Los principales institutos de seguridad automotriz revisarán los sistemas de conducción autónoma

Por su complejidad, los nuevos dispositivos de seguridad de los vehículos requieren normas para una adecuada implementación y buen uso. EuroNcap medirá frenado.

Redacción Motor

08:21 p.m. 29 de noviembre del 2013

La agencia NHTSA de Estados Unidos, encargada de la seguridad vial de ese país y cuyas funciones son similares a las de EuroNcap (Europa), dio el primer paso hacia la creación de una norma que permite la regulación, el uso y la implementación de tecnologías relacionadas con la conducción autónoma.

Lo que se busca con esta norma es tener un marco regulatorio para que quienes desarrollan este tipo de tecnologías tengan unos parámetros únicos de implementación con repercusiones legales aplicables internacionalmente.

Muchos adelantos

Este año, diversos fabricantes han dado a conocer sus propios desarrollos. En lo que respecta a la conducción autónoma, Nissan presentará un vehículo de estas características en el 2020, basado en el eléctrico Leaf, con un sistema que la marca llama ‘Escudo de protección inteligente’ (Safety shield), de dos componentes.

El primero de ellos es un escáner láser capaz de controlar el entorno completo del vehículo, (360 grados a su alrededor) con el fin de buscar obstáculos y observar las señales de tránsito y las marcas viales. El segundo tiene que ver con la ‘inteligencia del vehículo’ en la toma de decisiones –como si fuera el cerebro humano, pero mucho más veloz– con base a datos recogidos por el escáner.

Toyota está desarrollando el programa Automated Highway Driving Assist (AHDA) para implementar un protocolo de comunicación ITS de análisis del entorno del vehículo. Esta aplicación permite comunicación, en tiempo real, con otros vehículos para determinar de forma más precisa y rápida una posible colisión.

La marca sueca Volvo anunció que, para el 2014, pondrá un nuevo sistema de asistencia semiautónoma para trancones, que le permitirá al conductor olvidarse del timón, los pedales o la caja de cambios mientras circula en tráfico lento.

Por su parte, General Motors, en alianza con la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburgh (Estados Unidos), desarrolló un prototipo experimental basado en el Cadillac SRX, capaz de conducir de forma completamente autónoma. La compañía ha reiterado que esta tecnología necesita un respaldo legislativo mundial.

Sin embargo, a pesar de los avances que existen y que han sido probados en diversas circunstancias, no conviene olvidar que el conductor ha sido, es y seguirá siendo el único y verdadero protagonista y que estas tecnologías aun se encuentran en desarrollo. Esto significa que aun no son 100 por ciento confiables (ver: ‘Todo es susceptible de fallar’).

Todo es susceptible de fallar

En días pasados, Mazda realizó una prueba para clientes de su sistema ‘Smart City Brake Support’ (SCBS) de frenado autónomo de emergencia, el cual no funcionó y provocó un accidente. La japonesa emitió de inmediato un comunicado en el que comunica que “congela” todas las pruebas de producto hasta establecer las causas de la falla.

EuroNcap analizará el frenado autónomo

Con el objetivo de analizar los modernos sistemas de frenado automático de emergencia presentes en diversas marcas, el instituto privado de seguridad EuroNcap anunció su interés en realizar evaluaciones a estas tecnologías. A partir del 2014, la entidad valorará su efectividad para la evaluación de las pruebas de impacto.

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