Prueba de manejo en Alemania: De 0 a 100 en un Audi R8

El circuito de Gross Dölln, cerca de Berlín (Alemania), fue el lugar elegido por Audi para nuestro 'Driving Experiencie' a bordo de este bólido con motor V10 de 525 caballos.

Redacción Motor

07:45 p.m. 20 de septiembre del 2013

Gross Dölln forma parte de una enorme extensión en donde, hasta finales de los años 80, funcionaba una base militar rusa camuflada en un bosque primario que hoy es reserva natural de la Alemania reunificada.

Allí nos aguardaban los pilotos profesionales Jerry Ählin y Jochi Kleint quienes, de un tiempo para acá, actúan como instructores de la iniciativa Audi Driving Experience con la cual la marca alemana les muestra a sus clientes actuales y potenciales, a través de estrictas lecciones de conducción, las bondades de sus vehículos.

En la cabecera de la pista, parqueados, siete Audi R8 de color gris oscuro (blancos los de los instructores) con sus motores prendidos y a la vista de los periodistas latinoamericanos invitados. Todo un espectáculo visual y auditivo que exacerbó nuestro afán por sentarnos al volante y arrancar lo antes posible la lección.

Pero, antes de la largada, nos llevaron a un galpón incrustado en la montaña que sirvió de refugio antiaéreo durante la guerra fría y allí nos contaron que estábamos en un circuito de conducción diseñado para todo tipo de actividades a motor, incluidas las propias de las escuelas de conducción de la zona.

Fue construido aprovechando una gran recta que antes funcionaba como pista de aterrizaje de los aviones de la cortina de hierro. “La idea es ir de lo básico a lo complejo –nos dijo Jerry Ählin–. Arrancamos con pruebas de slalom, seguimos con ejercicios de sobreviraje y subviraje y, finalmente, vamos a la pista para probar todos los sistemas del auto”.

El Audi R8 es, junto al sedán A8, el vehículo tope de la marca alemana. Lo comercializan en las versiones spyder (convertible) o cupé (techo duro), equipados con uno de dos motores: un V8 4.2 FSI de 430 caballos de potencia (tracción quattro y caja de seis velocidades mecánica o S-tronic) o un V10 5.2 FSI de 525 o 550 caballos de potencia, también con tracción quattro y caja S-tronic de seis velocidades.

A nuestras manos llegaron los ‘modestos’ 5.2 FSI con los que volamos por espacio de seis horas siguiendo al pie de la letra las instrucciones de los profesionales. Luego de uno que otro trompo, derrape y mareo, logramos controlar este monstruo y, al final de la tarde, recibimos un certificado que nos acredita como expertos en R8.

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