Pruebas de seguridad no aplican en Colombia dentro de la homologación que se debe hacer a los carros importados

Cuando un importador solicita licencia para traer un nuevo modelo, le basta con presentar evaluaciones realizadas por laboratorios internacionales.

Redacción Motor

05:00 a.m. 29 de agosto del 2008

El gran interrogante acerca de los vehículos chinos tiene que ver con la calidad y, especialmente, la seguridad, que en países europeos y en otros como Estados Unidos o Canadá ha sido severamente cuestionada a través de las pruebas de choque realizadas por expertos en la materia.

Como esas pruebas no arrojan los resultados esperados (ni pueden hacerlo aún), aquellos países se han visto en la obligación de restringir y hasta prohibir el ingreso de los chinos a su territorio.
Algunos estados de Estados Unidos, por ejemplo, permiten la importación de ciertos modelos de utilitarios chinos para uso limitado: tan solo pueden rodar por avenidas y calles terciarias de ciudades pequeñas, pero no se les permite circular por autopistas o carreteras.

Por su parte, países con normas más estrictas, como Alemania, Holanda o Suecia, tan solo dejarán entrar chinos cuando cumplan con todas las exigencias ambientales y de seguridad diseñadas por la comunidad europea.

Lo paradójico del asunto es que ya no hay marca de carros en el mundo que no tenga intereses en ese país. Todas se volcaron hacia la China cuando vieron la posibilidad de reducir costos en la fabricación de CKD (el carro desarmado, por partes) y en el ensamblaje de algunos de sus modelos, y se percataron de que la apertura de esa economía se traduciría en una enorme fuente de negocios.

Y no se equivocaron: gracias a esa visión, líderes mundiales, como Toyota, Honda, Nissan, GM o Suzuki, y otros más encopetados, como Mercedes o BMW, son hoy accionistas de grandes plantas automotrices del país asiático y, en los últimos años, se han adueñado del mercado local. 

Por si fuera poco, en tan solo seis años han aumentado su presencia mundial, al punto que hoy son dueños de más del 10 por ciento de la torta. En el 2000, el gigante asiático ocupaba el octavo lugar en el ranking mundial de productores de vehículos y en el 2006 ya era tercero, después de Japón y Estados Unidos.

Iguales, pero distintos
¿Pero, si las marcas tradicionales están tan adelantadas en materia de seguridad y les están inyectando su conocimiento a estas ¿esponjas¿ chinas, por qué la seguridad de los productos que salen de esas líneas de ensamblaje está siendo tan severamente cuestionada en sus propios países?

¿Los estándares de seguridad son distintos en Europa, China o Colombia ¿explica el gerente nacional de ventas de Cinascar, Gustavo García- porque no es lo mismo circular por una autopista alemana, sin límites de velocidad, que hacerlo por una carretera colombiana, en donde se puede rodar a no más de 80 kph¿.

Según el experto, estos pequeños gigantes están aprendiendo a fabricar carros de la mano de sus socios más expertos, al igual que lo hicieron los japoneses hace 25 años y los coreanos hace no más de 15.

¿Por eso uno ve carros chinos que son ¿copias¿ de otros japoneses, americanos o europeos: no es que estén clonando a sus padrinos, sino les están comprando las patentes de modelos de primera o segunda generación para reproducirlos y aprender de ellos¿, aclara el experto.

Tal aprendizaje tiene que ver con los niveles de seguridad (que hace 15 años no eran iguales a los de ahora), pero también con otros aspectos determinantes a la hora de la compra, como la calidad de los acabados y el confort, dos caminos que aún están sin recorrer.

Confiar en lo que llega
Específicamente en Colombia, la homologación en términos de seguridad tiene que ver con los componentes (frenos, llantas, cinturones de seguridad, vidrios) y no con las pruebas de choque que realizan los países más avanzados en esa materia.

Eso no quiere decir, sin embargo, que aquí no se tenga acceso a esas evaluaciones: el sustento de las mismas queda debidamente registrado en una especie de formulario, que las marcas anexan a los demás papeles del modelo a importar. Allí se indica cuáles pruebas se le hicieron al carro, cuándo se llevaron a cabo, en dónde y bajo qué parámetros.

Esos resultados son los que tiene en cuenta el Ministerio de Transporte colombiano (entidad encargada de revisar el cumplimiento de la norma) para avalar la idoneidad del vehículo y dar el visto bueno en cuanto a su seguridad y calidad.

¿Las exigencias de seguridad están determinadas en las resoluciones 7126 de 1995, 7777 del 2001, 7171 del 2002 o 4100 del 2004, según el tipo de vehículo o carrocería ¿dice el Ministerio en cuestión-. Ellas establecen condiciones para la seguridad de los pasajeros, relacionadas con salidas de emergencia, vidrios de seguridad, uso de materiales para extinguir el fuego, entre otros¿.

Paralelamente, el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial verifica, a través de esos mismos papeles, que las pruebas de emisiones y de ruidos se ajusten a lo exigido por la Resolución 1048 del 2006, la cual regula todo lo concerniente a la contaminación ambiental y que también son mucho menos exigentes que las europeas.

Precisamente la regulación europea en materia de contaminación se ha ido perfeccionando bajo las normas Euro 1, Euro 2, Euro 3 y Euro 4, de acuerdo con el nivel de exigencia ambiental (de esta lista, Euro 4 es la más exigente).

Hoy se habla ¿incluso- de la norma Euro 5 como requisito para rodar por ese continente, mientras que, en Colombia, se exige tan solo la Euro 2, debido a que nuestros combustibles (especialmente el Diesel) aún son de baja calidad respecto a los promedios internacionales.

SALGA DE DUDAS
¿Es idónea la seguridad de los vehículos chinos?
¿Los vehículos chinos para servicio público, de pasajeros, de servicio público o particular de carga que se homologaron, cumplieron con las características técnicas y de seguridad establecidas en las normas (colombianas)¿: Ministerio de Transporte.

¿Es cierto que son de mala calidad?
No tienen la misma calidad de sus equivalentes europeos o norteamericanos porque se comportan como lo hacían las marcas tradicionales hace diez años. En otras palabras, los chinos actuales no son comparables con aquellos vehículos que responden a décadas de investigación y desarrollo.

¿Por qué hay tantas marcas chinas?
A diferencia de las más tradicionales, cada una de las chinas se especializa en una línea específica (pequeños, SUV, utilitarios, minivan, etc.). ¿Para tener un buen portafolio de productos, los importadores no tenemos más remedio que traer varias marcas¿, dice Gustavo García, de Cinascar.

¿Por qué algunos chinos traen marcas de casas japonesas en sus motores?
Porque son hechos sobre plataformas de penúltima o antepenúltima generación de esas casas y tecnológicamente corresponden a marcas que hoy van en tercera o cuarta generación.

¿Por qué no se les había ocurrido a los chinos fabricar carros antes?
El auge de la industrialización china tiene que ver con la apertura económica que experimentó ese país asiático a finales de la década pasada y los vehículos no se escaparon a ese fenómeno. La economía china está creciendo a un ritmo del 20 por ciento anual.

¿Si no entran a Europa y Estados Unidos, que hacen los chinos con tanto carro?
Además de los mercados asiáticos y latinoamericanos, el mercado local está ¿pulpito¿. Hasta hace diez años, los más de 1.000 millones de chinos andaban a pie o en bicicleta. Hoy quieren carro.

¿El fenómeno chino es único en el mundo?
Hace 25 años, Japón decidió aprenderles poco a poco a los estadounidenses. Hoy sus vehículos son punta de lanza en calidad y comercialización. Corea y sus marcas Kia y Hyundai ya están mandando en los difíciles mercados europeos y norteamericanos, luego de décadas de aprendizaje.

report_error_form_error
Reporte enviado
¿Encontraste un error?
Para EL TIEMPO las observaciones sobre su contenido son importantes. Permítenos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de EL TIEMPO Casa Editorial.