El querido Sprint llegó a nuestro país hace 28 años

La economía y probada calidad de este Chevrolet lo convirtieron en uno de los autos más exitosos y recordados de Colombia.

Redacción Motor

05:59 a.m. 08 de agosto del 2014

Nacido en Japón en 1983 como el Suzuki Cultus, el Chevrolet Sprint hizo su aparición oficial en Colombia el 7 de octubre de 1986 ante los medios especializados. Teniendo como antesala de su calidad y economía el desempeño que habían mostrado algunos camperos Suzuki que se comercializaban en el país desde 1977, el Sprint no tardó en convertirse en uno de los vehículos preferidos por los colombianos.

Tanto así que al cierre del primer trimestre de su comercialización ya se había superado la barrera de las 1.200 unidades. Su diseño peculiar con farolas cuadradas, carrocería hatchback de cinco puertas y un pequeño pero muy rendidor motor fueron algunas de las claves de su éxito inmediato. Era un carro rústico y de mecánica sencilla, pero su calidad no se cuestionaba.

Al año siguiente de su lanzamiento, en 1987, el Sprint recibió una actualización estética que mantendría con leves cambios hasta el cese de su producción nacional en 2004. El frente recibió una nueva parrilla y luces, la parte trasera cambió las luces de freno y la disposición para la iluminación de la placa, y las pequeñas ruedas de lona de 12 pulgadas pasaron a ser llantas de 13 pulgadas.

Un cambio importante fue la sustitución de ballestas transversales en la suspensión por espirales, mejorando la comodidad de los pasajeros. Mientras tanto, el motor de 50 caballos de potencia y una transmisión de cinco velocidades adecuadas a la particular topografía colombiana lo sacaban adelante con brío en cualquier condición.

En 1994 se alcanzaron las 30.000 unidades vendidas, mismo año en que se agregaron rines de aleación, pero uno de los cambios más importantes se dio en 1997. Haciendo caso a una regulación, el sistema de alimentación de carburador se cambió por una inyección monopunto.

Aunque en 1988 se dio el cambio generacional del Sprint para darle paso al vehículo que conocimos en nuestro país como el Chevrolet Swift, su ensamble en la planta de Colmotores vio el cambio de milenio sin mayores modificaciones. En el 2002, con más de 60.000 unidades vendidas, su comercialización se vio reforzada al entrar a operar también como taxi.

Finalmente, en 2004, algo más de 20 años después de haber sido concebido y 18 de estar en las calles y carreteras del país, Colmotores cesó su producción al sacar de la línea de ensamblaje la unidad número 70.848, la cual fue donada al Banco Arquidiocesano de Alimentos.

Al día de hoy, las miles de unidades del Sprint que aún siguen rodando por las calles del país, muchas de ellas habiendo sufrido la tortuosa ‘pata’ de algunos propietarios y las ‘manos creativas’ de otros tantos, son clara muestra de la calidad de este pequeño que aún es muy apetecido en el mercado de segunda.

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