Proyecto daría un revolcón al sistema de pago y recaudo del impuesto de rodamiento

Si el Congreso aprueba este nuevo proyecto de Ley el impuesto se pagará cada vez que se compre combustible. Se acaban el trámite, los formularios y los paz y salvos.

Redacción Motor

05:00 a.m. 13 de marzo del 2009

El próximo 16 de marzo se radicará en el Congreso de la República un proyecto de ley, que de ser aprobado, revolucionará el recaudo y la forma de pagar el impuesto sobre vehículos o de rodamiento en todo el país. 

La propuesta del senador Jorge Enrique Vélez García consiste en que los usuarios pagarían dicho tributo a través de la compra de gasolina o Acpm, es decir, que cada vez que se 'tanquee'  el vehículo, un porcentaje aún por determinar del valor del galón de combustible, se destinaría para cubrir el impuesto de rodamiento. 

Ese dinero recaudado iría directamente a las arcas del municipio por donde transita el automotor. 

En la actualidad, el impuesto de rodamiento se paga con base en unas 'tablas' que fija el Ministerio de Transporte que son ajustadas cada año. En otras palabras el Estado dice cuánto vale un carro, llegando en muchos casos a sobrevalorar  su precio real pues no tiene en cuenta la depreciación del usado.  

Con el nuevo sistema el cobro del impuesto de rodamiento sería proporcional y equitativo porque, por ejemplo, en la actualidad los vehículos de lujo pagan más. Pero en la calle un carro de gama alta ocupa el mismo espacio y usa las mismas calles que uno de gama baja. 

Hay que tener en cuenta que los carros de gama alta pagan sus tributos de lujo, comodidad y tamaño cuando se pagan los aranceles, IVA y demás arandelas que el Gobierno cobra en la venta inicial. 

Este proyecto se enfrenta a otro que es promovido por los gobernadores, quienes pretenden que el Congreso les apruebe este año un aumento al impuesto de rodamiento, pues con el actual sistema de cobro, la depreciación de los automóviles y la evasión y elusión ven como se han deteriorado  sus ingresos por este impuesto.  

Se calcula que la evasión de este impuesto alcanza el 40 por ciento. "El proceso de cobro se hace muy difícil, ya que se tiene que recurrir a acciones cuyo trámite es largo, engorroso y costoso, por lo que las entidades territoriales no las adelantan", afirma el senador Vélez García. 

Para el congresista lo más importante del proyecto es que todos los vehículos tributarán, será más equitativo y todos los municipios se beneficiarán con el recaudo. Actualmente, de la totalidad de municipios de Colombia, solo 231 reciben dineros por concepto de impuesto de rodamiento, es decir, aquellos en donde se pueden matricular vehículos.

Así operaría 

Se implementa el cobro y pago del impuesto a través de la compra del combustible. 

Todos los vehículos que circulen dentro del territorio nacional cancelarán el Impuesto de rodamiento en el momento del suministro de toda clase de combustible.  

El sistema de cobro y recaudo se realizará de la misma forma como en la actualidad se cobra la sobre tasa a la gasolina. 

La proporcionalidad será la que rige actualmente, así: el 80 por ciento del recaudo corresponde a los departamentos; el 20 por ciento a los municipios. En el caso de las estaciones de servicio que se encuentren en los corredores viales nacionales, el 20 por ciento que le corresponde a los municipios, se destinará para el Instituto Nacional de Vías con el fin de intervenir dichos corredores viales nacionales.  

El impuesto se incrementará anualmente con base en el IPC nacional, certificado por el DANE.   

Para determinar la ecuación de cobro, se fija un plazo de 90 días para que en ese lapso un grupo de expertos, una vez se apruebe el proyecto, defina la ecuación para obtener el primer cobro en porcentaje relacionado con el IPC. 

Se tendrá en cuenta que el porcentaje para la gasolina tanto extra como corriente o sus similares, así mismo el gas vehicular deberá ser mayor al porcentaje del Aceite Combustible para Motores (ACPM).

Las ventajas del proyecto

Si bien este proyecto implica un aumento del valor del galón de combustible, son muchos los beneficios que traería no solamente para los usuarios sino para el Estado. 

Más equidad. Al pagar el impuesto en cada tanqueada usted está pagando por lo que realmente está usando su vehículo. No sucedería lo que está pasando en Bogotá, que usted paga el impuesto pleno cada año, pero por la restricción del pico y placa solo puede usar el carro durante nueve meses.

Proporcionalidad. El impuesto sería proporcional en varios factores: Entre más use el carro, más consumo y más impuesto. Entre más grande el motor de su carro, más consumo y más impuesto.

Menos papeleo. Se acabaría con el engorroso trámite del pago, de las filas en los bancos, de sacar toda la plata de un 'tacazo', de llenar formularios y de los famosos paz y salvos.

Paga donde rueda. El impuesto iría directamente al municipio en donde está rodando el carro. Por ejemplo, muchos carros están matriculados en municipios aledaños a la capital, pero usan las calles de  Bogotá.

Todos pagan. Todos los vehículos pagarían el impuesto, incluso los de servicio público, que son los que más usan las calles pero que pagan menos impuesto. También las motocicletas (de menos de 125 cm3) aportarían su cuota y otros vehículos como la maquinaria agrícola.

Fin a la elusión y evasión. Al cobrarse directamente, los municipios y departamentos no tendrían problemas por evasión de impuestos ni gastos por los cobros de cartera morosa.

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