, presione la carrocería hacia abajo con las manos, y si emite un ‘chillido’ o se balancea en más de dos oscilaciones cuando suelta, es un primer indicio de que se deben cambiar los amortiguadores. Hágalo por parejas, es decir, los dos de adelante o los dos de atrás al mismo tiempo, sin importar si el otro está en buenas condiciones.

Frenos. Comience la revisión con el depósito del líquido de frenos. Si está bajo el nivel, el sistema tiene una fuga.

Dirección. Este es uno de los sistemas de seguridad a los que mayor atención se les debe poner. Para verificar si la alineación está bien, haga la siguiente prueba: mientras conduce el vehículo en zona plana y recta, suelte el timón para verificar que el carro no se va hacia los lados.

Llantas. Se deben realizar controles visuales del estado de la banda de rodamiento y de las paredes laterales: el labrado no debe ser inferior al de los testigos que se ubican dentro de los surcos de la llanta. Los costados no deben tener ‘chichones’ o cortes.

Luces. Es primordial para ser vistos y ver bien. Cambie los bombillos cuando ‘saquen la mano’ o pierdan luminosidad.

Seguridad pasiva, un complemento que salva vidas

A este grupo pertenecen avanzados componentes que solo actúan al momento de un accidente.

Este grupo de componentes reducen al mínimo los daños que se pueden producir cuando el accidente es inevitable. De él hacen parte elementos que se activan de forma electrónica o mecánica.

En la seguridad pasiva se engloban desde el diseño de las estructuras de deformación del vehículo para que absorban la energía en caso de impacto; los cinturones de seguridad; el ABS, los sistemas electrónicos de frenado, de estabilidad y tracción, y los airbag, los cuales no deben ser considerados accesorios de lujo.

Estos sistemas no tienen en sí un mantenimiento preventivo, salvo los cinturones de seguridad, los cuales deben tener sus bandas en perfecto estado (sin fibras levantadas ni cortes) y los vidrios, que deben ser siempre originales.

En este campo los fabricantes avanzan cada día en el desarrollo de estructuras y sistemas autónomos de frenado, en donde el computador toma decisiones en fracciones de segundo, anticipándose al choque.

Los airbag
Vienen en casi todos los vehículos, de serie. Mediante un sistema pirotécnico, se inflan en fracciones de segundo cuando el auto choca con un objeto sólido a una velocidad predeterminada. Su objetivo es impedir que los ocupantes se golpeen directamente con alguna parte del vehículo. Actualmente, existen las bolsas frontales, laterales, tipo cortina (para la cabeza) e incluso para las rodillas.

Los cinturones de seguridad
Son imprescindibles para cualquier viajero y básicos para la seguridad en caso de impacto; cuentan con un dispositivo que bloquea el mecanismo en caso de sufrir una fuerte desaceleración, evitando así que la persona salga despedida.

El chasís y la carrocería
En la actualidad, los fabricantes diseñan zonas que absorben la energía en caso de un impacto para dejar las latas en forma de acordeón con el fin de amortiguar el golpe y preservar la vida adentro del habitáculo. En un choque frontal, este diseño permite que el motor no se introduzca en la cabina y que el timón y los pedales colapsen para evitar golpes en el pecho y los pies, entre otros.

Los vidrios
El parabrisas es un cristal de seguridad, diseñado para que, en caso de accidente, no salten astillas que puedan causar lesiones a los pasajeros del vehículo. Las ventanillas laterales son de vidrio templado, más débiles que las ventanas de seguridad, para que se desmoronen y de esta manera se puedan sacar los ocupantes en caso de una volcada o cuando las puertas quedan bloqueadas.

Los apoyacabezas
Estos elementos son fundamentales en la protección del cuello de los ocupantes frente al latigazo cervical, siempre y cuando se ajusten a la altura de quien ocupe el asiento.

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