Recomendaciones para salir a viajar

Los puentes festivos se inundan de carros y viajeros. Por eso, si decidió viajar con su familia a algún lugar del país, empiece por poner a punto su carro.

Redacción Motor

05:00 a.m. 10 de octubre del 2008

Revise tanto las condiciones mecánicas, como de seguridad y obviamente, tenga todos sus documentos y certificados al día.
 
Esta temporada, o al menos hasta diciembre, han dicho las autoridades, estará pasada por agua, así que habrá que extremar los cuidados al conducir en carretera.  
 
Así como lo hacen los pilotos de carreras con las pistas, es importante que usted como conductor 'aprenda a leer' la carretera. Esto significa que debe saber muy bien cómo está el pavimento, si hay barro, arena, agua, aceite o cualquier otro elemento. La 'lectura' de la carretera incluye también su diseño, las curvas, la señalización. 
 
Y en materia de seguridad hay pequeños detalles, que si los tiene en cuenta le ayudarán a hacer más placentero el viaje, y sobre todo, le pueden salvar la vida. ¿Sabe usted que hacer en caso de incendio en su automóvil? ¿Sabe como usar correctamente los dispositivos de seguridad de su carro? ¿Tiene perfectamente ubicados los comandos?
 
A continuación encontrará una serie de consejos que pueden ser útiles en estos casos o en cualquier emergencia, pero recuerde que lo más importantes es ser precavidos y estar alerta ante cualquier eventualidad en la carretera.
 
El extintor, siempre a mano

Es muy común ver que cuando hay un carro varado a un lado de la carretera, muy cerca están las maletas, el coche del niño, y la vasija de darle agua al perro, entre otros elementos. ¿Por qué? Porque, generalmente, al organizar el baúl del carro, el extintor, el botiquín y el equipo de carretera están en lo más recóndito del maletero. ¿Se imagina lo que puede sucederle a usted, su familia y a su auto en caso de un incendio?
 
Por eso, lo primero que debe tener en cuenta antes de viajar es que estos elementos (extintor, equipo de carretera y botiquín) estén a la mano, donde los pueda usar con rapidez. Es importante que revise la fecha de vencimiento del polvo químico del extintor y se familiarice con su funcionamiento.
 
Esté atento a los olores. El fuego en los autos puede provenir por fallas en el sistema eléctrico o problemas en las líneas de combustible. Aprenda a identificarlos.
 
Ponga mucha atención a filtraciones de líquidos bajo el vehículo, mangueras rajadas, cables sueltos o pelados. Si detecta uno de estos casos haga que los revisen y reparen de inmediato.
 
Esté alerta a los cambios en el sonido de su carro, de  columnas de humo que salgan del escape, o de cualquier otra parte del vehículo. Un tono del motor más alto o diferente del normal o una explosión pueden ser una señal de problemas. Haga que un experto lo revise y repare, si es el caso.
 
En lo posible, estacione a un costado de la vía, ponga el freno de parqueo y apague el motor, así cortará el paso de corriente eléctrica y de gasolina. Haga que todos los ocupantes bajen del vehículo y se ubiquen en un lugar seguro, a prudente distancia del carro (más o menos 30 metros). No pierda tiempo tratando de recuperar objetos o pertenencias.
 
Desactive de inmediato las 'guayas' que permiten la apertura del capó o de la compuerta trasera. Si estas se queman, no podrá acceder a apagar el fuego en caso de que este se origine en estos lugares, pero recuerde que todo lo que está prendido esta hirviendo, así que no lo toque pues puede sufrir graves quemaduras.
 
Tenga cuidado al abrir el capó, pues allí puede haber una mayor cantidad de oxígeno que podría aumentar las proporciones del incendio. Una llamarada súbita puede producirle graves quemaduras.
 
Si no puede controlar el incendio y este ya ha tomado fuerza, aléjese del vehículo. Recuerde que muchos componentes pueden estallar o reventar, convirtiéndose en peligrosos proyectiles.

Los seguros de las puertas

Contrario a lo muchos manuales dicen, en recorridos por carretera no se deben activar los seguros. Existe la tendencia a creer que así se evita que una puerta se abra en las curvas y que los ocupantes (niños o adultos) salgan despedidos del habitáculo.
 
Para eso están los cinturones de seguridad traseros, en el caso de los adultos, y los seguros para niños que impiden que estos puedan manipular la puerta y abrirla.
 
En la práctica, en un viaje por carretera, lo mejor es no poner los seguros, pues en caso de accidente las puertas se bloquean y no permiten evacuar con rapidez a los ocupantes. Salvo en los casos de algunos automóviles modernos que tienen dispositivos especiales que hacen que los seguros 'salten' cuando hay un impacto.
 
Sobre este punto, Julio Cesar Jaramillo, un ex piloto de carreras, comenta a raíz de una información publicada en Vehículos en la que se cita una  recomendación de la Policía de Carreteras.
 
"Desde la época cuando corríamos (finales de los 60), hemos debatido sobre el peligro de cerrar completamente las puertas, tanto en una carrera como en una carretera. En el caso de una simple volcada sería imposible auxiliar a los ocupantes desde afuera. Ese consejo es válido para la ciudad", dice Jaramillo.
 
En la ciudad, los seguros deben activarse más por precaución y hacerles más difícil la labor a los atracadores, que aprovechan cualquier descuido en los semáforos para llevarse el carro o los objetos que están a la vista.

Uso de los dispositivos

Una parte esencial del manual del automóvil es mirar muy bien en dónde están ubicados los controles y más importante aún, aprender a manejarlos.
 
Saber usar los comandos de luces, direccionales, aire acondicionado, plumillas, elevavidrios y otros elementos es vital cuando se conduce.
 
El aire acondicionado no solo es importante para un viaje confortable por 'tierra caliente'. En época de invierno, como la actual, es clave para el desempañamiento de los vidrios, fenómeno que se produce por los cambios de temperatura al interior del habitáculo.
 
Todos los carros que vienen con aire tienen un mando con la posición para desempañar. Úselo. El trapo o el papel periódico solo le dejarán dibujos en los vidrios y parabrisas, que hacen más incomodo el manejo, además de que su uso lo distrae del timón y la carretera.
 
No olvide que el vidrio trasero tiene un desempañador independiente. Este viene con unas líneas muy delgadas que no son otra cosa que el circuito para que el sistema funcione. Procure no tocarlo y tenga cuidado al limpiarlo con trapos o periódicos que puedan romperlo.

Cuidado de las plumillas

Cuando se viaja por carretera, el parabrisas es receptor de toda clase de elementos, desde aceite que botan otros vehículos, hasta residuos de insectos que se estrellan y manchan el vidrio.
 
En el comercio se consiguen toda clase de sustancias para echar en el depósito del agua, escoja una de marca reconocida. También funciona muy bien el jabón líquido de cocina.
 
Si las manchas son de aceite, una solución efectiva es el 'thiner'. Use un trapo y límpielo usted mismo, pero tenga cuidado y evite que este limpiador haga contacto con las partes de caucho.
 
Recuerde que debe limpiar también las cuchillas de las plumillas. Si no lo hace, perderá todo el trabajo. Lávelas con agua y jabón.
 
Uso de las luces

No se trata solo de encenderlas. Los faros tienen dos posiciones (altas y bajas), y en algunos carros nuevos viene un dispositivo que permite graduar su altura de acuerdo con el peso del vehículo para que el haz de luz se mantenga siempre sobre el camino.
 
De noche, lo aconsejable es conducir un poco hacia el centro -sin pasar al otro carril-, para tener espacio de maniobra en caso de que un carro que venga en sentido contrario, lo embista o lo encandile.
 
Tenga muy presente los reflectores laterales de la carretera (tragaluces) y la demarcación u otras señales visuales que pueden ayudarle en el manejo.
 
Las luces no solo sirven para ver, sino para ser visto con facilidad. Cuando hay época de lluvias como ahora, es importante revisar -antes de emprender el viaje- el funcionamiento adecuado de las luces delanteras, traseras, de frenos, direccionales e intermitentes.
 
Si el carro sufre una avería, estacione a un lado de la vía y encienda las luces de emergencia (intermitentes o de parqueo).
 
Se debe circular siempre con luces en posición baja. Las altas se deben usar para tener un mayor alcance, siempre y cuando no tenga otro carro adelante. No conduzca más rápido de lo que le permitan las luces.
 
Las luces amarillas, muy de moda hace algunos años en los carros franceses, no alumbran ni penetran más cuando hay lluvia o neblina. De hecho, fueron prohibidas en ese país.
 
Las luces medias son más efectivas cuando hay esos fenómenos naturales. No use las altas ni ponga más luces de las necesarias porque lo que se produce es un exceso de iluminación, que genera un gran destello o reflejo en la neblina.
 
Casi todos los carros modernos vienen con exploradoras debajo del bómper. Si va a instalarlas en su carro, hágalo por debajo este, entre más cerca al nivel del piso, mejor funcionan.
 
No olvide cambiar de altas a bajas cuando adelanta a otro vehículo, y claro está, cuando viene otro carro en sentido contrario. Para ver mejor de noche es conveniente reducir la intensidad de la luz del tablero de instrumentos.
 

Para manejar de noche...

Procure mirar más lejos, conocer el entorno y anticípese a la sinuosidad de la carretera o las irregularidades del camino. Si es de noche, esta práctica es más útil. Además, hay que tomar mayores precauciones pues las distancias no se perciben de la misma forma que durante el día.
 
Hay que aumentar la distancia de seguridad con otros vehículos, estar muy pendiente de los espejos para no perder detalle de lo que pasa a los costados, atrás y adelante.
 
Esté atento a los movimientos del carro que va adelante, aproveche la iluminación, pero tenga en cuenta que si bien puede ayudar a evitar obstáculos o peatones, también puede resultar peligroso.
 
Si tiene un carro muy pegado atrás, mejor déjelo pasar. Así se quita la molestia de las luces en los espejos retrovisores, y en el mejor de los casos evita que en una frenada intempestiva se le venga encima.
 
Si un automóvil viene de frente con las luces altas puestas y lo encandelilla, reduzca la velocidad, mantenga siempre como referencia el lado derecho de la vía, fije la mirada allí o en lo posible en la línea blanca que separa la calzada de la berma. Así mismo, ejercítese bien y esté atento para maniobrar en estos casos pues siempre queda un 'hueco negro'.
 
El 'hueco negro' es el punto de tiniebla que le queda al cortar el rango de las luces y pasar a medias. En ese caso lo que hay que hacer es fijarse muy bien y previamente qué podría haber adelante en la zona a la cual va a llegar antes de pasar a luces medias con las cuales ya no tendrá esa profundidad y no quedarse clavado mirando las luces del que viene. Ese es el 'hueco negro', donde puede estar el accidente evitable
 
En Colombia, sobre todo, cuando se transita por carreteras de tierra caliente, es muy probable que encuentre animales en la vía. En estas zonas (Costa Atlántica, Tolima y Huila),  tenga especial cuidado en la noche, pues burros, vacas y perros aprovechan el calor del pavimento y suelen acostarse sobre la calzada.
 
Conducir bajo la lluvia

Verifique que los neumáticos tengan la presión correcta. Cuando llueve, el agua se mezcla con barro y aceite y todo lo que haya en la carretera, con lo cual son más probables las derrapadas. En esos casos reduzca la velocidad, así habrá más banda de rodamiento en contacto con el piso y por lo tanto, mayor agarre.
 
Si el carro derrapa, no frene con fuerza, debe pisar el pedal con firmeza, regularidad y dirigir el auto en la dirección hacia la que está derrapando.

Cuando llueve es prudente aumentar la distancia con el carro con que le precede, pues con el piso mojado aumenta la distancia de frenado.
 
Si está lloviendo y va a subir al carro, recuerde limpiar muy bien las suelas de los zapatos. Así evita que estos resbalen del pedal.
 
Si hay mucha lluvia y siente que las plumillas no dan abasto y empieza a tener limitaciones de visibilidad o no puede ver el borde de la carretera, lo mejor es parar en un lugar seguro y esperar que pase la lluvia. Si le toca hacerlo a un lado de la carretera, hágalo lo más alejado que pueda de esta y encienda las luces de emergencia para que otros conductores lo vean.
 
Las luces direccionales no son de adorno ni para prenderlas solo en época de Navidad. Cuando vaya a cruzar o a detenerse ponga la señal con antelación para que otros conductores sepan qué va a hacer.
 
Cuando empieza a llover es el momento en que la carretera está más resbaladiza, aumente las precauciones.
 
Si ha pasado por un charco debe secar las pastillas o bandas de freno, siga avanzando y oprima ligeramente el pedal durante unos cuantos metros.
 
Use los retrovisores y tenga en cuenta los 'puntos ciegos'. La mayoría de los espejos no alcanzan a registrar todo lo que viene detrás de usted.

Con Redacción Vehículos

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