Relájese, al menos tiene tres días para usar su carro: opciones frente al nuevo 'Pico y placa'

Estas son las alternativas que propone la Alcaldía Mayor para movilizarse los dos días en que su carro no podrá 'ni oler' la calle. Escoja la menos peor.

Redacción Motor

05:00 a.m. 30 de enero del 2009

Estigmatizada. Así se siente la mayoría de los conductores bogotanos que, con gran esfuerzo, pudo adquirir vehículo propio (el carro es el segundo bien 'aspiracional', después de la vivienda) o que, gracias a la baja del dólar y las ventajas financieras, logró, por fin, reponer el 'pichirilo' de marras. 

Así se sintió la población de Medellín, cuando el alcalde Alonso Salazar trató de implantar el Pico y Placa todo el día en esa ciudad, intento que por supuesto fracasó, sencillamente porque se concluyó que no se puede coartar el derecho a la movilidad y porque el perjuicio para la ciudad, en términos económicos, era considerable.

Pero como "el sentido común es el menos común de los sentidos", ahora el turno es para los bogotanos, quienes por falta de creatividad de las autoridades serán testigos de la manera como la ciudad seguirá llenándose de humo y accidentes provocados por los buses en las horas 'pico', de taxis 'gemeliados' rodando sin ningún control y de vendedores ambulantes tratando de hacer su agosto en lo poco que queda de andenes.

Precisamente en cuanto a los buses y las busetas, es necesario anotar que sus conductores son los mayores violadores de las más elementales normas de tránsito porque las empresas no se preocupan por su capacitación y bienestar, y son muy laxas a la hora de la contratación.

Basta conocer un estudio del Fondo de Prevención Vial acerca del tema. El documento demuestra que el 71 por ciento de conductores de buses y busetas aprendió a manejar por su cuenta o a través de un familiar, y tan solo el 29 por ciento tomó curso en una escuela de conducción.   

El caso de los taxistas es más dramático: únicamente el 15 por ciento realizó un curso formal para aprender a manejar, mientras el 85 por ciento fue guiado por un familiar o se las ingenió para aprender solo.

Los particulares también están rezagados, pero son los conductores que más conocen las reglas de convivencia vial: el 34 por ciento de los encuestados asistió a una escuela de conducción y el 56 por ciento aprendió solo o a través de un familiar.

Adicionalmente, para nadie es un secreto que los días del No Carro han sido exitosos en cuanto a la movilidad, pero han dejado una honda preocupación entre las autoridades ambientales por los resultados negativos de las emisiones de gases hacia la atmósfera.

No se necesita ser un experto para saber que un vehículo con tecnología moderna contamina menos que los cacharros repotenciados que circulan con dos o tres pasajeros por toda la ciudad durante las horas 'valle'. ¿Son esos los buses que reforzarán el 'servicio'? 

Es obvio también que los autos particulares utilizan menos horas al día las vías, si se compara con la frecuencia con que lo hacen los taxis (otra forma de transporte individual).

Muchos de ellos contribuyen también con el trancón cada vez que se agolpan bajo los puentes peatonales o alrededor de los centros comerciales, especialmente en las horas 'pico'. ¿Hay solución para eso?

A juzgar por la medida, no. Por el contrario, el Pico y Placa para particulares es la solución 'de fondo' que se ingenió la Alcaldía Mayor para paliar los trancones, así que no queda más que elegir la opción menos traumática para movilizarse. Escoja la suya y relájese, al menos tiene tres días para circular seguro y tranquilo por la ciudad.

EL TRANSPORTE MASIVO
El ejecutivo. Es el más grande, viejo, sucio y contaminante del parque automotor de 'servicio público'. Heredó su nombre de los buses distritales que corrían por la carrera 7, paraban únicamente en los paraderos y no admitían pasajeros de pie.

Hoy, el bus ejecutivo es el menos ejecutivo de todos: no para en los paraderos, sino a mitad de cuadra y de carril. Tiene incrustadas filas y filas de asientos tipo pullman de cojín grueso de plástico imitación cuero, apoyacabezas orejones, espacio para pasajeros de no más de 1,60 metros de estatura y un techo alto con agarraderas tan solo aptas para personas de 1,70 metros para arriba.

La cabina está forrada, toda, en plástico inflamable y algunos poseen cortinas de color indefinido cubriendo sus ventanas. Ocupa el mismo espacio de dos busetas, tres colectivos y seis taxis tipo 'pantufla'. Precio del pasaje: 1.100 pesos diurno, 1.200 pesos nocturno y festivo.

El 'cebollero'. Es más barato que el ejecutivo, pero mucho más cómodo. Es el bus 'de toda la vida', el de trompa y puerta trasera.

Usted puede verle el logotipo de la marca en la parrilla y el del fabricante de la carrocería en un costado (el ejecutivo es una mezcla de, al menos, tres o cuatro marcas diferentes); posee buen espacio entre asiento y asiento, con techo menos alto y agarraderas al alcance de los pasajeros que viajan de pie.

Tiene sillas tubulares con cojín delgado de plástico espumoso y agarradera al borde del tubo del espaldar, para los más bajitos. Sus paredes y cielorraso dejan ver la carrocería, viaja más lento que el ejecutivo y es más brincón, pero sus pasajeros, que suelen ser los menos ejecutivos de todos, van bien sentados. Precio del pasaje: 1.000 pesos diurno, 1.150 pesos nocturno y festivo.

La buseta. Las hay tipo ejecutivo (son las más viejas) o de corte moderno y sencillo. Aunque, por ley, debe tener puerta trasera, un gran número de ellas no tiene siquiera ventana de seguridad.

La buseta es más rápida y maniobrable que el bus, de ahí que sea protagonista de innumerables accidentes de tránsito. Suele viajar al interior de una 'manada', pues aunque siempre pertenece a una compañía transportadora diferente a las de las demás, se disputa con ellas exactamente la misma ruta.

El conductor de la buseta es más libre que el del bus: si considera que hay mucho trancón, cambia de ruta; no le importa dejar al pasajero cuatro cuadras más delante del paradero y se reserva el derecho a escoger a quién lleva y a quién no cuando va de afán.

Pero si va corto de personal, no sobrepasa los 30kph para que lo vean. La llena hasta las banderas y 'se sale de la ropa' cuando los más de 30 pasajeros que se acumulan uno al lado de otro a lo largo del estrecho pasillo no se corren hacia el fondo. Precio del pasaje: 1.150 pesos diurno, 1.150 pesos nocturno y festivo (ejecutiva vieja) y 1.200 pesos diurno, 1.250 nocturno y festivo (buseta nueva).

El colectivo. Esta trampa mortal con ruedas no es más que una minivan con asientos individuales, que circula por las calles más estrechas. No tiene salidas de emergencia, ni puerta trasera, ni nada de lo que la ley ordena que tengan los vehículos de servicio público.

Tiene puerta corrediza que el pasajero ayuda a abrir y cerrar, y que ha estado a punto de cercenar más de un dedo cuando se cierra con violencia en respuesta a las frenadas del conductor.

La gran virtud de este ejemplar es el calor humano que se acumula adentro cuando hace mucho frío y que le permite al pasajero viajar calientito hasta su destino final. Por su tamaño y altura de la cabina, es un vehículo ideal... para pitufos. Precio del pasaje: 1.200 diurno, 1.250 nocturno y festivo.

El taxi. Es el más rápido y eficiente de los servicios públicos y sus conductores son quienes más han convertido los motores al sistema de gas natural. Tienen la gran ventaja para el pasajero que se encuentran parqueados en las grandes avenidas, las escaleras de los puentes peatonales y los alrededores de los centros comerciales sin que nadie les diga nada lo que le evita tener que estirar la mano para que se detengan.

Si se pasa de tragos y lo pide a domicilio, tenga la absoluta seguridad de que llegará sobrio a la casa: a partir de las 10 p.m., las normas de tránsito dejan de existir para ellos: no ha semáforo en rojo, ni Pare, ni contravía, ni bocacalle que los detenga. Lo mejor que puede hacer es rezar para llegar completo a su casa.


EL ANDÉN
Es el espacio social por excelencia, el que le permite al peatón y al ciclista recorrer seguros la ciudad, sin tener que disputarse la vía con los vehículos.

Es tan social, que hoy lo invaden cientos de vendedores ambulantes que ofrecen minutos celular, juguetes, dulces, ropa, artículos de contrabando, artesanía 'hippie', CD piratas, cursos de inglés ("calle=street, repeat: calle=street; carro=car, repeat: carro=car"...) en fin, es todo un mercado persa que le permite al peatón y al ciclista aperarse mientras se dirigen a la oficina.

A pie. Si su idea es 'echar pata' y nada más, trate de buscar el andén menos invadido posible: entre más gente, más probabilidad de que lo 'chalequeen'. Por ejemplo, es más fácil recorrer la calle 72, entre la carrera 11 y la Avenida Caracas, por la acera norte, que por la sur. Eso sí, la carrera 7, entre Las Plaza de Bolívar y la calle 19, no hay más remedio que caminarla en zigzag, pues ya no hay metro cuadrado libre.

Bicicleta. Buena idea lo de las ciclorrutas, pero en la actualidad están invadidas por lo peatones, que a su vez, fueron desplazados por los vendedores ambulantes, que a su vez se están multiplicando y lo seguirán haciendo cuando invadan los andenes los conductores, que a su vez fueron desplazados por el Pico y Placa.

TRANSMILENIO
Este sistema transporta en la actualidad caso 1.120 mil pasajeros cada día, a través de los 64 kilómetros de troncal, y aspira a llevar, al menos, 150 mil cuando arranque el Pico y Placa de todo el día. A 31 de diciembre la flota troncal disponible era de 1.074 buses y 238 alimentadores. La idea de los buses es poner a funcionar todo estos buses, algunos de los cuales son 'de reserva'.

Alternativas al  nuevo 'Pico y placa'
Le preguntamos a los usuarios de motor.com.co acerca de qué alternativa utilizarían en caso de que se aplicara la norma de 'Pico y placa' y la mayoría, más del 65 por ciento, piensa en comprar otro automóvil para evadir la restricción.

Sin embargo, esta opción no se debe tomar a la ligera como la solución ya que en Medellín, cuando quisieron implantar esta misma norma, se disparó la compra del segundo carro y ante los frecuentes atascos la Alcaldía de esa ciudad tuvo que recurrir al sorteo de los números con los que se aplicaba el 'Pico y placa'. El final de este proceso fue el fracaso y tuvieron que volver a la imposición tradicional de restricción en las horas de mayor congestión.

Otras alternativas que propusieron nuestros lectores fue la utilización de las bicicletas, volver a usar el transporte público, acudir a TransMilenio y hasta el famoso 'car pooling' que consiste en la reunión de varios compañeros de trabajo que acuden a sus oficinas en un solo carro.

A pesar de ello, la coincidencia entre todos fue que los medios de transporte masivo colapsarán en las horas de mayor congestión y que se aumentará la polución en la capital porque se llenará de vehículos usados, porque los que optan por buscar otro vehículo piensan en vender el que actualmente tienen para comprarse dos de menor precio.

Para el 94 por ciento de las personas la medida no va a solucionar la movilidad y por el contrario contribuye a crear un caos mayor. Además se tachó de discriminatoria y poco racional al afectar principalmente a la enorme población que no tiene los medios económicos para comprar un segundo auto y por no considerar que también es una herramienta de trabajo para miles de personas.

Solo el 6 por ciento apoyaron la medida y de estos solo la mitad tiene automóvil.

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